
"La vida, como la fotografía, consiste en positivar lo negativo"
Julio de 2026
Huesca
Una parada obligada

La sky-line de Huesca desde la ermita de Ntra. Sra. de Salas.
El año anterior, en 2025, había organizado una escapada a Andorra con mi hijo para mantener esa sana costumbre de hacer un viaje con él. Pero, se rompió la racha... Llevábamos once años saliendo juntos a algún sitio, incluso en el año de la pandemia, que nos fuimos a Polonia porque allí no había restricciones de turismo... Pero, finalmente, estuvo trabajando en verano y no pudimos salir. Ya no es aquel niño de ocho años, se ha hecho un hombre y, en consecuencia, hay que lidiar con lo que toca. Así que, tenía ganas de retomar esa tradición. Decidimos ir con mi hermana, pero, entre los estudios de Iosu, el viaje de mi hermana a Lesbos por temas de voluntariado y otros asuntos, sólo disponíamos de la última semana de julio... De todas formas, era buena fecha y suficiente para ir a Andorra a hacer algo de monte y conocer el país de los Pirineos.

Astigarraga - Huesca
Después de "haberse quedado en el tintero" el intento del año anterior para subir hasta Andorra, en esta ocasión las ganas y la ilusión eran más intensas, si cabe. Además, tras no salir adelante el viaje que estábamos preparando con
nuestros amigos, para ir a Canadá en octubre, mis ganas de viajar eran ya descomunales...
Pues bien, con todo preparado, el coche revisado y con ruedas nuevas, el apartamento en Ransol reservado con antelación, ropa cómoda, calzado apropiado y con las reservas en el bolsillo para el telesilla de Tristaina y el parque NATURLAND, para montar en el Tobotronc -el tobogán alpino más largo de Europa- arrancamos a eso de las 07:40 de la mañana camino de los Pirineos.

Por la A15, camino de Pamplona, encontramos algo de niebla.
Transitamos por la A15 hasta llegar a Pamplona y luego tomamos la Autovía del Pirineo, la A21, hacia Jaca. La mañana estaba algo cerrada en niebla en los primeros kilómetros, pero, cuando el sol empezó a calentar, esa niebla se disipó y el calor empezó a castigar...

Los campos de cereal, en su mayoría ya cortado, mostraban su intenso color dorado.

El pantano de Yesa entre las provincias de Navarra y Zaragoza.
Dejamos atrás los campos de cereal y el llamado "mar de los Pirineos", es decir, el pantano de Yesa, inaugurado en 1960 y construido para recoger las aguas del río Aragón. Su cabecera está sobre el abandonado pueblo de Escó (Navarra), pero, su cola, se adentra a lo largo de 10 Kms en la provincia de Zaragoza.


Llegamos a Jaca y paramos a tomar un café y hacer un "pis"... Luego, continuamos viaje por la carretera N-330 porque había un tramo en obras, hasta enlazar con la A23 un poco antes de Sabiñánigo. Pusimos dirección Huesca porque era más cómodo conducir por la autovía que meternos ya de lleno en carreteras nacionales.
Al fondo las primeras estribaciones de los Pirineos.
Pueblos abandonados a lo largo del pantano de Yesa.
Pasamos Sabiñánigo y, cuando subíamos el alto de Monrepós, el coche me hizo un extraño. Hubo un instante en que pareció perder fuerza, reduje velocidad y 100 metros más adelante se paró, encendiéndose dos pilotos del salpicadero... ¡! Oh no ¡!
Justo pude llegar a una pequeña isleta que hacia el encuentro de la autovía con un carril de incorporación que subía de un área de descanso anterior. Bajé del coche, me puse el chaleco amarillo y coloqué la baliza de avería. Luego, abrí el capot, pensando que necesitaría agua o algo así, pero... Todo estaba bien.
Saqué de la guantera el manual de mi Dacia Lodgy-Laureate y... ¡! Maldición ¡! Uno de los iconos me avisaba que, bajo ningún concepto, arrancase el coche y que lo llevase de inmediato a un taller. No me lo podía creer... El reloj marcaba las 11:10 h.
Llamé al seguro y me tomaron nota de la ubicación para mandarme una grúa. La intención era bajarlo hasta Huesca... La grúa tardó alrededor de una hora en llegar y lo hizo con dos coches de la Guardia Civil. Yo bajé con la chica para llevar el coche al taller y mi hijo y mi hermana se quedaron esperando un taxi que el seguro quedó en mandar.
Dentro de todo lo malo, hubo suerte ya que, en Huesca, hay un taller oficial de Renault-Dacia. Llegamos alrededor de las 13:30 horas. Descargamos el coche y la gruista se fue. Me quedé esperando noticias de la avería y, también, esperando a que llegase la familia, ya que, habíamos establecido el taller como punto de encuentro. De primeras me dijeron que podía ser un simple manguito o quizás que hubiese fallado el sistema de inyección... En los 14 ños que llevo con este coche, nunca se me habí averiado... ¡! Me temía lo peor ¡!
La familia tardó en llegar casi dos horas y a eso de las 15:40 nos reunimos todos. Mi esperanza era que enchufasen el cable del ordenador y me dijesen que podían arreglarlo esa misma tarde... Iosu y mi hermana se fueron a comer y sobre todo beber algo. Habían estado dos horas al sol, un sol de justicia, sin agua, sin una triste sombra... Completamente exaustos y medio deshidratados.
Después de un rato, a eso de las 16:30 horas, la chica de recepción salió para decirme que se había roto un manguito de la refrigeración. Era una pieza de un coste aproximado de 150 € y que el arreglo se pondría en unos 300 €. Tenía que confirmar para pedir la pieza...
Estaba claro que, desde luego hoy, no seguiríamos viaje.
Mientras la familia se había ido a comer hice una consulta en Booking, buscando algún sitio económico para pasar una noche. Encontré el Hostal Rugaca, en pleno casco antiguo de la ciudad. Así que, visto lo visto, hice la reserva. Pero, al decirme que la pieza llegaría el miércoles o quizás el jueves, nos trasladamos en un taxi al hostal y allí mismo, cogimos la habitación hasta el viernes 31. Confirmado... Nuevamente, no llegaríamos a Andorra.
¡! ERA COMO UNA MALDICIÓN ¡!
También avisé al apartamento de Ransol (Andorra) de que, por motivos de una avería, no podíamos continuar viaje y pedí la cancelación la reserva.
El taxi nos dejó en la misma puerta del hostal, ya que, aunque es una zona peatonal, cerrada con unos bolardos mecánicos, los coches de servicios pueden acceder pidiendo acceso por una video-cámara. Bueno ya estábamos allí. Al final, 75 € por noche en una habitación de tres camas más IVA y demás, 231 € de alojamiento que intentaría cargar al seguro del coche...
Tras zanjar el tema de la reserva, subimos a la habitación a estirar las piernas un rato... ¡! Estábamos molidos y derrotados ¡!
Decidimos descansar una hora o así y luego salir a dar una vuelta para tomar algo fresco en alguna terraza.
Menuda decepción, pero, había que resurgir de las cenizas cual Ave Fénix... No quedaba otra.
Pensamos en alquilar un coche para hacer alguna excursión por la zona, pero, maniatados, esperando noticias del taller, tampoco era muy convincente. Así que, al final, decidimos quedarnos en la ciudad y así conocer Huesca.

La plaza de Luis López Allué en pleno casco histórico de Huesca.
Después de descansar alrededor de una hora y tras una merecida ducha, salimos, a eso de las 19:30 horas a dar un paseo y ubicarnos un poco en la ciudad. El hostal se sitúa en la esquina de las calles Porches de Galicia y Coso Bajo. A cincuenta metros calle arriba, por la calle de la Duquesa de Villahermosa, se llega a la plaza de Luis López Allué. Allí paramos a tomarnos una cerveza bien fría. Sentados en la terraza, vimos que a un lado había una tienda de ultramarinos, al otro un tablado para las cercanas fiestas patronales y, justo enfrente, según nos había dicho la recepcionista del hostal, estaba la oficina de turismo. Me acerqué y pedí un plano de la ciudad. La chavala que me atendió, me señaló los puntos más interesantes y me dijo que cada día, a las 11:00 y a las 18:00 horas hacen un tour guiado para conocer, por dentro, algunos de los edificios singulares.
Tomamos otra ronda en otro garito, volviendo a valorar la opción de alquilar un coche, pero, finalmente, optamos por quedarnos en la ciudad e intentar disfrutar de la estancia en ella. Luego, con la decisión tomada, a eso de las 22:00 horas, nos fuimos al hostal...
Había sido una jornada INFERNAL y era hora de un merecido descanso. La sensación de calor era agobiante...

Algunos datos de interés:

Huesca es una ciudad y municipio español, capital de la provincia homónima, situada al norte de la C. A. de Aragón. Cuenta con una población de 55.454 habitantes (2025), con lo que es una de las capitales provinciales con menor población en España, en ella vive casi un cuarto de la población de toda la provincia. Se encuentra en la estribaciones de las grandes montañas, por ello se le conoce como "la puerta de los Pirineos".
Situación de Huesca en el mapa del estado español.


Bandera de Aragón.

Bandera de la provincia de Huesca.

Bandera de la ciudad de Huesca.

Escudo de la ciudad Huesca.
Sabias qué ...

...los primeros asentamientos en la zona datan del neolítico, unos 4.000 años a.C., pero, la primera referencia al nombre de la ciudad es Bolskan llamada así por los íberos en el siglo II a.C. Tras la llegada de los romanos, en el 179 a.C., el nombre cambia por Osca, de donde procede el actual gentilicio, oscense. Posteriormente, cayó en manos árabes y pasó a llamarse Wašqa. Tras la reconquista, los cristianos recuperaron el nombre latino en los documentos, si bien en romance ya se le daría el nombre actual de Huesca.

Huesca
La noche había sido tropical, no bajamos de los 24ºC, menos mal que en la habitación teníamos aire acondicionado... Nos levantamos bastante deprimidos, todo lo que habíamos preparado "tirado por la borda". Lo primero que hice fue ponerme
en contacto con los sitios donde teníamos hechas reservas, para cancelar todo e intentar recuperar algo de lo que habíamos gastado. El telesilla de Ordino, Naturland y, sobre todo, el apartamento en Ransol.

A las 09:18 A.M. el termómetro ya marcaba 27 ºC.
Mandé una serie de emails y enseguida tuve respuesta de Ordino... No había problema, cancelaban el servicio y me abonarían el precio íntegro de las reservas... ¡! De 10 ¡! Pero el apartamento de Ransol seguía sin pronunciarse y, desde NATURLAND, me pidieron que mandase por correo una copia de los tickets.
Sobre las 09:00 horas bajamos a desayunar. No quedaba otra, la situación era la que era y había que reponerse e intentar sacar algo positivo de todo este caos. En la planta baja del mismo hostal había unas máquinas de vending, con café, agua, algunos bollos y refrescos. Mi hermana y yo tomamos un café con unas magdalenas de las que llevábamos nosotros, porque, teníamos una cesta con cosas para consumir en el apartamento. Iosu, mi hijo, al que le gusta tomar café con leche y hielo, esperó a desayunar en el bar de abajo.
Sobre las 10:30 tomamos otro café y, poco a poco, nos fuimos acercando a la oficina de turismo para reunirnos antes de las 11:00 de la mañana para hacer el tour. Me tomaron unos datos y me preguntaron si había algún estudiante, jubilado u oscense entre nosotros, porque el precio de los tickets podía abaratarse. Finalmente, me cobraron la mitad en el ticket de Iosu al ser estudiante. Se pagaba por el acceso al claustro del monasterio de San Pedro "el viejo" y al antiguo salón de plenos del Ayuntamiento.
A las 11:00, con puntualidad suiza, una joven nos reunió a todos los participantes en la puerta de la oficina. Se presentó, su nombre era Zulema y era una chica oscense, licenciada en historia y con la carrera de guía turístico. Nos hizo un pequeño esbozo del tour y, tras preguntar por nuestra procedencia, arrancamos con las visitas.


Anverso y reverso del ticket normal.

El ticket reducido para mi hijo.

El ticket para ver San Pedro.


MONASTERIO
San Pedro "el viejo"
Localización: Plaza de San Pedro,1
Horario : Consulta aquí su WEB
Precio : Adultos 4 €, Jóvenes y miembros del clero 2,50 € / Entrada gratuita los miércoles de 18:00 a 19:00
Desde la Oficina de Turismo fuimos hacia el monasterio de San Pedro “el viejo”. Apenas 100 metros a pie para llegar a su pórtico. Allí hicimos la primera parada. Zulema nos comentó que este monasterio románico data del s. XII. Situado en pleno casco antiguo de Huesca, está catalogado formalmente como Bien de Interés Cultural, dentro de la categoría de Monumento. Esta protección jurídica actual proviene de su declaración original como Monumento Nacional, la cual fue otorgada mediante una Real Orden el 18 de abril de 1885. Se trata de uno de los reconocimientos de patrimonio histórico más antiguos de España, concedida por su incalculable valor como joya del románico aragonés y por albergar el Panteón Real de los primeros monarcas de la Corona de Aragón. Sí, así es, lo que fue su sala capitular cumple la función de panteón real, con los sepulcros de dos reyes de Aragón: Alfonso I "el Batallador" y su hermano y sucesor, Ramiro II "el Monje".

Los testimonios arqueológicos de este lugar apuntan que en sus orígenes fue templo romano, posteriormente visigodo, luego mozárabe y finalmente románico. Esta secuencia es constante en lugares de culto habitados por sucesivas culturas: cada vencedor remodela el lugar de culto anterior y honra a los nuevos dioses…
A raíz de la conquista de Huesca por el Rey Pedro I, tras la batalla del Alcoraz (1096), donó el templo al monasterio francés de San Ponce de Tomeras convirtiéndose en monasterio benedictino y siendo acometidas las reformas necesarias para adaptarlo a tal fin. Es por ello que, en 1117, se derribó casi toda la obra mozárabe para edificar el monasterio adaptado a los cánones dominantes en el momento siguiendo la ideología y la estética cluniacenses. Esta es la obra, que, con las abundantes modificaciones y deterioros posteriores, ha llegado hasta nosotros.
La torre del monasterio románico de San Pedro "el viejo".
Sabias qué ...

...durante la dominación musulmana, este monasterio, entonces una iglesia, era utilizada por por la comunidad crsitiana mozárabe. Cuando Pedro I conquistó Huesca en 1096, los cristianos recuperaron aquel antiguo templo con el apelativo de "el viejo", dando a entender que, con anterioridad, allí había una iglesia, es decir, la antigua iglesia de San Pedro...
La torre inició su construcción en 1236, ya en estilo gótico. La tercera planta de la torre y el chapitel se tuvieron que desmontar a principios del s. XIX por amenazar ruina, ubicándose las campanas en el segundo cuerpo.

El trabajado dintel que da acceso al monasterio.

La imagen de San Vicente sobre el crismón del dintel.
El pórtico es un ejemplo típico del románico, presidido por un dintel con un arco de medio punto, donde se representa un crismón sujeto por dos ángeles y adornado con un ajedrezado jaqués. Fue trabajado a principios del siglo XII y daba acceso a la zona sepulcral. En la parte superior del crismón (ese tipo de rueda), se insertó, aunque no lo parezca, una pequeña escultura del santo co-patrón de Huesca: San Vicente mártir. Desde allí entramos a la nave central, diversas actuaciones a lo largo del tiempo, han alterado su fisonomía inicial.




El retablo central y un detalle, más las pinturas medievales del lateral norte con un pequeño detalle de uno de los "capítulos".
La cabecera de la iglesia presenta tres ábsides de planta semicircular; en la nave central, de mayores dimensiones que las laterales, tras el retablo, se aloja la capilla del Sagrario ubicada a la altura del óculo, esa especie de ojo de color azul que vemos en a foto central de arriba.
El retablo de San Pedro o retablo Mayor, fechado en 1602, es obra de Juan de Berrueta y Juan de Alli. Está decorado con figuras de San Pedro, San Justo, San Orencio, San Esteban y San Pastor. En el segundo cuerpo se muestran las tallas de los santos oscenses: San Lorenzo, San Vicente, San Orencio y Santa Paciencia; en la parte central aparece el óculo y arriba la escena del Calvario bajo el Dios Padre.
En el lateral norte, antes de salir al claustro, podemos ver unas pinturas medievales. Fechadas en el último cuarto del s. XIII, los únicos restos de lo que fue la decoración mural de la iglesia que, según las fuentes, hacía el pintor San Cristóbal en 1276. Su conservación se debió a la protección que le otorgó el órgano, en el momento en que se produjo la reforma barroca. Se conserva un registro con dos escenas, algunos autores identifican la escena de David ante el rey Saúl y el episodio del enfrentamiento de David y Goliat.
Siguiendo hacia la derecha, encontramos el acceso al espectacular claustro del monasterio...




Distintas tomas del maravilloso claustro del monasterio de San Pedro "el viejo".
Los pasillos cubiertos del claustro -las denominadas en arquitectura crujías- están decorados, en su parte exterior como en todos los claustros, con columnas terminadas en trabajados capiteles. En cada pasillo cuentan una historia; la "Conversión de Constantino", la vida de Cristo, la huida a Egipto de la Sagrada Familia y la ascensión de Cristo, así resumido a "groso modo".







Algunos de los capiteles de las columnas del claustro... Simplemente, maravillosos.
Cerrando los ojos, podía trasladarme a una de esas "pedradas" mías, e imaginarme a los monjes paseando con las manos entrelazadas por las crujías del claustro, vistiendo esas típicas sotanas de color marrón... La verdad, un espacio así, transmite una paz y un sosiego que no se encuentra en ningún otro sitio.
Pero, bueno, había que seguir con la visita... Ahora tocaba ver el Panteón Real. Está ubicado en lo que se llama la Capilla de San Bartolomé. Es el resto más antiguo del edificio, anterior a la construcción de la propia iglesia y único vestigio del antiguo templo mozárabe derruido tras la toma de Huesca. En la documentación inicial se cita como "Ecclesia" y posteriormente como Sala Capitular. En la actualidad guarda los restos de los reyes Alfonso I y Ramiro II, aparte de otros vástagos de la familia real aragonesa.
En la cabecera de la sala, bajo un ventanal, hay una imagen de San Bartolomé pisando y sometiendo a un demonio. Al parecer en esta sala era donde se realizaban los exorcismos en la Edad Media… Cualquier cosa, como por ejemplo un ataque de epilepsia, era interpretado como una posesión demoniaca... Pobre gente, cuantos morirían por nada. A la izquierda según entramos, encontramos un sarcófago romano de mármol del s. II, que contiene los restos de "RAMIRUX REX", el "rey monje". Es la pieza más antigua de las existentes en el templo. Allí, junto a sus restos mortales, Zulema nos contó la "Leyenda de la Campana de Huesca", más adelante os la contaré en este diario. Frente a Ramiro están los restos de su hermano Alfonso I enterrado bajo una losa de mármol blanco con su nombre "ADEFONSUS REX".
Este panteón, junto con San Juan de la Peña, son los únicos panteones reales de Aragón. Alfonso I fue enterrado en el castillo de Montearagón, pero, sus restos se trasladaron aquí dada la ruina de la fortaleza en 1845.
Además, se hallan también en esta sala el Infante Don Fernado, hijo del Rey Alfonso II y Abad del Monasterio de Montearagón, y restos de una infanta desconocida, trasladada también desde Montearagón. Además, encontramos un sepulcro gótico con talla en alabastro, donde descansan los restos de Bernardo Alter Zapila, último Prior del Monasterio, fallecido en 1494.



La capilla de San Bartolomé con el sepulcro romano de Ramiro II que recibio los restos del rey, a su muerte en 1157.

Fachada principasl de la catedral de Huesca.
Tras esta interesante visita, de la que salí maravillado, nos dirigimos hacia el norte para ver la catedral. Apenas 250 metros separan ambas maravillas arquitectónicas. A veces, pienso en la extrema habilidad y profesionalidad de los antiguos arquitectos, herreros, carpinteros y canteros para realizar tales obras sin los métodos de trabajo actuales (niveles láser, maquinaria pesada, grúas, ordenadores para hacer cálculos…), me parece casi imposible imaginar cómo sería, a día de hoy, hacer unas construcciones similares con aquellos medios. El injenio, la perseverancia y los buenos materiales de entonces, hacen que, despues de cientos de años, esas obras lleguen hasta nuestros días.
Bueno, frente a la fachada principal de la Catedral, Zulema nos dio una serie de datos. Este es un templo gótico, levantado sobre el emplazamiento de la antigua mezquita mayor musulmana y mandado construir por Jaime I "el Conquistador" en 1273. La portada se halla profusamente esculpida y protegida por un gran alero típico aragonés tallado en madera y que fue incorporado en el siglo XVI.
Muestra diferentes estilos del gótico; primitivo en su parte inferior (s. XIII) y flamígero en la superior (s. XVI). Destaca la fachada por su espléndida decoración, coronada por pináculos. La puerta principal posee siete arcos ojivales, cubiertos de esculturas. En el tímpano vemos las imágenes de la Virgen y el Niño. La catedral tiene una planta de tres naves con crucero y ábside y la torre de la fachada es de base cuadrada y remate octogonal.


CATEDRAL
Santa María
Localización: Plaza de la Catedral, s/n
Horario : Consulta aquí su WEB
Precio : Adultos 6 €, Jóvenes y miembros del clero 4 € / Entrada gratuita < 12 años.
*La entrada incluye Catedral, Torre y Museo Diocesano.






Distintas imágenes de la fachada principal de la catedral; el pórtico, las tallas de los apóstoles, el artesonado de madera...
En su interior se respira una atmósfera de paz. Las naves laterales, de menor altura que la central, albergan 14 capillas. Una de las más destacadas es la capilla del Rosario que guarda un retablo gótico, desde la que se accede a la sacristía vieja y, de ésta, al Archivo Catedralicio que guarda libros incunables de los siglos XI al XVI. Son interesantes también las capillas de Lastanosa- mecenas de Baltasar Gracián - y del Santo Cristo de los Milagros- cuya actuación milagrosa, a finales del siglo XV, curó la peste de la ciudad.

El retablo de alabastro, una maravillosa obra de arte.

Una de las naves laterales con una vidriera provisional.

El ratablo gotico de la capila del Rosario.

La vidriera restaurada.
Sin embargo, una de las piezas más valiosas es su Altar Mayor, que acoge un retablo renacentista de gran belleza, tallado en alabastro (1520-1534), obra maestra de Damián Forment, en el que se representa la Pasión de Cristo. En una de las naves laterales, Zulema, nos enseñó una de las vidrieras. Se desmontó para su restauración y, todavía hoy, está sin colocar en su sitio, así que, la exponen a ras de suelo en un pequeño espacio acotado.
Al lado de la catedral se encuentra el Museo Diocesano que está instalado en el antiguo Claustro y Palacio Episcopal, pero, el tour no lo tocaba y, posteriormente, tampoco nos acercamos a verlo.
Desde la catedral, pusimos rumbo a nuestra última parada; el Ayuntamiento. Vimos en una sala, en la que curiosamente se celebran bodas, el cuadro original de José Casado del Alisal, titulado "La Campana de Huesca". Pertenece a la colección del Museo del Prado y es una cesión -yo diría que permanente- a este edificio. El tour finalizaba en la antigua sala de plenos del consistorio oscense, en la planta baja del edificio y rehabilitado para devolverle la imagen que tenía en 1872, cuando se inauguró como espacio para las sesiones plenarias. Este espacio se construyó en 1596, también para las reuniones del Concejo y funcionó como salón de plenos desde el siglo XVI hasta el año 2007, cuando la ciudad alcanzó los 50.000 habitantes y hubo que aumentar el número de concejales de la corporación.
La estancia conserva un artesonado y un techo decorado con frescos pintados en 1872 por el artista León Abadías y Santolaria, con figuras geométricas y símbolos del escudo de Huesca. Estos se han restaurado, lo mismo que el resto de las pinturas que decoran las paredes. Entre ellas destaca 'El entierro de San Lorenzo', una obra de Alejo Vera (s. XIX) que es propiedad del Museo del Prado y está en depósito en el Ayuntamiento. Otros cuatro cuadros representan a los reyes Sancho Ramírez, Pedro I, Alfonso I y Ramiro I, pintados por Juan Galván (1596-1658). Desafortunadamente, no tengo fotos de esta zona...
La fachada del Ayuntamiento estaba en obras y, por consiguiente, no pudimos admirar más de su arquitectura. Así que, después de esta incursión en el pasado, el tour finalizo con un aplauso para Zulema.
El reloj marcaba algo más de las 13:00 horas. El grupo se disolvió y nosotros decidimos parar en el bar “La Catedral”, sito a mano derecha de esta, para tomar algo fresco y un “pintxo”.
Me pedí una cerveza tostada 0/0 que me bebí casi de un trago. El calor era asfixiante, a esa hora del mediodía el termómetro estaba en 39ºC y la sensación de ahogo era muy alta. Sacamos otra ronda y pedimos unas croquetas y unas patatas bravas. Estábamos a gusto allí sentados y, viendo que el menú del día era asequible y apetecible, decidimos quedarnos a comer.

El logo del Bar-Restaurante La Catedral.

De primero:
1.- Risotto de boletus
1.- Ensalada con queso de cabra
1.- Menestra de verduras
De segundo:
1.- Salmón a la plancha con verduras
2.- Secreto a la brasa con patatas
De postre:
1.- Helado
1.- Tarta de queso
1.- Manzana asada
MENÚ del DÍA
Con agua, una copa de vino para mi hermana y un café para mi hijo, la factura subió a los 74 €. El menú eran 18 € por cabeza, más los potes y los “pintxos” de la primera ronda.
Es decir: 18 x 3 = 54 € de los tres menús... Así que, las 4 cervezas, el Acuarius, las 3 croquetas y la generosa ración de bravas nos costaron 20 €...
Tras la sobremesa, decidimos bajar hasta el hotel y descansar un rato. A esa hora, alrededor de las 15:30, el calor era bastante agobiante y donde mejor se estaba era en el hotel con el aire acondicionado. Llegamos sudando, pero, nos esperaba el colchón para estirar un rato las piernas...
Después de un ratito de siesta, a eso de las 19:30 horas, salimos de nuevo a la calle. No había noticias del taller... Bajamos hasta el Parque de Miguel Servet, donde se encuentra el Monumento a las Pajaritas, la biblioteca infantil en la casa de Blancanieves, un estanque con unos pocos patos y alguna que otra estatua conmemorando a los reyes aragoneses...
Desde allí fuimos dando un paseo hasta el campo del Alcoraz, el estadio donde juega la S.D. Huesca que, en la actualidad, milita en Primera Federación (3ª división), aunque llegó a jugar dos temporadas en 1ª División; 2018-2019 y 2020-2021.


El Parque Miguel Servet es un pequeño pulmón para la ciudad de Huesca. En él, entre otras cosas, estatuas en honor de los reyes aragoneses.



Fuentes, estanques y la casa de Blancanieves como biblioteca infantil.


MONUMENTO
Las Pajaritas
Localización: Parque Miguel Servet
Horario : Abierto sin cierre
Precio : Gratis

El Monumento "Las Pajaritas".
El Monumento a Las Pajaritas, es un famoso símbolo de la ciudad creado por Ramón Acín en 1929 y ubicado en el Parque Miguel Servet. Consiste en dos figuras de hierro blancas con forma de papiroflexia sobre bloques verdes, declarado Bien de Interés Cultural. Fue concebido como una fuente y un homenaje alegre dedicado a los niños, vinculado a la infancia y la libertad. Con el paso del tiempo, se ha convertido en el emblema más querido y representativo de la ciudad.
Mi hijo y mi hermana en la entrada del estadio.




Distintas tomas de la Fuente de las Musas en la Plaza de Navarra.
Regresamos dando un relajante paseo hasta el casco antiguo y nos paramos un poco en la Plaza de Navarra para ver la Fuente de las Musas. Esta plaza, sita en un lateral del edificio que alberga la Diputación Provincial de Huesca, está justo antes de entrar a la zona peatonal, en la calle donde estaba el Hostal Rugaca.
A esas horas, las 20:30, caminar por la calle era más llevadero. Nos tomamos un helado y luego, un poco más tarde, paramos en una terraza a tomar una cerveza fresca. Sentados en la terraza, Iosu propuso ir a comer una hamburguesa a un local al que le había “echado un ojo”. La hamburguesería en cuestión se llama Madness y está en la calle San Orencio 10. La cena nos costó 53,90 €.

Tras la cena, dimos un pequeño paseo y, poco a poco, regresamos hacia el hotel. Bueno, había pasado el trauma mayor, ahora, como dije antes, era rehacerse, resurgir de las cenizas e intentar sacar algo positivo de esta experiencia. Siempre se aprende, eso está claro y, por lo menos, algo de la historia de Huesca nos calaría...
El logo y una de las hamburguesas de Madness.

2.- Lord Bacon
1.- Cry Cheese
2.- Patatas fritas
1.- Cerveza
2.- Agua
MENÚ

En el hotel, un ratito de charla y así pusimos punto y final a este segundo día de “vacaciones”... Era hora de descansar.

Huesca
Amanecía un día clave en todo este caos... Esperaba que hoy nos dieran el coche y, aunque ya habíamos decidido que desde aquí nos iríamos a Donostia, bien en jueves, o en viernes, cuanto antes fuese, pues mejor. Yo madrugué un poco y me levanté a eso de
las 06:00 de la mañana. Mi intención era ir a ver la parte de la muralla de la ciudad que aún se conserva y después acercarme hasta la ermita de Ntra. Sra. de Salas, dos puntos que Zulema, el día anterior, nos había presentado en su speech. Me vestí, cogí mi cámara y fui a tomar un café con unas magdalenas a las máquinas de la planta baja. Después, aún entre dos luces, salí a la calle y caminé hacia el este por la calle Coso Bajo en dirección a la plaza de toros. Desde allí giré hacia el norte...

Calles desiertas a las 06:00 de la mañana.
Aunque los restos que quedan son de época musulmana, durante la época romana la llamada ciudad de Osca debió de estar amurallada, lo cual se ha podido demostrar a través de diversos hallazgos arqueológicos. Al tratarse de una de las ciudades más importantes al norte de Al-Ándalus y por las crecientes incursiones por parte de fuerza carolingias, al mando de Carlo Magno, en el siglo IX, alrededor del 874, el Califato de Córdoba ordenó al gobernador de la ciudad Amrus ibn Umar, erigir un complejo sistema de defensa que tuvo que ser ampliado por el aumento de la población en el siglo X. Esta edificación, de sillares de arenisca, llegó a tener 9 puertas y 99 torres, sin embargo en nuestros días sólo se mantienen en pie el Torreón del Amparo y la Puerta de Montearagón o “la Porteta”.

La muralla en la calle Ronda de Montearagón, con el convento de "las Miguelas" al fondo.

Detalle de la muralla de Huesca.
Caminaba por la Ronda de Montearagón y llegué hasta la misma base de la Torre del Amparo. Al fondo, junto a una rotonda, un monumento histórico junto al conocido convento de Las Miguelas, fundado en 1110 por el rey Alfonso I el Batallador.
Tras un paseo por la zona y ya completamente de día, me dirigí hacia la ermita de Ntra. Sra. de Salas. Distaba de allí algo más de 2.5 kms, unos 30 minutos andando. A estas horas, aunque de fresco no hacía nada, porque el termómetro ya marcaba los 24ºC, todavía se podía caminar sin agobios... Creí que no lo diría, pero, estaba disfrutando.

La ermita en cuestión estaba cerrada y tan solo pude verla por el exterior. Data del siglo XIII, se debió al mecenazgo de doña Sancha, esposa de Alfonso II, y pronto se convirtió en un importante foco de peregrinación. De la construcción románica se conservan los muros perimetrales de sillar y la portada con un gran rosetón sobre ella. En el siglo XVI se le adosó un pórtico y se construyó sobre él una hospedería, hoy desaparecida. Tiene una torre de planta cuadrada, construida en sillería y tejado a cuatro aguas.
En realidad, tiene su interés por ser de estilo románico, pero, no es de lo más elegante que haya visto. Sin más, tampoco daba para hacer un buen encuadre general, así que a eso de las 08:00 horas puse rumbo al taller para ver cómo iba el arreglo del coche.
La ermita de Ntra. Sra. de Salas entre campos de cereal ya cosechados.




Algunos detalles constructivos de la ermita de Ntra. Sra. de Salas.
Cuando llegué, a eso de las 08:40, estaban descargando el pedido de piezas del día anterior... La recepcionista me comentó que el manguito para mi coche debía venir entre ellas y, claro está, todavía no habían hecho nada. Le comenté que, por favor, a la mayor brevedad posible, se metieran con él, porque el lunes debíamos estar en Donostia para trabajar. Me prometió que, si llegaba la pieza en el pedido de hoy, esa misma tarde estaría arreglado y que me avisaría cuando estuviese. Y así, con la duda reconcomiéndome por dentro, me fui para el hotel a reunirme con la familia.
Tras re-desayunar con mi hermana y mi hijo, decidimos aprovechar la mañana e ir a ver el Museo de Huesca.

La fachada principal del Museo de Huesca, sito en la Plaza de la Universidad.

El patio central del edificio es como un antiguo claustro.


MUSEO
Museo Arqueológico
Localización: Plaza de la Universidad, 1
Horario : Martes a viernes 10:00-14:00 y 17:00-20:00
Sábado y domingo 10:00-14:00
Lunes cerrado
Precio : Gratis
El Museo de Huesca, también conocido como Museo Arqueológico de Huesca, tiene su origen en la colección de obras de arte procedentes de los monasterios y conventos del Alto Aragón que fueron nacionalizadas a raíz de la desamortización de Mendizábal en 1835, de cuya custodia se encargó inicialmente la Comisión Provincial de Monumentos Históricos y Artísticos de Huesca a partir de su fundación en 1844. Con estas obras, otras colecciones de diversa procedencia y, gracias al apoyo del artista oscense Valentín Carderera, el Museo Artístico y Arqueológico de Huesca fue fundado en junio de 1873. Es de titularidad estatal desde 1918, pero, su gestión está transferida a la Comunidad Autónoma de Aragón. Se ubica en la Plaza de la Universidad, al norte de la ciudad, cerca de la catedral y del ayuntamiento.
Su sede actual está compuesta por dos edificaciones: la Universidad Sertoriana de Huesca, de estilo barroco articulada en torno a un patio de planta octogonal, y el anejo Palacio de los Reyes de Aragón, construido en el siglo XII y en el que se encuentran el Salón del Trono, la Sala de la reina Petronila y la Sala de la Campana, donde se sitúa la Leyenda de la Campana de Huesca. Este edificio fue declarado Monumento histórico-artístico en 1931, por lo que es bien de interés cultural con categoría de monumento.
El acceso al museo es gratuito. La verdad es que es pequeño, pero, está muy bien organizado y aporta información que abarca toda la historia de la zona, desde el Paleolítico hasta nuestros días. Además, a parte de la exposición permanente, siempre suele haber alguna exposición temporal. Me gustó mucho…
Mi hijo, rehacio en un principio, al final disfrutó como todos recorriendo sala a sala todo el espacio del museo...
* EDAD PRIMITIVA:

Logotipo del Museo Arqueológico de Huesca.
EL PALEOLITICO




* Abarcan desde hace unos 2,5 millones de años hasta hace aproximadamente 12.000 años -la etapa más larga de la historia de la Humanidad- con piezas encontradas en el yacimiento de lacueva de Chaves, en las cercanías del pico de Guara, en el término municipal de Bastarás-Casbas. Herramientas de piedra, huesos de animales y restos oseos de un enterramiento.

EL NEOLITICO


* Con piezas que abarcan un periodo temporal que va aproximadamente desde el 10.000 a.C. hasta el 4.000 a.C. Este periodo marca la transición hacia el sedentarismo y la economía productiva.


* EDAD DE LOS METALES:
EDAD DEL BRONCE



* Con piezas que abarcan un periodo temporal que va aproximadamente desde el 3.000 al 1.200 a.C. Surge la aleación del cobre con el estaño, creando un metal mucho más duro. Nacen las primeras formas de comercio a larga distancia y sociedades pre-urbanas complejas.


EDAD DEL HIERRO



* Con piezas que abarcan un periodo temporal que va aproximadamente desde el 1.200 a.C. al 1.000 a.C. Se populariza el uso del hierro, un material abundante, pero de difícil fundición. Coincide con la aparición de grandes imperios, fortificaciones avanzadas y la transición hacia la Edad Antigua.



* EDAD ANTIGUA:
ÉPOCA IBERICA






* Con piezas que abarcan un periodo temporal que va desde el siglo VI a.C. hasta el siglo I a.C., integrando el tramo final de la Edad del Hierro antes de la total asimilación romana. Durante este tiempo, la antigua Bolskan, estuvo habitada por diferentes tribus; ilergetes, suessetanos, iacetanos y veseetanos
ÉPOCA ROMANA








* Con piezas que abarcan más de siete siglos, desde la llegada de las primeras legiones en torno al año 200 a.C. hasta la caída del Imperio en el s. V d.C. Durante este periodo, la antigua ciudad íbera de Bolskan fue bautizada como Osca, convirtiéndose en un núcleo político, estratégico y cultural de primer orden en la Hispania romana.
* EDAD MEDIA:
ÉPOCA VISIGODA






* Con piezas que abarcan un periodo temporal que va desde el s. V hasta el año 718 d.C. y representa la transición entre la caída del Imperio Romano y la invasión musulmana de la península ibérica. Durante este tiempo, la provincia vivió una ruralización de la sociedad y la consolidación del cristianismo, dejando huellas de gran valor histórico en el norte de Aragón
Estando en plena visita, me sonó el teléfono. No lo había apagado porque estaba pendiente del taller y alrededor de las 13:00 horas...
.- ¡! Riiiiiing, riiiiing ¡!
.- Sí, diga...
.- Hola, buenas, ¿Paco?
.- Buenas, sí, soy yo.
.- Te llamo del taller, ya tienes el coche preparado, cuando quieras puedes pasar a por él.
.- ¡! Oh ¡! Perfecto, gracias, a la tarde paso a buscarlo.
.- Chicos... -les dije a mi hijo y mi hermana...
.- Era del taller... ¡! Ya tenemos coche ¡!
.- ¡! Bieeeeeeen ¡! -reccionaron ellos.
Pero, bueno, estábamos en el museo y habíamos hecho el recorrido por la zona arqueológica y, la verdad sea dicha, me resultó súper interesante, pero, allí no se acababa todo... Ahora llegaban las salas con grabados y pinturas de la Época Moderna y queríamos terminar de ver todo...

Un tapíz medieval con una escena religiosa de la Virgen y el Niño.




Una colección de cuadros del s. XVII, sobre la figura de Hércules atribuidas al pintor Juan Bautista Martinez del Mazo:
1.- Luchando con el león de Nemea.
2.- Luchando con el toro de Creta.
3.- Luchando con Anteo.
4.- Matando al dragón de las Hespérides.
Son unos óleos sobre lienzo que me llamaron la atención.




Una pequeña colección de grabados de Francisco de Goya y Lucientes sobre la tauromaquia, datadas en el año 1825.
Al acabar el recorrido por las salas de las pinturas y grabados, se entraba de lleno en la parte del edificio que fue el Palacio de los Reyes de Aragón. Una amplia sala, que antiguamente era el Salón del Trono, te llevaba escaleras arriba a la Sala de la reina Petronila y, escaleras abajo, a la Sala de la Campana. No dudamos en bajar...
Entrar allí, te encoge el alma... No os lo vais a creer, pero, el ambiente se tornó frío. Parecía que el aire todavía olía a sangre. Después de haber visto el cuadro, recreado perfectamente por el pintor José Casado del Alisal en 1880, el escenario original todavía es más escalofriante.
.- Sí, sí, esta es, mira, la escalera y aquí colgaba la soga... -decía mi hermana.
.- Qué pasada -decía Iosu.
.- Huele raro ¿verda? -comenté yo...
.- Sí, me está revolviendo el estómago... -dijo Iosu.
Pués bien, llegado este punto creo que es el mejor momento para contaros la sangrienta leyenda de "La Campana de Huesca"...

El cuadro "La Campana de Huesca", obra de José Casado del Abisal, pintada en 1880.

La Sala de la Campana en el actual Museo Arqueológico de Huesca.
Cuenta la leyenda...

… que San Juan de la Peña (s. XIV), relató la siguiente crónica: tras la muerte sin descendencia en 1134 de Alfonso I “el batallador”, heredó el reino de Aragón su hermano Ramiro II “el monje” que, por aquel entonces estaba recluido en una abadía francesa. Aragón sufría por entonces diversos problemas internos y externos. Tras acudir en ayuda de su reino, se vio sorprendido por la desobediencia de sus nobles que querían derrocarlo para imponer su poder. Ramiro II mandó un mensajero a su antiguo maestro, el abad de San Ponce de Tomeras, pidiéndole consejo.
El abad llevó al mensajero al huerto y cortó unas coles, justo aquellas que sobresalían del resto. A continuación, ordenó al mensajero repetir al rey el gesto que había visto. Ramiro II, sin necesidad de más explicaciones, entendió el mensaje a la primera. Hizo llamar a los principales nobles para que vinieran a Huesca, con la excusa de hacer una campana que se oyera en todo el reino. Una vez allí, fue bajando uno por uno a los nobles rebeldes hasta una sala del Palacio Real. Bajaba con uno y subía sólo... Después de trece viajes, los nobles restantes movidos por la curiosidad, bajaron con el rey a la llamada “Sala de la Campana”. El panorama era escalofriante; doce cabezas seccionadas de sus cuerpos y esparcidas por el suelo ensangrentado, estaban acompañadas por la del lider rebelde colgando de una soga a modo de bada... El mensaje caló hasta la médula y sofocó la revuelta de cuajo.
Así es como cuenta la leyenda que fue salvada la Corona de Aragón por el rey Ramiro II, restableciendo su hegemonía ante el intento de usurpación por algunos nobles aragoneses.
Allí, en ese lugar emblemático, terminó nuestra visita al museo... Contentos por haber visto tantas cosas de la Historia y por tener ya el coche arreglado, fuimos bajando hacia la Plaza de la Catedral, buscando un sitio para tomar algo fresco... El calor a estas horas ya era sofocante.
Llegamos hasta el bar La Catedral y el camarero cubano nos recibió gustosamente con un saludo. Nos sentamos y pedimos unas croquetas, unas patatas bravas y unas consumiciones. Valoramos la posibilidad de volver a comer allí... Preguntamos; el menú era el mismo que la víspera, no había carta y, de la paella que anunciaban, no estaba disponible porque no la habían cocinado. Viendo esto, decidimos cambiar de sitio. Miramos en Internet para buscar algún chino o algo similar...
Pagamos y nos fuimos calle abajo... En una edificio, un manzana antes de llegar a la plaza principal, vimos a una pareja
de "giris" comiendo unos mejillones al vapor. A Iosu se le abrieron los ojos como platos. Miramos al escaparate...
* Pulpería La Plancha
.- ¿Podemos parar aquí? -preguntó Iosu.
.- Sí, vamos a ver que hay para comer... -le dije.
Miramos la carta y decidimos quedarnos. El menú era de 25 € por cabeza, pero, era apetecible.
Era el último día de "vacaciones" y podíamos permitirnos un capricho.
Entramos, en el exterior hacía mucho calor...

Logo de la pulpería "La Plancha".

De primero:
1.- Ensaladilla rusa
1.- Huevos poché con jamón
1.- Pulpo "a feira"
De segundo:
1.- Txipirones a la plancha
1.- Carrilleras en salsa
1.- Bonito a la plancha
De postre:
1.- Pastel ruso
1.- Tarta de queso
1.- Tarta de pistacho
Carta
Entrantes:
1.- Mejillones al vapor
Pagamos 90.50 €, pero comimos muy bien, además, las raciones eran generosas. Tras los prostres, Iosu se pidió un café y depués de un ratito de sobremesa bajamos hasta el hostal a descansar un rato. En la calle el sol quemaba...
Yo no tenía mucho tiempo, porque, antes de las 17:00 horas debía recoger el coche. Tampoco era cuestión de apurar mucho, así que, sobre las 16:15 salí en busca de mi Dacia.






Los primeros y segundos platos que comimos en la pulpería "La Plancha".
Desde el hostal hasta el taller había unos 15 minutos a pie... Llegué pasadas las 16:30. Todo estaba preparado; pagué la factura, cogí las llaves y listo... Ya podíamos volver a casa.
Aparqué el coche una manzana antes de entrar en la zona azul, en una calle muy transitada y justo frente a un bar del que tomé la dirección. Las distancias no son grandes y el parking de pago más cercano al hostal, estaba casi a la misma altura que donde lo dejé aparcado. Era sólo una noche. Por la mañana temprano vendría a buscarlo e iría hasta el centro a recoger a la familia.
Regresé al hostal y sobre las 19:30 salimos a dar el último paseo por la ciudad. Iosu aprovecho unas rebajas y se compró la camiseta de fútbol de la S.D. Huesca, una segunda equipación de la temporada anterior. Tomamos una cerveza fría en un local y nos acercamos a ver la tienda de ultramarinos llamada "La Confianza", que queríamos ver, pero, se nos había quedado en el tintero...
La verdad, fue todo un hallazgo... Más de cien años de actividad comercial avalan el éxito de este negocio. Fue el comerciante de origen francés Hilario Vallier quien abrió las puertas del establecimiento en 1871. En un primer momento, el elegante local se destinó a mercería y sedería con la venta de delicados productos entre los que se contaban finos encajes, porcelanas y abalorios.

Logo de ultramarinos "La Confianza".
En pocos años se amplió con la venta de lujosos productos de importación, venidos de ultramar; aromáticos cafés, cacao, licores franceses, bacalao, otros alimentos ahumados, así como especias traídas del lejano oriente.
El techo de la tienda fue decorado por el pintor oscense León Abadías y Santolaria en el año 1871 dentro de la corriente que se denominó decoraciones civiles, composiciones alegóricas al comercio internacional y los productos que se vendían en el establecimiento.
"La Confianza" puede ser considerada la tienda de ultramarinos todavía en activo más antigua de Europa. Así ha sido reconocido por prestigiosas publicaciones comerciales y turísticas, incluido el internacional Herard Tribune, que ensalzó las peculiaridades del establecimiento en un reciente artículo. En el año 2013 la tienda fue declarada Patrimonio Histórico Comercial de la Humanidad.
Ultramarinos La Confianza
Plaza López Allué, 8 (Plaza Mayor )
Tfno: 974 222 632
email: info@ultramarinoslaconfianza.com
Estuvimos un buen rato hablando con la propietaria, una señora octogenaria muy agradable. Mi hermana decía que era una de esas abuelitas que te apetece llevarte a casa... Finalmente, después de la charla y unas cuantas fotografías, compramos un par de botellas de aceite hecha allí, en Huesca, y un queso que hace una familia en las estribaciones del Pirinéo... Todo delicatesen.














Distintas imágenes de la tienda de ultramarinos "La Confianza".
Los antiguos cajones de madera, los techos pintados con alegorías al comercio, básculas, balanzas, guillotinas para el bacalao, prensas.
Teléfonos de época, máquinas de escribir, linternas , rayadores... un sin fin de recuerdos.
Además, cajas antiguas de galletas, jabones, aceites y productos que la generación del "baby-boom" y anteriores conocerán.
Luego, Iosu subió a dejar las compras al hostal y, posteriormente, fuimos a tomar un pote. Eran alrededor de las 20:30 horas. Dimos un último paseo por el casco antiguo y fuimos a tomar un helado. Hablamos sobre cenar algo... Pero, estábamos todos llenos y con ese helado nos quedamos a gusto. Así que, después de un rato, subimos al hostal a preparar todo para la marcha... Era la última noche, mañana regresaríamos a casa.

Huesca - Astigarraga
Me desperté sobre las 06:30, porque ya estaba en "modo arrancar". A esa hora, el termómetro ya marcaba 22ºC. Esperé un buen rato para no despertar al resto de la familia... Luego, sobre las 07:30 me levanté y acabé de recoger mis cosas. A eso de las 08:00 llamé a "la tropa" para que se fuesen espabilando.
Mientras tanto, bajé a tomar un café a la planta baja del hostal y luego, tras dejar todo recogido, a eso de las 08:30 fui a buscar el coche. Habíamos quedado en que lo traería hasta la plaza donde está la Fuente de las Musas, justo al lado del edificio de la Diputación de Huesca en la manzana del hostal. Hasta allí podía acercarme, ese era el punto más cercano antes de la zona peatonal.

A las 06:30 ya marcaba 22ºC.
El plan era hacer una llamada perdida cuando estuviese llegando, para ir bajando el equipaje. Mi hermana se quedaría en el coche y mi hijo y yo traeríamos todos los bultos... Bien, llegué al coche y puse rumbo al punto de encuentro. Empezaba mal, el GPS me mandaba por una calle que era dirección prohibida. Luego, llegué a una calle que estaba cortada, ya que estaban montando un escenario para las fiestas patronales que empezarían el día 9 de agosto. ¡! Joder que lata ¡!
Mi hermana, al ver que me demoraba en exceso, me llamó...
.- ¿ Dónde andas ? Llevo un rato esperando.
.- Ya llego, me ha costado entrar por los cortes de tráfico... Ya estoy.
Lo cierto es que tuve que dar dos o tres vueltas para poder llegar hasta la Plaza de Navarra que era el punto donde nos juntaríamos...

Bueno, todo en orden... Cargamos el coche y arrancamos hacia casa. Salimos bien de la ciudad y, sin complicaciones, cogimos la A23 dirección Jaca. Nadie quería decir nada, pero, todos pensábamos en lo mismo... "A ver si llegamos sin problemas"... ;-)
Todo fuen en bien, en apenas 3 horas estábamos en Astigarraga. Llegamos a casa con la misma temperatura que dejamos allí a las 06:30 de la mañana, es decir, 22ºC.
En casa la misma temperatura... ¡! Que gozada ¡!
Y así acabó nuestra estancia en Huesca. Esta fue la "aventura" de estos días finales de julio... Andorra tendrá que esperar a otro año y aunque mi hijo dice que es alguna "señal del cielo", eso de no poder llegar hasta allí, yo, personalmente, no voy a a desistir. Las montañas, los lagos y todo lo bello que tiene ese pequeño país de los Pirinéos, caerá, tarde o temprano, en el disco duro de mi ordenador a modo de fotografías...
ANDORRA... ¡! Te conquistaré ¡!
F. J. Preciado 2026
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