
"La vida, como la fotografía, consiste en positivar lo negativo"
Mayo de 2025
Escocia
Un sentimiento de identidad y libertad


Atardecer frente al castillo de Eilean Donan, camino de la isla de Skye.
Tras asimilar y descansar del viaje a Japón, empezamos a pensar en una nueva aventura. Reunidos con nuestros amigos, escribimos cada uno tres destinos que nos apetecía visitar y, después, elegiríamos democráticamente el de mayor aceptación. Rosa incluyó entre sus opciones a Escocia y, finalmente, fue la idea ganadora entre otras como Madeira, La Toscana, o mi preferida, Uzbekistán.
Pues dicho y hecho, tras la elección del destino, se puso en marcha "la maquinaria" y, tras contrastar información de varios sitios, decidimos establecer el mes de mayo para viajar, ya que, en todas las páginas consultadas lo ponían como el mes menos lluvioso y el más apropiado. Consensuamos el número de días y el recorrido y, tras ello, sólo quedaba esperar con ilusión la visita a las Highlands, a la salvaje isla de Skye, al misterioso Lago Ness o la histórica ciudad de Edimburgo.
¡! Alba gu bráth ¡!
Alba gu bráth es una frase en gaélico escocés utilizada para expresar lealtad a Escocia.
Comúnmente se traduce como "Escocia para siempre", pero, su significado literal es "hasta el juicio final"
Un poco de historia:

La historia de Escocia es rica, diversa, intrigante y emocionante, marcada por la formación de un reino, luchas por la independencia, y la posterior unión con Inglaterra. Los primeros registros escritos comienzan con la llegada del Imperio Romano. Estos, establecieron su dominio en Inglaterra y Gales, administrándola como la provincia romana de Britannia, mientras que, al norte, el territorio llamado Caledonia, no pudo ser dominado.

Se denominó Caledonia ("tierra de caledonios") por el inmenso bosque de pinos de esa especie que se extendía de norte a sur y de este a oeste por todo el país. El principal pueblo asentado en aquella época en la región escocesa era el de los pictos. Los escotos, por su parte, eran un pueblo de origen gaélico irlandés, que se estableció en el oeste de Escocia. Durante este periodo existían por lo tanto dos reinos diferenciados: el del oeste o Scotland, y el reino picto del este, Alba.
La formación del Reino de Escocia se consolidó en el siglo IX con la unificación de los pictos y los escotos. Escocia luchó por su independencia contra Inglaterra, especialmente durante las Guerras de Independencia en los siglos XIII y XIV. El rey Robert the Bruce lideró a los escoceses en la batalla de Bannockburn en 1314, asegurando la independencia escocesa.
La Saltire, bandera
de Escocia.
La Reforma Protestante tuvo un importante impacto en Escocia, donde se estableció la Iglesia Presbiteriana. En 1603, el rey Jacobo VI de Escocia heredó el trono inglés, iniciando un período de unión personal entre Escocia e Inglaterra.
Escocia experimentó la Ilustración, un movimiento intelectual que influyó en la cultura y la sociedad escocesa. La Revolución Industrial trajo cambios significativos, con el desarrollo de la industria y el crecimiento de las ciudades. En 1707, la unión de Escocia e Inglaterra creó el Reino de Gran Bretaña.
El renacimiento del nacionalismo escocés y la búsqueda de mayor autonomía política llevaron a la creación del Parlamento Escocés en 1998. En 2014, se celebró un referéndum sobre la independencia, que no fue aprobado, pero mantuvo viva la discusión sobre el futuro de Escocia. En la actualidad (2025), tras la salida del Reino Unido de la Unión Europea (Brexit), el sentimiento de independencia ha vuelto a renacer, porque gran parte de los escoceses quieren ser eso, escoceses y europeos. Tal vez, dentro de pocos años, podamos ver de nuevo al país del cardo como una nación totalmente independiente del Reino Unido.
La bandera de Escocia es una cruz de San Andrés sobre un fondo azul, denominada Saltire. Se vincula al país desde el s. IX, cuando en plena batalla, el rey escocés rezó pidiendo ayuda y, se dice que, en ese momento apareció una cruz blanca en el cielo. Los escoceses ganaron aquella contienda y San Andrés fue proclamado patrón nacional. Desde entonces, la Saltire, forma parte de la identidad escocesa junto con el cardo.
Recorrido:

Mapa del recorrido por Escocia.
- Día 04 de mayo: Astigarrga - Biarritz / Biarritz - Edimburgo / Edimburgo - Stirling
- Día 05 de mayo: Stirling
- Día 06 de mayo: Stirling - Kyleakin
- Día 07 de mayo: Isla de Skye
- Día 08 de mayo: Kyleakin - Dumermark
- Día 09 de mayo: Lago Ness e Invernnnes
Leyenda:
--- Vuelo
--- Estancia
--- Traslado en coche
- Día 10 de mayo: Dumermark - Aberdeen
- Día 11de mayo: Aberdeen - Edimburgo
- Día 12de mayo: Edimburgo
- Día 13 de mayo: Edimburgo
- Día 14 de mayo: Edimburgo
- Día 15de mayo: Edimburgo - Biarritz / Biarritz - Donostia
Este es el recorrido del viaje. Volamos desde Biarritz hasta Edimburgo. Luego, con la empresa Greenmotion, alquilamos un coche en el mismo aeropuerto y viajamos hasta Stirling. Desde allí a la isla de Skye, posteriormente visitamos el famoso lago Ness, hicimos una noche en Aberdeen y finalizamos en Edimburgo, donde estuvimos hasta la fecha de regreso. Recorrimos la parte norte de Escocia, lo que llaman las Highlands, omitiendo la parte sur, Glasgow incluida, al quedarse fuera de ruta según los días de los que disponíamos.
Unos 1.100 Kms de recorrido en un Peugeot 3008 automático que andaba de lo lindo, aunque, al tener que conducir por la izquierda, había que tener bastante más cuidado de lo normal.
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La moneda oficial de Escocia, al igual que en el resto de Reino Unido, es la libra esterlina ( £ ). 1 £ = 100 peniques. El banco de Inglaterra es el que fija la política monetaria de la libra esterlina controlando la cantidad de dinero que hay en circulación. Posee el monopolio de la emisión de billetes en Inglaterra y Gales, y regula la cantidad de billetes emitidos por bancos autorizados en Escocia e Irlanda del Norte.
Los bancos autorizados en Escocia (Bank of Scotland, Royal Bank of Scotland o Clydesdale Bank), emiten billetes de 5, 10, 20, 50 y 100 libras. El billete de 1 £ no está en circulación, pero, si entras en un banco puedes pedir que te den uno a cambio de una moneda...Te deseo suerte, porque, no siempre funciona.
Los billetes escoceses, son válidos en todo el Reino Unido, aunque, fuera de Escocia no es obligatorio aceptarlos como medio de pago y su aceptación puede variar según el comerciante, siendo el sur de Inglaterra donde son más reticentes. Sin embargo, en Escocia se aceptan sin problemas los billetes ingleses.
Es importante decir que, cuando vuelvas a casa, podrás ir tranquilamente a tu banco con los billetes escoceses que te hayan sobrado y te los cambiarán sin inconveniente alguno, con el valor oficial de la libra esterlina. Poco a poco, se van introduciendo billetes de polímero. Ten cuidado, porque algunos billetes viejos de papel, sobre todo los de 5 y 10 libras, ya no son válidos. Los demás, no sé decirte, pero, poco a poco se van retirando.
En cuanto a las monedas, encontrarás de 1, 2, 5, 10, 20 y 50 peniques, además de las de 1 y 2 libras esterlinas.
En mayo del 2025 el cambio estaba de la siguiente manera: 1 £ = 0,85 €

Colección de monedas del Reino Unido

La libra con el cardo escocés.

Colección de billetes acuñados por Escocia.

Astigarraga - Biarritz - Edimburgo - Stirling
Sonó el despertador a las 05:45, como cualquier día de labor para ir a trabajar, pero, con la diferencia de que hoy arrancábamos el viaje a Escocia. Un maravilloso día de primavera, que venía fresco y despejado.
Me duché, desayuné y cogí mi mochila con el equipo de fotografía para ir a reunirme con Rosa a las 06:45. Luego, a las 07:00
horas, nos reunimos con Jesús e Isabel en un punto de la carretera principal del pueblo. Llegaron puntuales, pero, nada más bajar de su coche y sacar el equipaje, vi que Jesús no llevaba la mochila con sus cámaras.
.- Jesús, falta tu mochila -le dije.
.- No puede ser !! Me la he dejado en casa, en el coche no queda nada -respondió nervioso.
¡! Joder... primer susto y todavía sin salir de casa ¡! Volvió a por ellas y, a su regreso, salimos para el aeropuerto de Biarritz. Eran ya las 07:40...
En la rotonda de entrada al aeropuerto nos encontramos con un atasco por una carrera pedestre.
¡! Otro susto más ¡!
Estuvimos parados unos cuantos minutos, pero, finalmente, llegamos a las 08:20, todavía en hora para la facturación. Volábamos con Ryanair directos a Edimburgo.


Pasamos los controles y embarcamos por la puerta número 7, sin problema alguno. A las 09:25 estábamos listos para despegar en un Boeing 737.
El vuelo de Ryanair FR6015 Biarritz-Edimburgo, despegó puntual a las 09:40 horas y, sin ningún contratiempo reseñable, llegamos a las 11:48 (hora escocesa) también con puntualidad.
El avión y la tarjeta de embarque.
Desde el 2 de abril de este año 2025, además de tener que presentar el pasaporte, el gobierno británico ha implantado, nuevamente, desde el Brexit, la necesidad de obtener un visado electrónico para entrar en cualquier territorio del Reino Unido, es decir, Inglaterra, Escocia, Gales o Irlanda del Norte. Te dejo aquí la dirección para solicitarlo. Te adelanto que cuesta 10 £, tarda unas 48 horas en llegarte y tiene una duración de 2 años.
Tras pasar el control de pasaportes, que no nos dio ningún problema porque habíamos sacado el visado con antelación (eTA), fuimos a recoger las maletas a la cinta correspondiente. Desde allí fuimos a por el coche de alquiler a la zona del Rental Cars, sita a pocos minutos de la puerta de llegadas del aeropuerto de Edimburgo, para lo cual hay que coger el bus nº 10 en la zona donde se encuentran los suttles.
Nos costó un rato concretar la reserva, pero, finalmente, nos asignaron un Peugeot 3008 automático y gasolina, como nosotros habíamos pedido.

Campos de colza vistos desde el avión.

Sin más demora, cargamos las maletas, pusimos la dirección en el navegador y nos encaminamos hacia Stirling. Salí yo conduciendo. Nos advirtieron que el coche estaba “pelado” de combustible, así que, en la primera gasolinera, paramos a repostar.
La gasolina Súper 95 estaba a 1,3 £/litro, más o menos como en España. Le echamos 60 £ y continuamos viaje. Me metí mal por un desvío y, al incorporarnos nuevamente a la carretera, en un pronunciado estrechamiento, le hice un roce al coche en la aleta trasera izquierda.
El Monumento a William Wallace camino del hotel.
¡! Otro susto más ¡! Vaya día...
Sin más sobresaltos, llegamos a Stirling a eso de las 13:20 horas. No nos hacían el check-in hasta las 14:00 h, así que, aprovechamos para comer algo en el restaurante del hotel. Ensalada para unos y sándwiches para otros…

El logo de la compañía que nos alquiló el coche.


La puerta de acceso al Stirling Court Hotel.

El Peugeot 3008 que nos llevó por Escocia.

Una de las ensaladas que comimos.
Tras esto, hicimos el check-in y subimos a las habitaciones. Nos aseamos y descansamos hasta las 15:45 y, posteriormente, cogimos el bus en la misma puerta del hotel para ir al centro. Paseamos hasta la Old Town Jail, la antigua cárcel de la ciudad. Pero, se había hecho tarde y, cuando llegamos, ya no aceptaban más entradas.
Allá por 1844, en la época victoriana, Frederick Hill fue designado inspector de prisiones. Este, inspirado por el trabajo pionero de Elizabeth Fry, la primera inspectora de prisiones de Escocia, se alarmó por las condiciones terribles y deshumanizadoras de Tolbooth, la antigua prisión de Stirling, catalogándola como "la peor de Escocia". Él y otros reformistas obligaron a la Junta de Prisiones del Condado de Stirling a construir una nueva cárcel, conocida hoy como Old Town Jail, “la cárcel de la ciudad vieja”.
Pero, la cárcel de la ciudad vieja estaba compuesta de lúgubres celdas en las que se metían hasta 24 presos que iban a ser juzgados de forma inmediata. Con el tiempo, se ganó la fama de "inhumana" y su situación cambió, hasta que en 1888 fue declarada prisión militar. En las guías la anuncian como una visita obligada y, a decir verdad, me hubiese gustado mucho verla por dentro.


Old Town Jail.
Totalmente rehabilitada, manteniendo todos los elementos del pasado que ha sido posible recuperar, esta cárcel se ha convertido en un museo virtual donde te conviertes en un antiguo preso victoriano, experimentado las precarias condiciones de la época y explorando un poco la historia carcelaria de esta ciudad.
Dicen que la experiencia es un pelín fuerte por lo que no se recomienda a personas con enfermedades del corazón, embarazadas o niños muy pequeños, para los que se realiza un tour diferente.

Old Town Jail
Dirección:
St. Jhon Street, Stirling
Contacto:
01786595024
Horario:
de 10:00 a 18:00 (última admisión 17:15)
Precio:
Adultos: 14£ / Estudiantes: 12£ / Niños: 8 £
NO ENTRA CON EL EXPLORER-PASS
Luego, aunque la climatología estaba cambiante y tan pronto se nublaba como se abrían claros, fuimos caminando, en un paseo de una media hora, hasta Cambuskenneth Abbey. Por el camino fuimos viendo las calles y edificios de la ciudad de Stirling...




Distintas vistas de la ciudad y la Stirling Baptist Church a la derecha.
Esta abadía fue fundada por los Agustinos, bajo las órdenes del rey escocés David I en el siglo XII, alrededor de 1140. Originalmente conocida como la Abadía de Santa María, está comunicada con la ciudad por una pasarela que fue construida sobre el río Forth en 1934. Fue escenario de los parlamentos de Roberto I de Escocia en 1314 y 1326, y el lugar de enterramiento de Jaime III y Margarita de Dinamarca en la década de 1480. El mayor atractivo de la abadía es el campanario, una estructura única en Escocia. Es un excelente ejemplo de la arquitectura del siglo XIII, con bonitas ventanas ojivales y arcadas ornamentales.


El recorrido junto al río Fort hasta Cambuskenneth Abbey.

En su apogeo, a finales de los años 1200, Cambuskenneth estaba compuesta por un extenso complejo de edificios, incluida una gran iglesia abacial. Al sur estaba el claustro rodeado por los edificios domésticos. Entre el claustro y el río, hacia el este, se situaban edificios secundarios y un muelle. La época de mayor actividad de esta abadía fueron los siglos XIII y XIV, por su vinculación con el castillo de Stirling, dependiendo directamente de las actividades de este, que era el centro del gobierno de la ciudad.

Cambuskenneth Abbey
Dirección:
Ladysneuk Road
Contacto:
01316688600
https://www.historicenvironment.scot
Horario del 01/04 al 30/09 todos los días
de 09:30 a 17:30 (última admisión 17:00)
Cerrado del 01/10 al 31/03
El recinto y la planta baja están siempre abiertos
Precio:
Entrada gratis
Si deseas visitar la Abadía de Cambuskenneth lo tienes fácil ya que, la entrada, es totalmente gratis. Además, no se tarda prácticamente nada en verla. Dada su situación, algo apartada del centro de la ciudad, es pasada por alto por muchos turistas por lo que no encontrarás mucha gente.
Tras la caminata, pasamos por un Mac Donald´s para cenar algo, ya que, al ser domingo a la tarde, no había mucho donde elegir. Sobre las 20:15 horas regresamos al hotel. El día había sido intenso entre el vuelo y los sobresaltos, así que, tocaba descansar un poco. Tras una ducha y un poco de charla, nos fuimos a la cama.

Desafortunadamente, después de la reforma, la abadía se convirtió en una cantera de piedra reutilizada en diversas partes de Stirling. Hoy en día, por desgracia, sólo quedan sus ruinas, que no son muchas y además no están bien
conservadas, lo que tratándose de una ciudad emblemática como Stirling no deja de ser una lástima.
Una típica cabina roja de UK.
(Foto de Rosa Morla)
SABIAS QUE...

...las iglesias y abadías de Escocia, especialmente aquellas asociadas con la antigua Iglesia Católica, fueron destruidas o dañadas, sobre todo, durante la Reforma Escocesa en 1560. Este fue el movimiento reformista más amplio de Europa, que llevó a la abolición de la autoridad papal en Escocia, culminando en la ruptura con la Iglesia Católica. El Parlamento de la Reforma aprobó una ley que proscribió el catolicismo romano y prohibió la celebración de la misa. Esta Reforma tuvo un profundo impacto en la vida religiosa y cultural de Escocia, y llevó al establecimiento de una nueva congregación religiosa cristiana en la línea de la teología calvinista.
Además, otros conflictos, como las guerras de independencia entre Escocia e Inglaterra, también causaron daños a las iglesias y abadías.
STIRLING, antigua capital de Escocia, es una ciudad ubicada en la región central del país, a orillas del río Forth. Tiene una población estimada, a mediados de 2020, de 37.910 habitantes. La ciudad, rodeada de ricas tierras de cultivo, creció conectando la ciudadela real y el casco antiguo, con sus comerciantes, a través del Puente Viejo y el puerto fluvial del río Forth.

Stirling
Me levanté a las 05:30 horas y sobre las 05:45, completamente de día (amanecía sobre las 04:45 h), estaba subiendo hacia la colina para ver el William Wallace Monument. La mañana estaba inmejorable para pasear, fresca y despejada. El camino de acceso atraviesa The Abbey Craig, un frondoso bosque formado, entre otros, por robles, hayas, fresnos, arces y avellanos.
Además, te vas encontrando con tallas en madera de algún artista anónimo. Unos trabajos de mucha paciencia y habilidad. Justo cuando el sol levantaba sobre el horizonte, a eso de las 06:00 horas, llegaba a la base del monumento. Claro, como os podéis imaginar, estaba cerrado, ni pude subir los escalones hasta la terraza superior, ni ver el memorial, ni nada... Así que, sólo pude ver el monumento por fuera.









Las distintas tallas camino del William Walace Monument y las diferentes especies de árboles, arces, avellanos, fresnos y robles.
El monumento fue construido entre 1861 y 1869 por John Thomas Rochead, para honrar la memoria de Sir William Wallace. Tiene 246 escalones y alcanza los 67 metros de altura. El edificio está formado por una aguja en forma de corona, torretas y asas para armas, elementos que se encuentran tradicionalmente en los castillos escoceses. Dentro podemos encontrar tres galerías de exposiciones que cuentan la historia del héroe nacional y su legado. Se puede acceder a la corona -The Crown-, desde donde debe haber una impresionante vista panorámica de 360º. Está abierto durante todo el año. Os dejo aquí la dirección de su página web para consultar horarios y posibles cambios.
https://www.nationalwallacemonument.com/
Para poner en contexto la figura de William Wallace, te explico un poco como estaba políticamente Escocia en aquel momento de la historia...
Tras veinte años de un reinado próspero para Escocia, la muerte accidental de Alejandro III, a consecuencia de una caída de caballo y sin dejar heredero varón, trajo el desconcierto al país. La heredera al trono era su nieta Margaret, conocida como "la doncella de Noruega", que entonces era una niña, por lo que se colocó a un consejo de gobierno como regencia.
Eduardo I, el astuto rey de Inglaterra, quiso casar a su hijo con Margaret para unir así Escocia e Inglaterra, pero la inesperada muerte de la princesa en las islas Orcadas, en 1290, cuando viajaba a Escocia, llevó al traste el plan del monarca inglés, dando pie a que los clanes escoceses se disputasen el título y el país entrase en un remolino de inestabilidad y caos. Pronto surgieron tensiones entre las dos familias nobles escocesas más poderosas por entonces, los Balliol y los Bruce.
Los candidatos eran Robert the Bruce, V Señor de Annandale, y John de Balliol, descendiente lejano el rey David I de Escocia. Hubo enfrentamientos continuos entre las dos familias hasta que John de Balliol consiguió, con la ayuda de Eduardo I de Inglaterra, hacerse con el trono escocés, al que accedió con el nombre de John I de Escocia, el 17 de noviembre de 1292. Esta “venta” de Escocia a Inglaterra llevó a que Eduardo I tuviese casi todo el control sobre el territorio escocés. Pero, en 1295, el rey John I de Escocia rompe ese trato y se alía con Francia. Esta decisión llevó a que Eduardo I de Inglaterra invadiese Escocia en 1296, aplastando a los escoceses en la batalla de Dunbar y empezando así las Guerras de Independencia Escocesas. Es aquí donde aparece William Wallace...

Grabado de Sir William Wallace.
William Wallace fue un líder militar y un patriota escocés del siglo XIII, famoso por encabezar la resistencia de Escocia contra la dominación inglesa. No era un "don nadie", ya que, pertenecía a una familia localmente influyente. Su padre era un caballero y pequeño propietario rural y su madre la hija del sheriff del condado de Ayr. Se cree que hacia 1289 pasó un tiempo en el condado de Stirling con un tío suyo clérigo, quizá porque el destino natural de un hijo menor sin tierra y con capacidades intelectuales era la Iglesia.
Wallace había jurado lealtad a Balliol, por lo que se negó a someterse a Eduardo I. Se sumó a una campaña contra los sheriffs ingleses, que imponían el pago de elevados impuestos a la población escocesa.
En 1297, William Wallace asaltó Lanark al frente de una banda de 30 hombres y dio muerte a su sheriff en el castillo de la ciudad; según los cronistas posteriores, la causa fue que el sheriff había ejecutado a Marion Braidfute, la prometida o joven esposa de Wallace. A continuación, Wallace organizó un ejército campesino que obtuvo varios éxitos notables en su lucha contra las autoridades inglesas. Junto al caballero Andrew de Moray, vencieron al grueso del ejército invasor, sorprendiéndolo cuando atravesaba un estrecho puente de madera sobre el río Forth, conocida como la batalla del puente de Stirling. Esa, sin duda, fue la victoria más importante de Wallace, aunque en ella murió Andrew de Moray y Wallace perdió gran parte de su poderío. Tras ello, fue armado caballero y nombrado Guardián de Escocia, un puesto insólito para alguien no perteneciente a la nobleza.
Sin embargo, su buena estrella no duraría mucho. En 1298, Wallace se apostó con sus hombres cerca de Falkirk, para esperar al ejército inglés comandado por el propio Eduardo I. En esta ocasión, los ingleses no se dejaron sorprender y "aplastaron" al ejercito de Wallace. A partir de este punto, aunque siguió luchando como guerrillero ya no tuvo los apoyos suficientes y, poco a poco, perdió credibilidad.
Fue capturado el 5 de agosto de 1305 en Roybroston (Glasgow) y trasladado a Londres para ser juzgado por alta traición, acusaciones que siempre rechazó, diciendo que él nunca fue un súbdito inglés. Fue ejecutado brutalmente, estirado, ahorcado y destripado, quemando sus vísceras ante él, antes de ser decapitado y descuartizado. Su cuerpo fue cortado en trozos. Su cabeza fue conservada en alquitrán y colocada en una pica sobre el Puente de Londres, su brazo derecho fue enviado a Newcastle, su brazo izquierdo a Berwick, su pierna derecha a Perth y su pierna izquierda a Aberdeen. Ese fue el final del gran héroe de Escocia.
Tras esta larga presentación de William Wallace sigo con el desarrollo del día... Perdonad si me pongo pesado, pero la historia me apasiona.



El Monumento a William Wallace y algunos detalles.

William Wallace Monument
Dirección:
Abbey Craig, Hillfoots Rd, Causewayhead, Stirling.
Contacto:
01786472140
info@nationalwallacemonument.com
https://www.nationalwallacemonument.com
*Los horarios varían según la época del año. Consulta la web.
Precio:
Adulto(>16 años): 11,30 £
3ª edad (>60 años): 9,30 £
NO ENTRA CON EL EXPLORER-PASS


Después de un rato, tras dar una vuelta por el entorno, deleitarme con las vistas, hacer unas fotos y disfrutar de esa paz que proporciona el silencio, bajé hacia el hotel para desayunar con mis compañeros. Antes de entrar al hotel, de camino al mismo, me acerqué al parque de la Universidad de Stirling y me paré un rato en su precioso lago que, a esas horas de la mañana, lucía en calma.
Luego fui al hotel. Nos reunimos en el comedor a las 08:00 horas para desayunar. El desayuno buffet del hotel era muy bueno, con todo lo necesario: fruta, cereales, yogur, pan, mantequilla, mermelada, zumos y café.
El apacible lago del parque de la Universidad de Stirling.
Pero, además, podías encontrar lo típicamente británico: porridge (papilla espesa y cremosa, tradicionalmente de avena), té, huevos fritos, panceta y la típica morcilla llamada haggis (embutido tradicional hecho con vísceras de oveja -corazón, pulmón e hígado- mezcladas con cebolla, avena, sal y especias), más la típica sliced sausage o lorne sausage (una salchicha hecha con carne de cerdo y vacuno).
Yo, después de la caminata, tenía hambre y aproveché para meterme un buen desayuno: zumo, yogur con cereales, un par de huevos fritos con panceta, una salchicha típica y un café con una tostada con mantequilla y mermelada. No probé ni el porridge, ni la morcilla. Eso lo dejé para otro día, porque, a decir verdad, con lo que me metí entre pecho y espalda me quedé como “el Kiko”.



De izquierda adercha, el haggis, las sliced sausage y el porridge.
Tras el desayuno subimos a lavarnos los dientes y prepararnos para salir. Hoy, en primer lugar, teníamos reservada la entrada al castillo. A las 08:50 montábamos en el coche para subir hasta la colina desde donde, lo que fue fortaleza real, domina todo el valle del río Forth en la zona baja de Stirling.
En apenas 10 minutos estábamos en el parking de la entrada. Nos cobraron 5 £ por dejar el coche, con un tope de 4 horas. Hice unas fotos en la explanada, donde podemos encontrar la estatua de Robert I Bruce.

Panorámica del valle del río Forth desde la explanada del castillo.

Grabado de Robert I Bruce.
Robert I the Bruce, nació el 11 de julio de 1274 y murió el 7 de junio de 1329. Fue rey de Escocia desde 1306 a 1329. Noble escocés, era hijo de Roberto VI Bruce (tataranieto del rey David I de Escocia) y de Marjorie, Condesa de Carrick. Por lo tanto, Bruce heredó de su padre un linaje real que le daría derecho al trono de Escocia.
Muy poco se sabe de su juventud. Pudo haber sido enviado a educarse con una familia local, como era la costumbre. Es casi seguro que Bruce aprendió todos los idiomas de su linaje y de la nación y dominaba el francés normando, el gaélico y el latín. Aunque no hay pruebas directas, es muy probable que también supiera inglés.
Como os he comentado antes, Robert the Bruce, se postuló como heredero de la corona de Escocia tras la muerte de Alejandro III, junto con John de Balliol y algún otro noble más. Nació el 11 de julio de 1274, aunque no se conoce con certeza el lugar siendo, lo más probable, en el castillo de Turnberry en Ayrshire.
Incluso tras la ascensión al trono de John Balliol, Eduardo continuó afirmando su autoridad sobre Escocia, y las relaciones entre ambos reyes pronto se deterioraron. Los Bruce se pusieron del lado del rey Eduardo I contra el rey Balliol, considerándole un usurpador. Toda esta división favorecía los planes Eduardo I manejando a uno y otro en pro de su intereses de anexionarse Escocia.
Tras ir cambiando de bando según sus intereses, Robert the Bruce fue nombrado Guardian de Escocia junto a John Comyn tras la dimisión como tal de William Wallace, después de la derrota en la batalla de Falkirk. A esto le siguieron infinidad de pactos y traiciones, de mirar hacia Escocia e Inglaterra y siempre creyendo plenamente en su derecho al trono de Escocia.
Su ambición se vio truncada por John Comyn quien, finalmente, apoyó a su tío John Balliol. Comyn fue el noble más poderoso de Escocia y estaba emparentado con muchos otros nobles poderosos tanto dentro de Escocia como en Inglaterra. Esto llevó a que Robert asesinara a John Comyn. Seis semanas después del asesinato, Bruce fue investido rey de Escocia por el obispo William de Lamberton en Scone, cerca de Perth, el Domingo de Ramos 25 de marzo de 1306 con toda formalidad y solemnidad. Pero, tras esto, Robert I de Escocia sufrió varias derrotas y se exilió. Todavía no se sabe con certeza dónde pasó Bruce el invierno de 1306–1307.
Cuenta la leyenda...

... que en 1306, después de ser coronado rey de Escocia, Robert I sufrió varias derrotas ante los ingleses y sus aliados, forzándole a huir de sus tierras con unos pocos seguidores. Navegó hasta la isla de Rathlin (Irlanda), cerca de la costa de Antrim, buscando un lugar seguro para reagrupar a su ejército, encontrando refugio en una amplia caverna.
Un día, escondido dentro de la cueva, observó a una araña que intentaba fijar su tela fallando repetidamente, pero, sin rendirse en su empeño, hasta que lo logró.
En aquel gesto, Robert I vio un paralelismo con sus anteriores seis intentos fallidos en la lucha por la liberación escocesa y se inspiró en la tenacidad del arácnido para no rendirse. Este gesto, le devolvió la confianza y la perseverancia para volver a Escocia y seguir luchando contra el enemigo inglés.
Esta historia, popularizada por Sir Walter Scott, se convirtió en un símbolo de la lucha escocesa. Rathlin aún conserva el Bruce´s Castle y la Bruce´s Cave, vinculadas ambas a la estancia del rey escocés.
A su regreso, en 1307, tras reagrupar y rearmar a su ejército, se encontró con la muerte de Eduardo I de Inglaterra y el reinado de su hijo Eduardo II. Esto le dio alas y reconquistó para Escocia cientos de castillos, hasta que, en 1314, se enfrentó a las tropas de Eduardo II, en la batalla de Bannockburn. Robert I Bruce, llevó al ejército escocés a la victoria y, con ella, aseguró la independencia de Escocia.



La estatua de Robert I the Bruce preside la explanada del castillo de Stirling.



Disitintas vistas de Stirling desde el castillo.
Pero... vamos a continuar con el Diario del Viaje ¿OK?
En la misma explanada podemos encontrar una estatua llamada Boer War Memorial, un monumento erigido por los Highlanders de Argyll y Sutherland en memoria de sus camaradas que dieron la vida en la Guerra de Sudáfrica de 1899-1902. Los conflictos se produjeron entre el Imperio Británico y las repúblicas bóer de Sudáfrica. Además, desde allí podemos ver The Start Pyramid, que es una enorme construcción de piedra arenisca que domina la zona del cementerio Drummond Pleasure Ground y que se levanta sobre un montículo de hierba. Está dedicada a todos aquellos que sufrieron el martirio por la causa de la libertad civil y religiosa en Escocia.
Nota:
Las repúblicas de los bóer (granjero o campesino), fueron los diversos estados establecidos por los colonos europeos descendientes de holandeses, que se asentaron, en el siglo XVII, en lo que hoy es Sudáfrica. Son llamados también afrikáners. Estas repúblicas llegaron a su fin con la victoria británica en la Segunda Guerra Bóer (1899-1902), que acabó con los sueños de independencia y la anexión de sus territorios a la Colonia del Cabo, es decir, a la Corona Británica.
Resulta bastante irónico que, por un lado, Escocia luchase por su independencia de la Corona Británica (y lo sigue intentando), pero que, por otro lado, luchase contra la independencia de otros pueblos que querían deshacerse de ese "yugo". Pero bueno, son épocas distintas y situaciones distintas...


Puntuales, a las 09:30 horas, se abrieron las puertas del castillo y nos dieron paso. Primero las personas con reserva, como era nuestro caso y, posteriormente, el resto de personas que se habían acercado sin ella.
Enseñamos el ticket digital con la entrada al castillo, así como el ticket del Explorer Pass que, con anterioridad al viaje, habíamos obtenido por Internet. Os dejo información sobre este bono que resulta muy práctico para visitar distintos monumentos históricos de Escocia. Consúltalo... vale la pena.
El monumento a los soldados de la II Guerra de los Bóers y la Pirámide Estelar.



El Explorer Pass y la entrada a Stirling Castle, ambas digitales.

SABIAS QUE...

...el Explorer Pass, es la manera perfecta de sumergirse en la fascinante historia y el patrimonio de Escocia y explorar muchos de sus monumentos de los incluidos en Historic Environment Scotland. El pase es válido durante 14 días consecutivos e incluye la entrada a los castillos de Edimburgo, Stirling y Urquhart, Skara Brae y Fort George. Está disponible para adquirirlo on-line, pero, la cantidad de pases es limitada y suelen agotarse con una semana o más de anticipación, por lo que se recomienda planificar las visitas con tiempo.
Te dejo la dirección de su página web para más información...
Explorer Pass | Lead Public Body for Scotland's Historic Environment

Stirling Castle
Dirección:
Castle Wynd, Stirling.
Contacto:
01786450000
*Los horarios varían según la época del año.
Consulta aquí su página web para confirmar.
OK EXPLORER-PASS
Pasamos sin tiempos de espera, entrando por el patio principal que da acceso a los Queen´s Gardens. Todo perfectamente cuidado, con un gusto exquisito y un trabajo de mantenimiento formidable.
Stirling Castle es uno de los lugares históricamente más importantes de Escocia, un icono fundamental para entender la historia de la nación. Alcanzó su máximo esplendor en el siglo XVI, pero, el peñasco volcánico donde se ubica ha estado fortificado desde la antigüedad. A lo largo de la historia ha sido comparado con un "enorme broche" porque enlazaba las Tierras Altas y las Tierras Bajas de Escocia manteniendo su unidad. Desde lo alto de la roca, protegió durante siglos el importante cruce del río Forth.
El castillo se menciona por primera vez alrededor de 1110 y, desde entonces, numerosos acontecimientos se desarrollaron entre sus muros... coronaciones, nacimientos bautizos, bodas y muertes. Fue la residencia favorita de la dinastía Estuardo.


A la izquierda los Queen´s Gardens, los jardines de la reina Ana y, a la derecha, las murallas exteriores.
En el corazón del castillo se encuentra el Recinto Interior, un cuadrado donde podemos encontrar el Antiguo Edificio Real, construido para Jacobo IV en 1496; El Gran Salón, añadido por Jacobo IV sobre 1503; el Palacio Real, construido para Jacobo V alrededor de 1540 y la Capilla Real, encargada por el hijo de María Estuardo Jacobo VI en 1594, quien acabaría uniendo las coronas de Escocia e Inglaterra en 1603, pasando a ser Jacobo VI de Escocia y Jacobo I de Inglaterra.
Nota:
Jacobo y Jaime provienen de la misma raíz hebrea, Ya'akov, que evolucionó en latín a través de dos formas: Iacobus (que dio origen a Jacobo, Yago, Santiago) e Iacomus. La variante occitana Iacomus evolucionó a la forma Jacme y finalmente a Jaime en español, compartiendo origen pero derivando en distintas formas fonéticas a lo largo de la historia. Es por eso que en ocasiones, según el autor de la traducción, se le llame al rey Jacobo y otras Jaime...

El Gran Salón del castillo.


Los amplios patios del Recinto Interior con el Palacio y la Capilla Real.
Espléndidamente decorado y amueblado, el Palacio Real, construido por Jacobo V evoca los años en que el castillo fue el hogar de la infancia de María Estuardo, reina de Escocia. El Gran Salón era el recinto donde se celebraban los grandes banquetes realas. Las paredes exteriores están pintadas del amarillo real, color que se usaba en el siglo XVI.







Distintas estatuas que adornan la fachada del castillo.




El Palacio Real y sus accesos.



Mobiliario y decoración de los aposentos reales.









Parte de la exquisita colección de tapices que guarda el castillo en sus estancias.
En las distintas estancias del castillo podemos encontrar una gran variedad de tapices. Todos ellos fueron tejidos a mano, por supuesto. La colección más llamativa se encuentra en el Salón de la Reina en el Palacio Real y está inspirada en la serie "La Caza del Unicornio". Se creó a principios del siglo XVI. Costó trece años de trabajo y la friolera de 2 millones de libras esterlinas.



Hoy en día, puedes conocer a los personajes disfrazados que interpretan los papeles de guardaespaldas, funcionarios de la corte, damas de honor y sirvientes que te darán la bienvenida a la vida del siglo XVI. Tienes visitas guiadas con personal experto que hará que los personajes infames y la historia del castillo cobren vida con gran detalle. Otros lugares destacados en la visita son las distintas exposiciones, el Museo del Regimiento, las Grandes Cocinas y el Estudio de Tapices.
Personajes caracterizados dan ambiente a la visita.









Las cocinas muestran con distintas representaciones la frenética actividad que había en ellas para abastecer las exigencias de la nobleza.

Tras atravesar un pasadizo abovedado, llegamos a la zona de las grandes cocinas. Allí, en la época de mayor auge del castillo, la actividad debía ser frenética. Cientos de panes, platos de asados a base de carne de vaca, de jabalí, pollos, corzos y todos los animales que podían cazarse en sus bosques. Además, ricos pasteles y fruta fresca... Sólo alimentos de primera calidad era suficiente para alimentar a la realeza. Decenas de hombres, mujeres y niños trabajaban dia y noche para mantener el fuego y abastecer sus despensas.
El pasadizo en forma de bóveda que lleva a la zona de cocinas.
Sobre las 12:00 horas terminamos la visita al castillo. Lo cierto es que disfruté mucho caminando por sus patios adoquinados y las estancias interiores. Está todo muy bien acondicionado y enseña una parte muy importante de la historia de Escocia.
Como teníamos tiempo hasta las 13:00 para dejar el coche estacionado, aprovechamos y fuimos a ver la Holy Rude Church, sita a escasos 150 metros del castillo. No pudimos entrar porque estaban celebrando algo privado y no nos dejaron pasar, así que, dimos una vuelta por su impresionante cementerio y, tras ello, subí a por el coche para recoger a mis compañeros.

Holy Rule Church
Dirección:
St. John Street, Stirling.
Contacto:
+44 (0)1786 475275
*Los horarios varían según la época del año.
Consulta aquí su página web para confirmar.
NO ENTRA CON EL EXPLORER-PASS
Esta es una iglesia icónica con una historia rica y fascinante que abarca seis siglos. La Iglesia ha desempeñado un papel fundamental en muchos acontecimientos significativos de la historia escocesa, desde la Batalla del Puente de Stirling hasta la coronación del rey Jacobo VI. Es famosa por sus impresionantes vidrieras y artesonados, así como su intrincada piedra. Fue una pena no poder acceder al interior.




La Holy Rude Church o Iglesia del Espíritu Santo y su impresionante cementerio con el Stirling Castle al fondo.
Una vez todos en el coche, bajamos hacia el centro de la ciudad y lo dejamos en un parking. Resulta que, al salir, una mujer nos dijo que llevaba varios días averiado y no daba tickets, así que, nos salió gratis. Posteriormente, buscamos algún lugar para comer. Elegimos el pub Belhaven, en el nº2 de Baker Street.
Los pubs escoceses son establecimientos emblemáticos, a menudo históricos, que sirven bebidas y ofrecen un ambiente relajado donde poder socializar. Todos tienen opciones para disfrutar de una buena selección de whiskies y cervezas locales, así como música en vivo o menús del día. Son una muy buena alternativa para una comida en una situación de paso por cualquier ciudad escocesa.
El pub Belhaven en Stirling.


Pasamos un rato muy agradable disfrutando del ambiente del pub. Comimos 2 raciones de pollo Balmoral, 2 de fish & chips, regadas con 3 cervezas y 1 agua, para terminar con 3 cafés. Nos costó todo 84 £, es decir, 21 £ por persona (unos 24 € ). Las raciones eran hermosas, muy hermosas y las jarras de cerveza eran...
!¡ Tamaño escocés !¡
Posteriormente, a eso de las 15:30 horas, aprovechamos para ir con el coche hasta la localidad de Doune para ver su castillo. El termómetro marcaba 17º C y la tarde estaba radiante. Apenas 15 minutos desde Stirling por una carretera bastante buena. Lo cierto es que nos defraudó un poco, claro, después de ver el de Stirling, no es de extrañar...
El plato de pollo Balmoral.
DOUNE, se encuentra a once kilómetros al noroeste de Stirling. Su historia se remonta al menos a la época romana, quienes probablemente poseían un fuerte en la zona que actualmente ocupa el castillo, a cuya sombra se desarrolló el pueblo. En otra época, estaba situado en la principal ruta ganadera que unía las Highlands -Tierras Altas- con los mercados del centro de Escocia y allí se celebraban numerosas e importantes ferias. La localidad cuenta con una variedad de pequeñas tiendas intercaladas con casas de campo.
SABIAS QUE...

… hubo un tiempo, en el que Doune era famoso por la fabricación de pistolas antes de ser desplazado por centros más industrializados como Birmingham. Se dice que una pistola fabricada en Doune disparó el primer tiro de la Guerra de la Independencia de Estados Unidos.

Doune Castle
Dirección:
Castle Hill, Doune
Contacto:
+44011786841742
*Los horarios varían según la época del año.
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Doune Castle está situado a unos trece kilómetros al noroeste de Stirling, en el pequeño pueblo homónimo, sobre una y bordeado por las aguas del río Teith. Es una impresionante fortaleza medieval, rodeada de un frondoso bosque, que esconde fascinantes historias, tanto reales como ficticias. Fue originalmente construido en el siglo XIII, sobre una colina fortificada por el Imperio romano en el siglo I. Dañado durante las Guerras de Independencia de Escocia, fue reconstruido en su forma actual a finales del siglo XIV por Roberto Estuardo, duque de Albany.


Exterior e interior de Doune Castle.
Desde Doune nos acercamos hasta Dunblane para ver su catedral. Cruzamos por una pequeña localidad y en una de sus calles volví a rozar el lateral del coche. ¡! Joder ¡! Vaya racha...
La catedral de Dunblane figura como una bonita obra de arte, con espectaculares vidrieras y demás, pero, todo se quedó en nada, porque estaba cerrada y no pudimos entrar. Fue una pena porque, además, entraba en el Explorer Pass.
DUNBLANE, es una ciudad pequeña y atractiva que ha sido un centro importante desde el siglo VII. Situada a pocos kilómetros al norte de Stirling, se cree que la ciudad fue fundada en el año 602 por el misionero celta San Blas en un vado del río Allan. La ciudad se convirtió en un importante bastión de la Iglesia Católica entes de la reforma.

Dunblane Cathedral
Dirección:
The Cross, Dunblane
Contacto:
+44 017380 745650
office@dunblanecathedral.org.uk
*Los horarios varían según la época del año.
Consulta aquí su página web para confirmar.
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Dunblane Cathedral, La preciosa catedral de Dunblane se levanta majestuosa en un lugar que lleva siendo sagrado desde hace casi un milenio. Es uno de los edificios religiosos más importantes de Escocia. Es una joya que cuenta con una torre del siglo XII y una campana del siglo XI en el lado sur de la catedral. El resto de la iglesia del siglo XIII – aunque fue restaurada a finales del siglo XIX. Gótica en el exterior, ha sobrevivido en gran parte porque tras la reforma protestante se reconvirtió en una iglesia parroquial y luego se restauró de manera extensiva. Fue la sede del episcopado católico medieval hasta que éste desapareció en la época de la Reforma de la Iglesia en Escocia. Alberga las tumbas de Margaret Drummond de Stobhall, una amante del Rey Jacobo IV de Escocia y de sus dos
hermanas, las cuales se dice que fueron envenenadas. El edificio pertenece a la Corona británica. Tiene la segunda colección más extensa de obras de madera religiosas medievales después de la capilla del King's College de Aberdeen. Figura como una bonita obra de arte, con espectaculares vidrieras y demás, pero, todo se quedó en nada, porque estaba cerrada y no pudimos entrar.



A la izquierda la iglesia de Kilmadock y casas típicas en el centro de Doune. A la derecha, Dunblane Cathedral.
Eran alrededor de las 18:00 horas y, tras comprar unos sándwiches y unas fresas para cenar posteriormente en la habitación, cogimos el camino de regreso al hotel. Los compañeros estaban cansados y se quedaron descansando. Yo, salí nuevamente, tomé el bus de las universidades (Unilink Bus) y volví al centro de Stirling. No quería irme de la ciudad sin cruzar el famoso puente donde se libró aquella batalla en la que William Wallace venció al poderoso ejército del rey inglés Eduardo I...



Old Town Bridge y la placa conmemorativa de la batalla. Abajo está la traducción del texto.
Sitio de la Batalla del Puente de Stirling: A principios de septiembre de 1297, un poderoso ejército llegó a Stirling para sofocar la resistencia escocesa al dominio inglés. Los escoceses permitieron que alrededor de la mitad del ejercito avanzara a través del estrecho puente sobre el río Forth. Luego, William Wallace y los escoceses avanzaron para lograr una brillante victoria sobre una fuerza muy superior.
Old Town Bridge es un puente sobre el río Forth en Stirling y, hasta principios del siglo XIX, era uno de los puntos de cruce más importantes de Escocia, como puerta de entrada a las Highlands. El actual Puente Viejo de Stirling se construyó entre finales del siglo XV y XVI, reemplazando un antiguo puente de madera. Sin duda, el acontecimiento más importante vivido en este puente ocurrió en la década de 1290, cuando Sir William Wallace y Sir Andrew de Moray derrotaron a las fuerzas de Eduardo I en la Batalla del Puente de Stirling el 11 de septiembre de 1297. Os dejo un enlace a un video que narra aquel glorioso día para Escocia.
El puente también participó en el Levantamiento Jacobita de 1745. Entonces, el general Blackeney, ordenó, en 1745, la destrucción del arco sur y las puertas de sus extremos, para detener a las fuerzas de Bonnie Prince Charlie en su marcha hacia el sur. Hoy en día, el puente sigue siendo uno de los mejores puentes medievales de arco de mampostería de Escocia. Tiene más de 80 m de largo y cuatro arcos de medio punto, sostenidos por tres pilares. Se cerró al tráfico rodado en 1832 y fue reemplazado por uno nuevo río abajo, diseñado por Robert Stevenson.
Cruzarlo fue una grata experiencia. Paré un momento en el medio del puente y cerré los ojos... Podía ver y oír, en mi imaginación, a los soldados escoceses gritando orgullosos, las pisadas de los cascos de los caballos a la carga y los relinchos desgarradores de los abatidos, junto con los gritos de dolor y desesperación de los soldados moribundos, desangrados o chapoteando en las frías aguas del río Forth. El timbre de una bicicleta me trajo de nuevo a la realidad...
Hice unas fotos y, como tenía tiempo, me animé a ver otro de los putos que tenía marcados en mi agenda... Beheading Stone.
Me dirigí hacia Gowan Hill, para ver la famosa Beheading Stone (Piedra de las decapitaciones), donde, según se dice, en los tiempos de aquellas cruentas batallas, se decapitaba a los prisioneros que debían ser ajusticiados.
En lo alto de una colina llamada The Heading Hill, un lugar donde antiguamente se levantaba un fuerte picto, con vistas al río Forth, encontramos un trozo de piedra con un pasado oscuro. El origen de la piedra sigue siendo desconocido. Según la leyenda local, la piedra fue utilizada por Jacobo I para decapitar a sus enemigos en el siglo XV. Las decapitaciones estaban reservadas específicamente para personas declaradas culpables de traición. La más destacada fue la de Murdoch, duque de Albany, en 1425, nieto del rey Roberto II, fundador de la dinastía Stewart. La justicia retributiva se trasladó finalmente a Mercat Cross y al Tolbooth, Broad Street.

Beheading Stone en la colina de Gowan.
La tarde avanzaba, eran las últimas horas en Stirling... Regresé al hotel para reunirme con Rosa. Eran alrededor de las 19:45 horas y habíamos quedado en reunirnos a las 20:00 h en la cafetería del hotel para organizar el recorrido del día siguiente. Tras repasar la ruta, Jesús e Isabel se quedaron a cenar en la cafetería y yo subí para cenar con Rosa en la habitación. Después, recoger las maletas, una ducha y a descansar... Al día siguiente tocaba traslado a la isla de Skye.

Stirling - Kyleakin
Nos levantamos a las 06:30 de la mañana para salir temprano hacia la isla. La temperatura en el exterior era de tan sólo 2º C... Nos juntamos a las 07:15. Para poder aguantar toda la mañana, había que empezar con un buen desayuno... Un poco de fruta, un zumo de naranja, yogur con cereales y pasas, 2 huevos fritos, panceta y haggis, más una tostada con mantequilla y mermelada y un café ... ¡! Buuuffff, como Dios !!
Tras subir a la habitación, lavar los dientes y recoger todo, hicimos el check-out y a las 08:15 pusimos rumbo a Kyleakin en la isla de Skye. Teníamos unos 350 Kms por delante. Salí yo conduciendo. Transitando por la carretera A84 llegamos a la localidad de Lochearnhead, donde paramos a hacer unas fotos al Loch Earn.

La zona norte de Loch Earn.

Vista al sur de Loch Earn, con el Ben Vorlich a la derecha.
Loch Earn es un lago de agua dulce en las tierras altas de Escocia. Es largo y angosto. Tiene aproximadamente 11 km de largo, 1,2 km en su punto más ancho y en su punto más profundo, aproximadamente en la mitad, unos 87 metros. El pueblo de Lochearnhead está situado en el extremo occidental del lago y el pueblo de St. Fillans en el extremo oriental. Lochearnhead es el centro de las actividades de deportes acuáticos en el lago, como el esquí acuático y el piragüismo. El lago también se abastece regularmente de truchas marrones y arcoíris y la pesca , con permiso, es posible desde la orilla y en barco.
Al sur del lago se encuentra Ben Vorlich, un pico piramidal de laderas escarpadas, de 985 metros de altura. El lago Earn es inusual porque tiene su propio "sistema de mareas", causado por la acción del viento predominante que sopla a lo largo de él.

El día, aunque un poco más fresco en la costa oeste, estaba maravilloso. Se alternaban nubes y claros y, en ocasiones, se cerraba bastante, pero, sin la sensación de que la lluvia estuviese cerca. La temperatura era de 12º C, pero, cuando el sol brillaba dejaba una sensación térmica más alta.
Al llegar a Lochearnhead, la carretera se convertía en la A85 y giramos hacia el oeste. Seguimos circulando y, de un tirón, nos metimos en Tyndrum. Desde el coche se veían las cimas del Ben Lui (1.130 m) y el Ben More (1.174 m)... ambas, son montañas escocesas, de más de 3.000 pies, denominadas munros.
La carretera A84 camino de la isla de Skye.




Por el camino, paisajes de las tierras altas con lagos, cimas y preciosos puentes de hierro del siglo XIX.

SABIAS QUE...
... en Escocia, se denomina Munro top (cumbre o cima Munro) a las montañas que están solas o separadas de una cadena o cordillera y se sitúan por encima de los 3.000 pies (910 m). Reciben este nombre por el montañero Sir Hugh Munro (1856–1919) quien elaboró, en 1891, el primer catálogo de tales colinas, conocidas como las Munro's Tables (Tablas de Munro).



A la izquierda Loch Awe, en el centro una de sus fotogénicas islas y a la derecha las primeras vacas de las Highlands que vimos en el viaje.
Más adelante paramos en la cabecera del Loch Awe, un gran lago de agua dulce donde se asentó uno de los clanes más antiguos de Argyll, los Macarthur. Estos, poseían tierras alrededor del lago que, posteriormente, fue poblado en su cercanía por los clanes MacGregor, Campbell y Stewart. Fue desde Loch Awe y sus alrededores desde donde el clan Campbell se estableció como una poderosa familia, dominando toda la zona.
El lago se extiende en dirección suroeste y, por lo tanto, drena sus aguas hacia el Océano Atlántico. Tiene una longitud de 41 Kms, una anchura máxima de 1 Km y una profundidad media de 32m, siendo su punto más profundo de 93m.
Kilchurn Castle.


Kilchurn Castle
Dirección:
Lochawe, Dalmally
* El castillo de Kilchurn se encuentra actualmente (mayo 2025) cerrado por obras de restauración y conservación.
Consulta aquí su página web para confirmar la fecha de apertura.
En la cabecera del lago encontramos el Kilchurn Castle. Se construyó a mediados del siglo XV y fue la base de los poderosos Campbell de Glenorchy durante 150 años. Tras el primer Levantamiento Jacobita de 1689, Kilchurn se convirtió en una fortaleza militar, pero fue abandonado a finales del siglo XVIII.
Desde allí, sin dejar la A85, llegamos a la localidad costera de Oban. Llevábamos 140 Kms de recorrido. Allí paramos a comer. Yo volví a comer fish & chips, pero, en esta ocasión estaba muy bueno. Se ve que el pescado fresco, del pueblo marinero, se hacía notar. Eran cerca de las 14:00 horas.

Panorámica de la bahía de Oban.
OBAN, que en gaélico escocés significa "la pequeña bahía", es un precioso pueblo pesquero de unos 9.000 habitantes que, durante la temporada turística, puede llegar a los 25.000. Enclavada en la costa oeste, en el hermoso fiordo de Lorn, rodeada de kilómetros de costa y de una hermosa campiña, es conocida como la capital del marisco de Escocia, siendo un buen punto de partida para embarcar en un ferry y conocer las Hébridas Interiores.
Desde Oban, volvimos hacia atrás y cruzamos por el puente voladizo llamado Connel Bridge, que cruza el lago Etive. Se inauguró el 20 de agosto de 1903 y fue construido por la empresa Arrol de Glasgow, bajo el diseño del ingeniero John Wolfe Barry. Originalmente, el puente solo soportaba el ferrocarril, uniendo Callander con Oban. Tras el cierre de ese ramal en 1966, el puente se convirtió en uso exclusivo para vehículos de carretera y peatones, y se eliminó el peaje. Tiene una longitud de 160 m entre pilares y se utilizaron casi 2.600 toneladas de acero en su construcción.
Tras cruzar el puente, circulábamos por la A828 y en Creagan cambiamos a la carretera A82 para ir hasta Invergarry.
Connel Bridge.


Ballachulish Bridge.
Llegamos hasta la localidad de Ballachulish. Allí paramos a fotografiar el Ballachulish Bridge. Este no es un puente ferroviario del siglo XIX, si no, un puente de carretera de dos carriles con estructura de de acero. Fue diseñado por WA Fairhurst and Partners de Newcastle upon Tyne. Tiene una longitud de 290 metros. Cruza el estrecho Loch Leven y Loch Linnhe, por la carretera A82 que une Glasgow con Inverness.
El puente fue construido por Cleveland Bridge & Engineering Company e inaugurado en 1975, sustituyendo al ferry de Ballachulish.
La intención era desviarnos a Glencoe, pero, finalmente, seguimos hacia el norte por la carretera A82, camino de Invergarry. En Invergarry, giramos al oeste y cogimos la carretera A87 hasta Kyleakin, punto final de la jornada. Pero, antes de llegar, paramos en el precioso castillo de Eilean Donan, sito a 17 kms del destino.

SABIAS QUE...
...el nombre Eilean Donan, se traduce como la isla de Donan y, probablemente, debe su nombre al santo irlandés del siglo VI, el obispo Donan, que llegó a Escocia alrededor del año 580 d. C. Hay varias iglesias dedicadas a Donan en la zona y es probable que formara una pequeña comunidad en la isla.

Situado en una isla donde confluyen tres grandes lagos marinos y rodeado de un paisaje majestuoso, es una de las atracciones más visitadas de las Highlands y una de las imágenes más icónicas de Escocia.
Aunque estuvo habitado por primera vez alrededor del siglo VI, el primer castillo fortificado se construyó a mediados del siglo XIII y protegía las tierras de Kintail de los ataques de los vikingos que asaltaron, se asentaron y controlaron gran parte del norte de Escocia y las islas occidentales entre los años 800 y 1266. Desde entonces, a medida que la historia feudal de Escocia se desarrollaba, se han construido y reconstruido al menos cuatro versiones diferentes de él. El castillo medieval fue, probablemente, el más grande de todas las versiones, con varias torres y una muralla que abarcaba casi toda la isla.
Eilean Donan Castle.
Parcialmente destruido durante un levantamiento jacobita en 1719, Eilean Donan permaneció en ruinas durante casi 200 años hasta que el teniente coronel John Mac Rae-Gilstrap compró la isla en 1911 y procedió a restaurarlo para devolverle su antiguo esplendor. Tras 20 años de trabajo, el castillo fue reinaugurado en 1932. Cuatro generaciones de la familia Mac Rae, pasadas, presentes y futuras, siguen siendo los condestables del castillo.
Algunos dicen que Eilean Donan es el castillo más hermoso de Escocia, desde luego, para mí es uno de los más fotogénicos...

Eilean Donan Castle
Dirección:
Dornie, Kyle of Lochaish
Contacto:
+441599555202
https://www.eileandonancastle.com
Contacta directamente con el proveedor para confirmar fecha y horarios según temporada.
Precio:
>60 años: 11,00 £ / Adultos: 12,00 £
Niños > de 5 años: 6,50 £ / < de 5 años: Gratis
NO ENTRA CON EL EXPLORER-PASS
Otra vista al atardecer del Eilean Donan Castle.


SABIAS QUE...
...en 1719, el castillo fue guarnecido por 46 soldados españoles que apoyaban a los jacobitas. Habían establecido un almacén de pólvora y esperaban la entrega de armas y cañones desde España. El gobierno inglés se enteró del alzamiento y envió tres fragatas fuertemente armadas, la Flamborough, la Worcester y la Enterprise, para sofocarlo. El bombardeo del castillo duró tres días, aunque tuvo poco éxito debido a la enormidad de sus murallas, que en algunos puntos alcanzan los 4,2 metros de espesor. Finalmente, el capitán de la Enterprise envió a sus hombres a tierra y asedió a los españoles. Tras la rendición, las tropas gubernamentales descubrieron en el almacén 343 barriles de pólvora, que se utilizaron para volar lo que quedaba del castillo.
El castillo cuenta con su propio centro de visitantes, que incluye cafetería, tienda de regalos y un amplio aparcamiento. No dispone de acceso para personas en sillas de ruedas, pero, disponemos de una visita virtual por ordenador para quienes no puedan subir los numerosos escalones.
Nosotros llegamos cuando estaba ya cerrado y tampoco pudimos verlo por dentro al día siguiente, ya que, al hacer el recorrido por el interior de la isla, cuando llegamos volvía a ser tarde.
Llegamos a Kyleakin alrededor de las 19:00 horas. En total recorrimos 330 Kms de distancia. Hicimos el check-in en el King´s Arms Hotel de Kyleakin, en la entrada de la Isla de Skye, nada más cruzar el puente que la une a la isla de Gran Bretaña. Tras dejar el equipaje en la habitación y asearnos un poco, bajamos a cenar al restaurante del hotel. Sin lujos, pero, estaba todo muy bien, con una excelente relación de calidad/precio.

La reserva y unas vistas del hotel King Arms de Kyleakin.


Luego, a eso de las 20:15, Jesús y yo salimos a hacer unas fotos al Eilean Donan Castle, intentando ver el atardecer y traernos unas bonitas imágenes. Pasamos un rato por la zona y, cuando la luz decayó del todo, regresamos al hotel. Eran casi las 22:00 horas.

Anochecer en Eilean Donan Castle.
KYLEAKIN, es un pueblo situado en la costa este de la isla de Skye , en las Hébridas Interiores. El pueblo se encuentra junto al estrecho de Kyle Akin, que da nombre a la localidad. En el siglo XI, esta isla era dominada por los noruegos, en tiempos del rey Haakon IV. El pueblo alberga el Castillo Moil , una fortaleza en ruinas construida a finales del siglo XV.
Lo cierto es que las vistas del estrecho desde el hotel, con el Skye Bridge y Eilean Bán, no tenían desperdicio. La noche nos regaló un par de fotografías que valen la pena.


El día "moría" dejando una puesta de sol preciosa en el estrecho de Kyle Akin.
Yo, después de llevar todo el día conduciendo, estaba cansado. Tras charlar un rato con Rosa, mientras cenábamos algo, tomé una ducha y nos fuimos a descansar... Mañana tocaba recorrer la isla.

Skye Island
Me levanté a las 05:45 para ir a ver el castillo de Eilean Donan con las primeras luces de la mañana. A las 06:00, cuando salí a la calle, la temperatura era de 3º C. Fue un buen madrugón, pero, no me arrepiento lo más mínimo. Primero, porque no me importa madrugar y, segundo, porque el castillo lucía precioso con esos primeros rayos de sol y los reflejos en el agua eran maravillosos.

Amanecía en la isla cuando puse rumbo al castillo de Eilean Donan.







Eilean Donan Castle con una luz limpia y preciosa al amanecer.

El estrecho del paso Minch, con Moil Castle en el centro de la imagen.
Tras disfrutar un buen rato en la zona y con mucha pena de dejar aquel maravilloso paisaje, a las 07:30 horas regresé al hotel. Antes me entretuve fotografiando el estrecho, con Moil Castle guardando su entrada.
También conocido como Maol Castle, (castillo desnudo), es una fortaleza en ruinas y la antigua sede del clan Mackinnon. Dominaba el estrecho de Kyle Akin entre Skye y el continente, a través del cual todos los barcos tenían que pasar por el tormentoso paso del Minch.
La construcción actual data del siglo XV, ubicada sobre otra que tiene un origen mucho más antiguo. El castillo ocupa un promontorio sobre el pueblo de Kyleakin. Es un simple torreón rectangular de tres pisos que no puede visitarse. En 1601 se tiene constancia del último ocupante registrado del castillo, que fue Neill MacKinnon, sobrino del vigésimo sexto jefe del clan.
Cuenta la leyenda...

... que Findanus, cuarto jefe de los MacKinnon, trajo a su clan a Dunakin alrededor del año 900 al casarse con una princesa nórdica apodada ‘Saucy Mary’. Findanus y su esposa pasaron una pesada cadena a través del estrecho e impusieron un peaje a todos los barcos. Se dice que la princesa yace enterrada en Beinn na Caillich, en Skye, supuestamente con el rostro vuelto hacia Noruega.
Independientemente de la veracidad de la leyenda del castillo, existen razones para suponer la existencia de alguna conexión con Noruega. Se cree que el rey Haakon IV reunió allí su flota de barcos antes de la Batalla de Largs en 1263 y que de ahí viene el nombre Kyleakin, de kyle de Haakon (el estrecho del rey Haakon). La derrota, en esa batalla, del monarca nórdico puso fin a la dominación vikinga de las islas escocesas. Los documentos medievales y modernos también se refieren al castillo como Dunakin, que vendría de Dun-Haakon, sugiriendo nuevamente una conexión nórdica.
Volviendo al relato del viaje... Nos juntamos a las 08:00 para desayunar. El desayuno estaba muy bien, tal vez, por criticar algo, diría que faltaba un poco más de fruta fresca. Comí un tazón pequeño de porridge, yogur con cereales, un huevo frito con panceta y un pedazo de morcilla, para terminar con una tostada con mantequilla y mermelada, acompañando a un café con leche. ¡¡ Buuuffff !! A tope, pero la mañana era larga y dentro de la isla no encontraríamos nada para reponer fuerzas...
SKYE ISLAND, es la isla más grande y más septentrional de las Hébridas Interiores y la segunda más grande de Escocia. Las principales industrias son el turismo, la agricultura, la forestación, la destilación de whisky y la artesanía. Su ciudad principal y capital de la isla es Portree, que es conocida por su pintoresco puerto con sus casitas de colores. Es impresionante por sus llamativos paisajes y por la abundante vida silvestre, incluyendo águilas reales, águilas marinas, ciervos rojos y nutrias.
Nos reunimos en el hall del hotel y, hablando del seguro del coche y demás, se nos hizo un poco tarde. El plan de hoy era visitar la isla. Las mujeres se querían quedar en Portree, la capital, y nosotros continuaríamos hacia el interior de la isla, por la carretera A855, estrecha, sinuosa y llena de agujeros.
Después de dejar a las mujeres, hicimos la primera parada para fotografiar las famosas casitas de colores del puerto. La mañana, nuevamente, lucía radiante. No podía creerme la suerte que estábamos teniendo con la climatología...
Las casitas de colores de Portree.

PORTREE, es la localidad más grande y la capital de la isla de Skye, en las Hébridas Interiores. Su puerto, enmarcado entre acantilados, tiene un muelle en el que resaltan sus coloridas casas. El nombre parece venir de Port Ruighe, "puerto en ladera".

Unos kilómetros más adelante se dibujaba la silueta del picacho llamado Old Man Torr. Paramos en un ensanchamiento he hicimos alguna foto, pero, al llegar al parking, desde donde se accede a la cima de la colina, nos dimos de bruces con la primera decepción...
¡! Estaba abarrotado !! Además, ambos bordes de todo el tramo de carretera un kilómetro antes y otro después del parking estaban pintados con raya amarilla, es decir, estaba prohibido aparcar y, además, agentes de tráfico camuflados, ponían multas que pegan en el parabrisas, dentro de un sobre de plástico amarillo cerrado y con precinto. No pudimos parar, además, la mañana avanzaba rauda y veloz, habíamos llegado tarde y empezábamos a pagar las consecuencias.
La silueta del Old Man Torr a lo lejos en el horizonte.
No nos quedó más remedio que continuar, esperando que, en algún punto del camino, al volver la vista atrás, se pudiesen ver los famosos picos volcánicos... Pero, no fue así.
Fuimos haciendo paradas en los lugares que veíamos algo de interés y en los que podíamos parar un momento... Además de lo marcado en la ruta, algún lago y alguna montaña más se nos pusieron “a tiro” y aprovechamos para traernos un recuerdo.


Paramos en un parking en un punto medio entre el saliente llamado The Brother´s Point y el salto de agua llamado Kilt Rock Waterfall que vierte las aguas del Loch Mealt hacia el Mar del Norte.
Allí mismo, al otro lado de la carretera junto al parking, encontramos un paisaje con un lago y unas casitas que nos dieron mucho juego. Desde allí seguimos adelante y tras pasar la localidad de Staffin, nos desviamos por la carretera Quiraing Road, bastante más estrecha que la anterior, donde dos coches no se pueden cruzar y, para salvar ese inconveniente, cada 70/80 metros, se abren unos ensanchamientos a tal fin. Imaginaros como sería que no tenía ni código.
La costa de la isla de Skye con la Kilt Rock Water a la izquierda.




"Jugando" con los reflejos en el Loch Mealt.
Bien, pues transitando por ella, llegamos al collado del mismo nombre, The Quiraing, desde donde arranca una pista de trekking que, por cierto, estaba bastante transitada. Dejamos el coche en el parking y dimos un pequeño paseo por la zona, buscando las fotos más espectaculares del entorno. Aquello se podía calificar como... ¡! GRANDIOSO ¡!

The Quiraing, la zona alta de la isla de Skye, es un auténtico paraíso de la naturaleza.
Unas formaciones montañosas no muy pronunciadas, pero, con unas lomas redondeadas vestidas con un manto esmeralda que llenaban las retinas del color de la esperanza. Entre ellas, acurrucados en el lecho del valle, aparecían, cual arterias que transportan la vida, pequeños lagos y estrechos riachuelos cantarines. Me acordé de una escena de la película de Mel Gibson, Braveheart, cuando uno de los clanes atraviesa las montañas y, en el horizonte, una cadena montañosa se pierde en el infinito... ¡! PRECIOSO ¡!
Me hubiese quedado sentado allí arriba el resto del día, sin cansarme de contemplar aquel paisaje, pero, debíamos continuar. Ahora tocaba bajar al otro lado de la isla, por la vertiente suroeste, en busca de la localidad de Uig, donde estaba el desvío para acceder a The Fairy Glen, el Valle de las Hadas. La bajada también tenía lo suyo, la carretera seguía siendo estrecha hasta llegar al valle y tomar la A87 que nos llevase de vuelta a Portree.
The Fairy Glen me decepcionó un poco. En las fotos que había visto en Internet, se veía más... espectacular, pero, al llegar allí, lo vi todo mucho más pequeño. Aun así, el entorno tenía un puntito de “magia”.
The Fairy Glen, el "valle de las hadas".






Tras visitar a "las hadas" fuimos en busca de las mujeres a Portree. Nos reunimos con ellas en la misma plaza donde las dejamos y fuimos a comer algo, porque estábamos todos sin comer. Eran alrededor de las 16:00h pero encontramos un sitio donde nos dieron unas ensaladas y algo de pescado... La tarde había quedado despejada, con algunas nubes pero con un gratificante cielo azul. ¡! Ni tan mal ¡!
Después, arrancamos para regresar a Kyleakin, pero, de camino, paramos en Sligachan, un punto en el camino con unas vistas impresionantes y un monumento a dos alpinistas llamados Collie y Mackenzie. Allí pasamos un rato contemplando el viejo puente, las montañas y el río Sligachan que da nombre a la zona. A eso de las 18:30 horas volvimos al hotel, repostando por el camino y tragándose el coche 50£ de gasolina Súper 95.






Arriba distintas tomas de la estatua de los alpinistas Collie y Mackenzie. Abajo el Sligachan y sus bellos paisajes.

SABIAS QUE...
...Norman Collie (renombrado científico y montañero) y John Mackenzie (guía y crofter -granjero local-, considerado el primer escocés nativo en trabajar como guía profesional), fueron los pioneros del montañismo escocés y realizaron un excepcional trabajo en la exploración y creación de rutas de escalada en las montañas Cuillin a finales del siglo XIX. Pese a venir de mundos muy diferentes, su amistad, basada en el amor por el montañismo, se alargó por más de medio siglo.

Panorámica de las montañas Cuillin en la isla de Skye.
Tras descansar un poco, decidimos ir los cuatro a ver el castillo de Eilean Donan. Jesús quería volar el dron, así que estuvimos un rato paseando por el lugar. A las mujeres les gustó mucho el castillo y su entorno. La pena es que no pudimos verlo por dentro porque cerraban a las 17:00 horas.
De regreso, paramos en un supermercado a comprar algo para la cena. Era de la cadena Coop y... ¡! Estaba vacío ¡! No tenía nada de fruta ni verduras, sólo comida precocinada y porquerías. Más adelante, en otro de la misma cadena, ocurrió lo mismo. Finalmente, en uno de la cadena Tesco, encontramos unas ensaladas y algo de fruta.
Eran aproximadamente las 21:00 horas cuando regresamos al hotel. Cenamos y recogimos todo, porque, a la mañana siguiente, después de desayunar, partiríamos hacia el Loch Ness, siguiente parada en la ruta.
La noche estaba preciosa, templada y con una maravillosa hora azul...

El último atardecer el el Eilean Donan Castle.

La "hora azul" en el estrecho de Kyle Akin.

Kyleakin - Dumnadrochit
Me quería haber levantado temprano y volver al castillo de Eilean Donan, pero, me quedé muy a gusto junto al cuerpo caliente de Rosa. La temperatura en el exterior era de 2º C, pero la sensación térmica era de menos...
Así que, esa mañana la pereza y la lujuria pudieron conmigo. Iban pasando los días y también necesitaba descansar un poco.
Desayunamos a las 08:00, los cuatro juntos y a las 09:15 arrancamos por la carretera A87 hacia nuestro siguiente destino, Drumnadrochit. La carretera, sin apenas desniveles, aprovechaba una cañada fluvial que se extiende desde Loch Cluanie hacia el este y conecta con Loch Ness.


Las montañas de Glen Morriso, con el monte llamado Sgurr Fhuaran como cota más alta.


Loch Cluanie, un gran lago camino del famoso Loch Ness.
Loch Cluanie, que se sitúa en el extremo sureste de esa cañada llamada Glen Shiel, no es un lago natural, si no, un embalse contenido tras la presa de Cluanie construida en 1957, para generar energía hidroeléctrica. Las zonas de exuberante vegetación junto al lago albergan pequeñas aves. Posteriormente, desviándonos de la carretera principal, paramos a ver Invergarry Castle que, por cierto, no vale mucho la pena, ya que es una impresionante ruina.

Las montañas de las Highlands camino de Loch Ness.
Invergarry Castle, construido en un estratégico lugar en aquellos tiempos, es una gran casa-torre del siglo XVII, con sus muros perforados por balazos, testigos de su convulsa historia. La fortaleza se alza sobre la denominada "Roca del Cuervo", lema del clan MacDonnell de Glengarry, dueños de esos terrenos. Tras distintas vicisitudes y cambios de dueño, según gobernaba uno u otro, fue incendiado en 1654 por las fuerzas del general Monck durante la ocupación de Escocia por Cromwell. El clan fue confiscado, pero recuperó las tierras tras la restauración. Finalmente, el castillo volvió a estar en manos de los MacDonnell en 1731 y, durante el levantamiento jacobita de 1745-46, recibió la visita del Príncipe Carlos en dos ocasiones. Por ese motivo, John MacDonnell y su hijo fueron encarcelados. Invergarry fue incendiado por el «Carnicero», el Duque de Cumberland. Posteriormente, se construyó una nueva mansión en las cercanías, en cuyo solar se encuentra actualmente el Hotel Glengarry Castle.

Invergarry Castle
Dirección:
Glengarry Castle Hotel
Contacto:
+4401809501254
https://www.invergarrycastle.co.uk
Horario:
Accesible a todas horas
Precio:
Gratis
¡! ATENCIÓN ¡!
El interior se encuentra en condiciones peligrosas.


Los coloridos bosques que envuelven a Invergarry Castle.



Distintas vistas de Invergarry Castle, un castillo abandonado en un antiguo punto estratégico.
Tras dar una vuelta por las ruinas del castillo, continuamos hacia el norte por la A82. Paramos para ver un puente metálico llamado Oich Bridge. Este puente de 46 metros de longitud, se construyó en 1854, cinco años después de que las inundaciones arrasaran Great Glen y destruyeran el puente de piedra que salvaba el río Oich.
Lo realizó el ingeniero inglés James Dredge, utilizando su diseño patentado de "principio cónico". Estuvo en uso hasta que fue desviado en 1932. Restaurado por Historic Scotland en la década de 1990, se reabrió al tráfico peatonal en 1997.
El Oich Bridge, un puente del s. XIX de los muchos que hay por Escocia.


La temperatura era, a esa hora, de 17º C, aunque el cielo estaba algo nublado. Sobre las 13:00 horas llegamos a Fort Augustus y paramos a comer algo. Coincidió que, mientras comíamos unos sándwiches, sentados en un verde jardín, tres barcos querían subir río arriba. Se levantaron las compuertas del río Oich y pudimos ver toda la maniobra de llenado de las esclusas del canal de Caledonia para salvar los cambios de altura. Resultó ser todo un espectáculo muy interesante y llamativo.




Sentados en un jardín vimos toda la maniobra de llenado de las esclusas para el paso de varias embarcaciones.
FORT AUGUSTUS, es un asentamiento situado en los Tierras Altas de Escocia, al sudoeste del lago Ness. Algunos historiadores tras el hallazgo de monedas romanas en 1767 cerca de la antigua abadía benedictina de la ciudad, creen en la posibilidad de que Fort Augustus se construyera sobre una pequeña fortificación romana durante el imperio de Diocleciano. En otra época, el pueblo estuvo conectado por un ferrocarril hasta los bancos de arena del lago Ness, que se mantuvo operativo desde 1903 hasta 1933. En la actualidad, a través de Fort Augustus, se conectan Fort William e Inverness por el famoso canal de Caledonia.
Tras esta parada técnica para comer, seguimos camino hacia Drumnadrochit. Desde esta localidad, la carretera iba paralela al famoso Loch Ness, pero, al ir conduciendo, casi no podía deleitarme con su esplendor. Unos 10 Kms más adelante de Fort Augustus, nos encontramos con un precioso e histórico puente de piedra llamado Invermoriston Bridge.





El río Moriston y el Invermoriston Old Bridge.
El puente fue uno de los casi mil construidos por Thomas Telford entre 1800 y 1819 como parte de un plan general para mejorar las comunicaciones de las Tierra Altas. Este mismo plan, incluía también el canal de Caledonia, construido entre 1803 y 1823. En ese momento, la ausencia de pasos sobre los ríos era una de las principales debilidades del sistema de carreteras de las Highlands. Este puente, concretamente, fue construido en 1813, para salvar el paso del río Moriston que formaba parte de la vía principal de comunicación entre Drumnadrochit y Fort Augustus. Estuvo en servicio hasta que fue reemplazado, en la década de 1930, por uno nuevo.
Continuamos avanzando y sobre las 16:30 llegamos al Unquhart Castle. Este castillo, como caso inusual, cierra a las 20:30 horas. Paramos un buen rato, la entrada estaba incluida en el Explorer Pass. Recorrimos la zona de punta a punta, viendo un precioso castillo situado en un maravilloso entorno sobre el Lago Ness.
El cartel con la historia del viejo puente.

Llegar allí fue, sinceramente, muy emocionante. Desde niño, al igual que much@s de nosotr@s, había soñado con visitar el famoso Lago Ness... – ya, lo de ver al monstruo, era una utopía, claro – pero sí, siempre soñé con ello, así que, estando allí arriba, en la torre del castillo, con la visión del lago frente a mí, fue algo maravilloso, un sueño cumplido que estremeció todo mi ser con esa corriente eléctrica interna que os he contado en otras ocasiones.

Panorámica del inmenso Loch Ness desde el Unquhart Castle.
Cuenta la leyenda...

... que corría el año 565 d.C. y a orillas del río Ness se hallaba el monje irlandés San Columba, buscando un vado para cruzar al otro lado. Allí se encontró con un grupo de pictos que estaban enterrando a uno de los suyos que había sido atacado por una enorme "bestia acuática" mientras nadaba en el río. Cuando Columba comprendió la historia de los dolientes reunidos, colocó su bastón sobre el pecho del muerto y, milagrosamente, el hombre se levantó sano y salvo. Contra el sentido común, Columba ordenó al hermano Lugne Mocumin, uno de sus monjes compañeros, que nadara a través del lago y trajera una pequeña barca que estaba amarrada en la orilla opuesta. Sin dudarlo, Lugne se quitó la túnica e inmediatamente saltó al agua.
El monstruo, alertado por las salpicaduras, salió a la superficie, rugió con fuerza y nadó raudo hacia el monje, deseoso de comérselo. Lugne nadaba luchando contra la corriente mientras, en la orilla, los pictos gritaban para advertirle del peligro. Sin embargo, Columba permaneció impasible. El santo se adelantó valientemente hasta el borde del lago y, haciendo la señal de la cruz mientras invocaba el Nombre del Señor, habló con voz imperativa;
"¡ No toques al hombre ! ¡ Vete inmediatamente !", le exigió a la extraña criatura.
El monstruo se detuvo y huyó aterrorizado a las profundidades del lago. El hermano Lugne regresó en la barca ileso. Todos estaban asombrados. Si los paganos ya estaban impresionados con que Columba resucitara a su amigo, quedaron completamente fuera de sí al ver cómo el monstruo obedeció al santo. Todos dieron gloria al Dios de los cristianos. Los pictos se convirtieron en el acto, siendo bautizados en las mismas aguas del río Ness.
Bueno, que queréis que os diga, leyendas y monsergas de las religiones... Lo que si es cierto es que Loch Ness es un lago de agua dulce de las Tierras Altas (Highlands) de Escocia. Se ubica al suroeste de Inverness. Tiene 37 km de largo y 2,5 Km de ancho. Se encuentra a 16 m sobre el nivel del mar. Tiene una superficie de 56 km², el segundo más extenso de Escocia, detrás del Loch Lomond, pero, debido a su gran profundidad (su punto más bajo llega hasta 230 m), es el de mayor volumen de todas las islas británicas. Gracias a ello, contiene más agua dulce que todos los lagos de Inglaterra y Gales juntos.
En su extremo sur conecta con el río Oich y a través de una sección del canal de Caledonia con el Loch Oich. En su extremo norte se hallan los estrechos de Bona, que lo comunican con el Loch Dochfour, el cual es alimentado por el río Ness. Sus aguas son especialmente turbias debido al alto contenido de turba de los suelos circundantes. En sus aguas viven, entre otras especies, anguilas, lucios, lampreas, salmones y truchas.
Además, el lago, se había acreditado durante generaciones por ser el hogar de los kelpies o caballos de agua de los mitos célticos, pero, en la década de los años 30 del siglo pasado, saltó a la fama por el avistamiento de una bestia criptozoológica, un gran animal desconocido, similar a un plesiosaurus que, alrededor de los años 40, se dio a conocer como “Nessie”. Hay incluso algunos que piensan que el monstruo del Lago Ness es, en realidad, un kelpie que ha tomado su forma favorita, una serpiente marina.

SABIAS QUE...
...en la mitología escocesa, un kelpie es un espíritu acuático que habita en lagos y ríos y puede transformarse en un caballo negro de hermoso aspecto para engañar a los viajeros y llevarlos al fondo para ahogarlos. La criatura, conocida por su piel pegajosa que atrapa a quien intenta montarla, también puede adoptar forma humana, a menudo con rasgos equinos como cascos en lugar de pies. Los kelpies simbolizan el poder indomable de la naturaleza, el peligro del agua y el paisaje salvaje de Escocia.
Pero... volvamos a Unquhart. El castillo tiene un amplio parking. Dejamos allí el coche y fuimos a recepción. Enseñamos el Explorer Pass y entramos sin hacer cola ni nada, directamente a la explanada principal. En esa explanada, en época medieval, justo extramuros, se encontraba lo que denominaban el “pueblo del castillo”. Allí se realizaban los trabajos que eran demasiado peligroso, malolientes o que requerían demasiado espacio para llevarse a cabo intramuros y resonarían los martillos y los fuelles, en una atmósfera cargada con el hedor del hierro fundido y el cuero curtido... En la actualidad, un enorme trabuquete recibe a los visitantes.

Unquhart Castle con Loch Ness al fondo... Una vista que siempre estará en mi memoria.





Distintas vistas de Unquhart Castle, con el trabuquete o catapulta situado en la ladera.
Nota:
El trabuquete, denominado también catapulta, fundíbulo o almajaneque, fue un arma de asedio medieval, empleada para destruir murallas o lanzar proyectiles de piedra sobre los muros. Se cree que fue inventado en China entre los siglos V y III a. C. Tenía un alcance máximo de entre 200 y 300 m, con una cadencia de tiro de 1 ó 2 proyectiles por hora, para lo que tenía que mover un contrapeso de entre 10 y 18 T.
Tras cruzar el puente levadizo, que salvaba una zanja excavada en plena roca, se accedía al punto más vulnerable de la fortaleza, su puerta principal. El paso estaba bloqueado por un rastrillo de hierro que se bajaba desde arriba a lo largo de unas profundas ranuras. En los techos de madera sobre el pasillo de entrada, por unos huecos llamados “agujeros asesinos”, se podían lanzar rocas y otros proyectiles sobre las cabezas de los invasores. Una vez dentro, pasear por sus estancias, sus caminos empedrados y poder subir a la Torre Grant para admirar el lago Ness, en su preciosa y oscura inmensidad, es un verdadero lujo. Yo, personalmente, disfruté como un “enano”, dejando libre mi loca imaginación y parándome a escuchar en mi cabeza los gritos mudos de los soldados en pleno fulgor de la batalla...

Unquhart Castle
Dirección:
Loch Ness, Inverness
Contacto:
+44001456450551
* Los horarios y precios dependen de la época del año
en que se visite.
Consulta aquí su página web para confirmar.
OK EXPLORER-PASS
Urquhart Castle, que domina el lago Ness desde un promontorio rocoso, fue, en su día, uno de los castillos más grandes de Escocia. El descubrimiento de un fragmento de un broche de finales del siglo VIII, sugiere que el promontorio posiblemente fuera un asentamiento picto de alto rango. Fue escenario de muchas acciones militares desde el siglo XIII hasta su desaparición en 1692. Eduardo I de Inglaterra, el "Martillo de los escoceses", capturó el castillo en 1296. La fortaleza fue entonces recuperada por los escoceses y perdida una vez más ante los ingleses. En el siglo XIV, Urquhart tuvo un papel destacado en la lucha de los escoceses por la independencia.
El castillo quedó bajo el control de Roberto I de Escocia tras su ascenso al trono en 1306. En 1332, en los días oscuros tras la muerte de Roberto I, Urquhart fue el único castillo de las Tierras Altas que resistió a los ingleses.
Pero a medida que una amenaza se desvanecía, emergía una nueva: los MacDonald, Señores de las Islas. Una y otra vez, arrasaron Glen Urquhart en su búsqueda de más poder y el castillo pasó constantemente de la Corona al clan. Su última incursión, en 1545, resultó ser la peor. Los isleños escaparon con un enorme botín, que incluía tres grandes barcos y veinte cañones.
Jacobo IV había cedido la baronía de Urquhart a la familia Grant en 1509, junto con instrucciones para restaurar el castillo y la finca. Los Grant construyeron la Torre Grant, una casa-torre de cinco plantas, en algún momento del siglo XVI.
En 1688, el rey católico Jacobo VII fue obligado a exiliarse. La corona pasó conjuntamente a su hija protestante María II y a su esposo Guillermo de Orange. Esta "Revolución Gloriosa" provocó el primero de los Levantamientos Jacobitas, una serie de intentos armados para restaurar la línea católica de los Estuardo, que continuaron durante más de 50 años.
Gran parte del apoyo jacobita provenía de las Tierras Altas (Highland), por lo que Urquhart se convirtió en guarnición de las fuerzas gubernamentales durante más de dos años. Cuando los últimos soldados abandonaron el castillo en 1692, lo volaron por los aires. Pronto cayó en ruinas y parte de la Torre Grant se derrumbó en 1715 durante una violenta tormenta.
La actitud hacia la antigua fortaleza cambió en el siglo XIX, cuando fue considerado como una ruina noble en un entorno majestuoso. Pasó a manos del Estado en 1913 y ahora es uno de los castillos más visitados de Escocia.

Tras recorrer el castillo fuimos a ver su exposición, con piezas recuperadas en distintas excavaciones arqueológicas, maquetas, trajes de época y antiguas fotografías. La verdad, muy interesante...
Sobre las 18:30 horas dejamos el lugar y fuimos en busca de nuestro alojamiento en la localidad de Drumnadrochit.
Una magnífica maqueta del castillo en sus años gloriosos.
El alojamiento que tocaba hoy era una casa rural, no era un hotel en sí, pero lo elegí por cercanía y por ser algo asequible viendo los elevados precios de los hoteles, tanto de la zona junto al lago como los de la propia capital, Inverness.

La reserva del alojamiento y a la derecha yuan imagen del Clunebeg Lodge.


La calle principal de Drumnadrochit, con sus casitas victorianas.
Lo cierto es que nos costó dar con el sitio, el GPS se volvía loco y nos mandaba, monte arriba, por un camino que no tenía salida. Finalmente dimos con el Cluegbe Lodge, sito en la ladera de la montaña que mira hacia el lago. Humilde, un poco justito en servicios, pero suficiente para descansar dos noches en la zona.
Hicimos el check-in. La propietaria, una mujer de unos 60 años muy dicharachera, nos dijo que estábamos situados junto al camino que , antiguamente, usaban los clanes para ir desde Inverness a Fort Willians... Si ella lo dijo, será verdad...
Dejamos el equipaje, nos aseamos un poco y salimos a cenar al pueblo, abajo, en el valle, junto al lago. En el pueblo, un restaurante estaba cerrado y el otro atendía bajo reserva, así que, finalmente, cenamos en un pequeño polígono al que nos mandaron. Era una nave con un súper de la cadena Coop, un italiano (cerrado) y un sitio donde daban fish & chips... No quedó otra.
Tras la cena, regresamos a la casa rural sobre las 20:30 horas. Dejé a los compañer@s y salí de nuevo a ver la puesta del sol sobre el lago. La verdad es que las vistas desde la carretera que rodea el lago no son nada buenas, porque, cuando no hay árboles, son propiedades particulares cerradas con vallas. Tan sólo, las áreas marcadas como view points, permiten tener algo de perspectiva. Hice alguna foto y regresé al lodge. Descargué las fotos mientras me duchaba y me fui a descansar con Rosa.
Entonces, aunque no me importaba mucho, llegó la noticia... ¡! Habemus Papa ¡!

Caía la tarde sobre el lago Ness, tiñendo de rojo las crestas de las montañas que lo rodean.
DRUMNADROCHIT, es una aldea en las Tierras Altas en Escocia, situada cerca de la orilla oeste del lago Ness, al pie del Glen Urquhart. El pueblo está cerca de los pueblos de Milton al oeste, Kilmore al este y Lewiston al sur. Las aldeas actúan como un centro de turismo regional junto al lago Ness y como un centro económico local para las comunidades cercanas. El asentamiento se desarrolló alrededor de un puente sobre el río Enrick, y el topónimo deriva del gaélico escocés Druim na Drochaid, "la cresta del puente". El primer puente de piedra se completó entre 1808 y 1811 como parte de las obras dirigidas por Thomas Telford. El puente sufrió graves daños por una inundación en 1818. Posteriormente se ensanchó en 1933 para acomodar la carretera A82.

Dumnadrochit - Inverness - Dumnadrochit
Otro día más... Me levanté a las 06:00 de la mañana. En la calle hacía freso, 4º C. Comí algo en la habitación y bajé al pueblo para coger la carretera hacia Urquhart Castle. Pero, al llegar allí y estar las instalaciones cerradas al público, no pude entrar y desde la carretera el sol me daba de cara.
Poca cosa podía hacer, así que, volví al coche y me fui en busca de otra localización mejor, camino de Inverness. En uno de los view points de la carretera paré para hacer algunas fotos con la luz de la mañana. Tras ello, puse rumbo al alojamiento para desayunar con Rosa, pero antes, paré un momento para hacer un par de fotos en The Loch Ness Centre, el centro de interpretación del Lago Ness. Allí encontramos algunos hoteles, un museo, una empresa que organiza cruceros por el lago y el parque temático llamado Nessieland.
Unquhart Castle desde un view point de la carretera.



Ya en el lodge, preparamos el desayuno en la habitación con cosas que habíamos comprado la víspera y a las 08:30 nos reunimos los cuatro para poner rumbo a Inverness, la capital de las Highlands.
De camino paramos en el súper de la cadena Coop para que Isabel y Jesús desayunasen y, posteriormente, a eso de las 09:15 horas, arrancamos definitivamente transitando por la A82.
Uno de los hoteles y la figura de Nessi que encontramos en Nessiland.
La carretera A82 es muy buena y está muy bien asfaltada, bueno, en general, quitando las estrechas carreteras de la isla de Skye, todas están en perfecto estado. En apenas media hora llegábamos a Inverness. Aparcamos en un parking de larga estancia detrás de St. Andrew´s Cathedral. 4 £ por 10 horas de estancia... ¡! Un chollo ¡! Nos salió a unos 50 céntimos la hora.
Con la tranquilidad de tener el coche bien estacionado y cercano al centro de la ciudad nos dirigimos a la catedral. Cuando llegamos, había comenzado un tour guiado, que se contratan con antelación y son cerrados. Los tienes de diferentes precios, comenzando desde las 7 £. Abajo te dejo el enlace a su página web.
Por ese motivo, no nos dejaron entrar. Además se estaba celebrando alguna misa o algún evento. Por lo tanto, la vimos desde fuera y nos dirigimos hacia el centro de la ciudad.
St. Andrew´s Cathedral empezó a construirse el 17 de octubre de 1866, cuando el arzobispo de Canterbury colocó la primera piedra. Era la segunda en construirse tras la Reforma. El arquitecto Alexander Ross, reconocido por este edificio y muchos otros, así como por gran parte de los edificios victorianos de Inverness, junto con el obispo Eden, tuvo la visión y el sueño de hacerlo realidad. El edificio sigue siendo central para la Diócesis de Moray, Ross y Caithness como Iglesia Madre, así como para la ciudad de Inverness debido a su destacada posición a orillas del río Ness.
Se podría pensar que la Catedral parece "nueva" en comparación con las antiguas catedrales de Inglaterra y Europa; esto se debe a que, como la mayoría de las iglesias episcopales escocesas, fue construida en el siglo XIX. Las pocas catedrales escocesas medievales que escaparon a la destrucción, son ahora utilizadas por la Iglesia Presbiteriana. Por ejemplo la Catedral de Dornoch o la Catedral de Dunblane.



St. Andrew´s Cathedral
Dirección:
Ardross Street, Inverness
Contacto:
+441463225553
office@invernesscathedral.org
Horario:
Todos los días de 09:00 a 18:00
Consulta aquí su página web para confirmar.
Precio:
Hay tours guiados desde 7 £.

La catedral de Inverness, dedicada a St. Andrew y algunos detalles de la misma.
La Catedral de Inverness se construyó como resultado de una «segunda primavera» en la Iglesia escocesa a mediados del siglo XIX. Esta fue la época del resurgimiento del gótico victoriano en la arquitectura, cuando algo del sólido carácter victoriano se añadió a la ligereza y la gracia de los siglos anteriores. St. Andrew, es un ejemplo impresionante de este estilo de arquitectura.
Como os decía, nos encaminamos hacia el centro, donde se encuentra todo le meollo de Inverness. La ciudad no es muy grande y lo que es el casco se visita enseguida. Recorrimos la calle principal llamada Castle Street, comprando algunos regalos para familia y amigos. El castillo de Inverness estaba siendo restaurado y no se podía acceder a él, así que fuimos a ver el Victoria Market, comprobando que era un buen lugar para poder comer a mediodía, pero viendo, también, que los precios de la fruta eran prohibitivos... 60 céntimos un plátano, es decir +/- 4,20 € kilo; 70 una manzana, es decir casi 5 € kilo y lo mismo las naranjas.
Un puesto de fruta en Victoria Market.





Tras esta pequeña incursión, Isabel y Jesús se acercaron al Inverness Museum, pero, Rosa y yo nos dedicamos a callejear.
Quedamos en juntarnos para comer en el Victoria Market a eso de las 13:30 horas. Recorrimos el paseo que transcurre a lo largo del río Ness, el que da nombre al famoso lago del monstruo. La mañana estaba preciosa nuevamente. La verdad es que la climatología no pudo ser más favorable... ¡! Ni una gota de lluvia !¡
A mediodía, llegamos a los 21º C... !¡Una locura!¡
Algunos de los edificios del casco antigua de Inverness.




Distintas panorámicas de Inverness en nuestro paseo a lo largo del río Ness.
Ya en el Victoria Market, nos reunimos y echamos un vistazo a que comer. Tuvimos suerte y encontramos una mesa para los cuatro y eso que estaba bastante lleno. Finalmente, las mujeres y yo nos decantamos por comida china, más concretamente un plato de chow-mein con verduras y Jesús optó por pedir una ensalada. Comimos bastante bien y tras un café allí mismo, en el mercado, a eso de las 15:00 horas pusimos rumbo al Botanic Garden porque lo quería ver Jesús, pero, Rosa y yo nos quedamos esperando en un hermoso parque cercano, tomando un café al sol.
El plato de chow-mein que comimos en Victoria Market.

Tras volver a reunirnos, sobre las 17:30 horas, dimos un largo paseo por la zona de las islas que el río Ness forma camino del Mar del Norte, desembocando en la bahía llamada Moray Firth. Después de una larga y agradable caminata fuimos a recoger el coche para volver al alojamiento. La tarde avanzaba rauda y allí estaba todo visto.
INVERNESS, es la capital y única ciudad del consejo unitario de las Highland y considerada como la capital de la región de las Tierras Altas. La ciudad es inusual porque, aunque existe una patente real del año 2001, no tiene límites establecidos. Se sitúa en la desembocadura del río Ness en el fiordo de Moray, en la falla de Great Glen. El último terremoto que afectó a Inverness ocurrió en 1934. Los primeros establecimientos humanos en la zona datan del siglo VI a. C.




Fuera del casco urbano, en la arquitectura mandaban las casas de estilo victoriano. Todo el paseo junto al río estaba lleno de ellas.











El paseo cruzando los puentes metálicos entre las islas que forma el río Ness fue maravilloso, muy bonito y muy relajante.
Sobre las 18:00 horas llegamos a la zona donde se encuentra el súper de la cadena Coop y los sitios para comer donde habíamos estado la tarde-noche anterior. En esta ocasión, el italiano estaba abierto y además daban ensaladas. Jesús e Isabel se pararon a cenar...
Rosa y yo, después del plato de chow-mein, no podíamos a esas horas meter nada en el estómago y mientras nuestros amigos cenaban, entramos en el súper y compramos plátanos, fresas y unos yogures para cenar algo más tarde en la habitación. Luego volvimos al coche y los acerqué hasta el alojamiento.
Tras dejarlos en "casa", volví a salir por la carretera hacia Inverness, ya que, de camino, había visto algún punto de interés para fotografiar y no pude resistirme...
Volví hasta la cabecera del lago, donde hay una pequeña playa de guijarros y bajé hasta la orilla para tocar el agua y hacer unas fotos del atardecer. Paciente, esperé a ver que traía el ocaso...

Una pequeña playa de guijarros cierra la cabecera de Loch Ness.
Y... el ocaso me premió con un regalo para los sentidos. Como si hubiese sido pedido por encargo, los colores amarillos, naranjas y rojos de todas las tonalidades, tiñeron el cielo sobre el famoso lago. Fue una puesta de sol de película, casi insuperable. El broche de oro hubiese sido que hubiese aparecido Nessi a despedirse...
La última fotografía de Loch Ness, con una puesta de sol de película..

Tras esto, lleno de felicidad, regresé al alojamiento. Una ducha, descargar fotos y a cenar con Rosa la fruta y los yogures... El día había sido intenso, calle arriba y calle abajo. Mis ojos seguían inundados de colores cálidos, pero, ahora tocaba descansar...
Mañana traslado a Aberdeen.

Dumnadrochit - Aberdeen
Nos levantamos a las 07:00 horas con la intención de ganar tiempo y llegar lo antes posible a Aberdeen, ya que sólo teníamos un día para estar en la ciudad... A esa hora, la temperatura en el exterior era de 6º C. Paramos en el súper de la cadena Coop para que Isabel y Jesús desayunasen y luego arrancamos. Salimos por la carretera A82 hasta Inverness, allí tomamos la A96 que nos llevaría directos a Aberdeen.
Teníamos 200 Kms por delante. La primera parada fue en la localidad de Forres, una ciudad a 65 Kms de la salida, con algunas cosas para ver, como la Torre de Nelson, el Tolbooth y la catedral.
FORREST, es una de las ciudades más antiguas de Escocia. Antiguo burgo rea, está situada en la costa de Moray, aproximadamente a 40 km al noreste de Inverness. En 2020 contaba con 9.900 habitantes. Hay muchos monumentos clásicos e históricos dentro de la propia ciudad, como Forres Tolbooth y la Torre de Nelson. El Brodie Castle, hogar del clan Brodie, se encuentra al oeste de la ciudad. Entre 2002 y 2013, descubrieron un extenso asentamiento de la Edad de Hierro hornos para la metalurgia y evidencia de que la zona estuvo habitada desde el Neolítico. La primera referencia escrita a Forres podría ser un documento del siglo II de Claudio Ptolomeo. La ciudad alberga la Piedra de Sueno, una enorme piedra tallada de 6m de altura, que data del 850 al 950 d. C. Probablemente fue creada por los pictos para conmemorar una batalla contra los invasores nórdicos.
Aparcamos en la misma carretera, en una zona de estacionamiento en línea, pasada la plaza donde estaban el Tolbooth y la Mercat Cross. Desde allí retrocedimos para hacer esas dos visitas a pie y buscar un sitio para tomar un café.



Mercat Cross (la cruz del mercado), una plaza en Forres donde encontramos, además, el Tolbooth (la antigua prisión medieval).

Forres Tolbooth
Dirección:
Ardross Street, Inverness
Contacto:
+441463225553
office@invernesscathedral.org
Horario:
Todos los días de 09:00 a 18:00
Consulta aquí su página web para confirmar.
Precio:
Hay tours guiados desde 7 £.
Tolbooth, se terminó de construir a mediados del siglo XVI. Se utilizó principalmente como prisión, pero en 1655 se encontraba en estado ruinoso. Se llevaron a cabo extensas reparaciones en la década de 1670 y a finales de la de 1690. Se instaló una campana en 1708 y un reloj en 1711. La primera piedra de la estructura actual se colocó en 1838. Fue diseñada por William Robertson en estilo baronial escocés , construida en piedra de sillería y se completó en 1839.
Mercat Cross, la cruz del mercado , fue diseñada por Thomas Mackenzie y es muy parecida al Monumento a Scott que hay en Edimburgo. Se levantó justo al oeste del Tolbooth en 1844.

SABIAS QUE...
...la Cruz del Mercado se encuentra, frecuente, en ciudades, pueblos y aldeas escocesas donde históricamente el derecho a celebrar un mercado o feria regularmente era otorgado por el rey, un obispo o un barón. Por lo tanto, cumplía una función secular como símbolo de autoridad y era un indicador de la relativa prosperidad de un burgo. Históricamente, el término data del período anterior a 1707, cuando el Reino de Escocia era un estado independiente. La referencia documental más antigua data del reinado de Guillermo el León (1165-1214), cuando se decretó que todas las mercancías debían presentarse en la mercat croce de los burgueses.
Se cree que originalmente eran postes de madera, posiblemente colocados sobre bases de piedra, que se fueron transformando en pilares de piedra en siglos posteriores. La cruz era el lugar alrededor del cual se disponían los puestos del mercado y donde los comerciantes, tanto tenderos como mayoristas, se reunían para hablar de negocios. También era el lugar donde el pregonero leía públicamente los bandos con las proclamas que querían ser comunicadas a los vecinos. Además, hacía las funciones de punto de reunión en eventos públicos como ceremonias cívicas, celebraciones oficiales o humillaciones y castigos públicos, incluyendo ejecuciones. Algunas cruces aún conservan las grapas de hierro a las que antiguamente se sujetaban los jougs y los branks. En algunos lugares, las reuniones comunitarias y algunos festivales, aún se celebran en torno a las cruces.
Nota:
Brank : era un instrumento de castigo que consiste en un marco de hierro para la cabeza y una mordaza metálica afilada para sujetar la lengua.
Joug : era un collar de hierro con bisagras encadenado a la cruz para atar a los reos.

Vimos Castlehill Church, sita en High Street. Fue construida en 1812, reparada en 1852 y convertida como iglesia presbiteriana en 1870 pero, cerró como lugar de culto en 1971 y fue reconvertida en salón parroquial algún momento a finales del siglo XX. Es de estilo gótico, con planta cruciforme y construida con adornos de sillería y tejado de pizarra. Dos placas conmemorativas, que recuerdan a los perdidos en la Primera y Segunda Guerra Mundial, fueron trasladadas a la iglesia de St. Leonard en 1962.
Castlehill Church.
Luego nos acercamos hasta la catedral de St. Laurence Parish Church que se alza en un lugar utilizado para el culto cristiano desde mediados del siglo XIII, cuando el rey escocés Alejandro III erigió una capilla en honor a San Lorenzo como memorial de su difunta esposa Margarita. El edificio actual es relativamente moderno. Su primera piedra se colocó el 17 de agosto de 1904 y se inauguró al culto el 28 de febrero de 1906. Fue diseñada por el arquitecto John Robertson de Inverness y es de estilo neogótico. El edificio costó 9.600 libras en su momento y su valor asegurado actual supera los catorce millones de libras. La piedra procede de las canteras Newton, cerca de Elgin, y la mampostería es un buen ejemplo del oficio del cantero, que en esta escala ya no se practica hoy en Escocia. La torre principal y la aguja alcanzan una altura de 120 pies. La Iglesia de San Lorenzo Parish suele abrir para ofrecer comida gratuita a la gente que lo necesite... No es un edificio antiguo, pero, su labor social le da un tremendo valor.
Tomamos un café y, a eso de las 11:30 continuamos viaje... Por el camino, Jesús sugirió la idea de desviarnos 12 millas (+/- 15 Kms) para ver un faro en la localidad de Lossiemouth y yo sugerí parar a ver la abadía-catedral de Elgin que, además de quedarnos de paso, entraba en el Explorer Pass.
La catedral de St. Laurence Parish Church en Forres.

Finalmente, ni una cosa, ni otra... Seguimos sin pararnos hasta Aberdeen, donde llegamos a eso de las 13:30 horas. Paramos frente al hotel Holiday Inn Express Aberdeen City Center y preguntamos si podíamos hacer el check-in.
Nos dijeron que sí, así que, descargamos las maletas y tras las formalidades, subimos a las habitaciones.

Después, bajé a meter el coche en un parking cercano, porque, Chapel Street, la calle del hotel, era de estacionamiento limitado. Posteriormente, nos reunimos los cuatro y salimos para buscar un sitio donde comer. Nos dirigimos a Union Street, la calle principal del centro y allí mismo encontramos un restaurante de comida india y nepalí y Jesús propuso que entrásemos. Me gustó la idea, me apetecía cambiar de registro y dejar un poco el fish & chips y demás...


El logo del nepalí y algunos de los platos que comimos.
Comimos muy bien, entre otros platos chicken pakora, pista korma lamb y chicken sherpa chilli... Yo, por lo menos, salí bastante satisfecho.
Para bajar la comida fuimos dando un paseo, un largo paseo, por Union Street hasta llegar a Old Aberdeen. Queríamos ver la Universidad y el King´s College, Saint Nicholas Kirk, la Catedral de San Machar...
La verdad es que Aberdeen tiene mucho que ver y nosotros teníamos muy poco tiempo. Una pena... A mí, quitando la zona de Old Aberdeen, me resultó un poco triste. Se le llama "la ciudad de plata", porque todas sus casas del centro son de granito. El color gris predomina y, para mí, la hace un poco oscura y fría... Es mi humilde opinión, quizás yo estaba cansado y no la vi de forma imparcial.
A decir verdad, cada rincón de la ciudad tiene una historia que contar. A lo largo de sus calles adoquinadas podemos ver edificios que han perdurado durante siglos. Aquí tienes unos ejemplos:


The Salvation Army Citadel es un famoso edificio situado en el extremo este de Castle Street, en el viejo Aberdeen. Destaca entre las construcciones de la zona por su forma de castillo, con torreones, vidrieras y una entrada con silueta de arco. Fue construida por orden del general William Booth, fundador de dicho ejército, entre 1893 y 1896 en lugar del antiguo Castillo de Aberdeen. El edificio de cuatro niveles y grandes dimensiones está hecho, como no, de granito. Exhibe un marcado estilo baronial escocés y una dominante torre de vigilancia. Está abierto al público en general los lunes, martes, jueves y viernes, en horario matutino. Se dedican a la ayuda humanitaria y el apoyo a los más necesitados, dando un ejemplo de solidaridad.
Junto al edificio anterior, encontramos, al igual que en Forres, la Mercat Cross. Fue una importante área comercial del noreste de Escocia, situada en una de las zonas más antiguas de Aberdeen. Data de 1686. Fue diseñado y fabricado por el arquitecto local John Montgomery.
The Salvation Army Cicatel al fondo y
la Mercat Cross en primer plano.
Aberdeen Arts Centre es un teatro y centro artístico situado en King Street, con un auditorio con capacidad para 350 personas. El edificio que, originalmente fue la Iglesia Parroquial del Norte, fue convertido en 1963. El centro es un espacio artístico centrado en la comunidad, que tiene como objetivo ofrecer instalaciones y oportunidades para todas las personas. Está dividido en dos niveles, con una galería superior y una inferior para el público. Hay un pequeño foso para orquesta y, detrás del escenario, hay salas de camerino y ensayo para los espectáculos y otros proyectos como grupos de teatro locales.
Además, el teatro cuenta con un amplio programa de artes participativas. Acoge clases para escritores e ilustradores y clases de teatro. El edificio también alberga una zona de exposiciones de arte local.
Inicialmente funcionó como lugar de reunión de los comerciantes, luego se convirtió en sitio de ejecuciones y proclamas. A diferencia de los Mercat Cross de otros pueblos y ciudades comerciales de Escocia, este no está marcado por una cruz. Sobre su centro se eleva un capitel corintio que sostiene un unicornio con cuerno dorado, emblema real de las monarquías escocesas.
Aberdeen Arts Center.

St. Andrew´s Cathedral, situada en el corazón de Aberdeen, es un faro de esplendor histórico y arquitectónico. Como sede del obispo de Aberdeen y Orkney, esta catedral es un testimonio del rico patrimonio eclesiástico de la Iglesia Episcopal Escocesa. Su pasado legendario, combinado con su diseño llamativo, la convierte en un destino imprescindible para quienes exploran la Ciudad del Granito. Los orígenes de la catedral se remontan a 1817, cuando abrió sus puertas por primera vez como la Capilla de San Andrés. Diseñada por el renombrado arquitecto Archibald Simpson, la capilla fue construida en estilo gótico y con granito local, salvo por la fachada que da a King Street, que fue construida con arenisca debido a limitaciones económicas. Esta combinación de materiales aporta un carácter único al edificio, mostrando la versatilidad del famoso granito de Aberdeen.
En 1914, la capilla fue elevada a catedral, marcando un hito importante en su historia. La transformación de capilla a catedral estuvo acompañada de mejoras arquitectónicas, incluyendo la adición de un presbiterio y un pórtico. Estas ampliaciones enriquecieron su imagen, convirtiéndola en una verdadera joya del diseño gótico.
St. Andrew´s Cathedral.



Distintos edificios de Aberdeen a lo largo de sus calles.

Llegamos a Old Aberdeen después de una caminada de casi una hora. Lo primero que vimos fue Old Town House, la antigua Casa Consistorial. Se encuentra en el corazón del campus universitario. En la actualidad, alberga el King´s Museum, que exhibe colecciones de la Universidad de Aberdeen. Fue construido en estilo georgiano por el arquitecto George Jaffrey, terminándose en 1789. Sirvió como centro administrativo del burgo, con una escuela, salas de reuniones e incluso pequeñas celdas para prisioneros en la planta baja. Como no podía ser de otra manera, es de granito gris, con una torre de reloj cuadrada, una cúpula octogonal y una veleta dorada. Sobre la puerta principal encontramos el escudo de armas fechado en 1721 con el lema "Concordia res parvae crescunt" (con armonía las cosa pequeñas crecen). Dejó de ser sede del consejo local en 1891, cuando Old Aberdeen fue engullida y anexionada por la nueva ciudad de Aberdeen.
Old Town House.




Situada al norte del centro de Aberdeen, Old Aberdeen estuvo durante mucho tiempo bastante aislada en las afueras de la ciudad. Sin embargo, desde los años 60/70 del siglo pasado, el desarrollo residencial rehabilitó la zona. Old Aberdeen fue un importante centro político, eclesiástico y cultural desde la Baja Edad Media, a diferencia de New Aberdeen que era el centro comercial. Permanecieron como ciudades separadas hasta 1891.
Distintas imágenes de la entrada a Old Aberdeen.
La cultura y la tradición están arraigadas en cada rincón de Old Aberdeen. Los festivales anuales organizados por la Universidad de Aberdeen atraen a muchas personas de todo el mundo. Además, los pubs históricos y los acogedores restaurantes se muestran como el lugar perfecto para disfrutar de la gastronomía y socializar con lugareños y viajeros.
A pesar de estar en el centro de una ciudad bulliciosa, Old Aberdeen cuenta con espacios verdes y serenos para escapar del ajetreo diario, como el Cruickshank Botanic Garden, creado en 1898, o el Seaton Park, con largos senderos a lo largo del río Don. Por otra parte, los edificios de granito gris, testigos silenciosos del paso del tiempo, se mezclan con el ladrillo rojo y crean una estampa urbana única.
Nosotros nos habíamos fijado como objetivo llegar al campus universitario y ver el majestuoso King´s College. Accedimos al campus desde uno de sus laterales y paseamos por un amplio espacio verde. Sinceramente, la caminata había valido la pena...



El King´s College, edificio principal de la Universidad de Aberdeen.
Aberdeen University fue uno de los pilares históricos y culturales de Escocia. Fundada a finales del siglo XV por iniciativa del obispo William Elphinstone, se inspiró en las más reconocidas universidades europeas para convertirse en un centro de excelencia académica. Conocida como King’s College en honor a su benefactor, el rey Jaime IV de Escocia, esta institución abrió sus puertas en 1495 enseñando Arte, Teología, Derecho Civil y Canónico, entre otras disciplinas. Además, en 1497 marcó un hito al inaugurar la primera cátedra de medicina del mundo angloparlante.
La capilla del King’s College, considerado un símbolo de la autoridad imperial en Escocia, es el edificio más antiguo e interesante de la Universidad. Destaca por su torre del Rey y la corona imperial (corona cerrada) en la parte alta de la estructura. Está consagrada desde 1509 a la Santísima Trinidad y la Santísima Virgen María, al tiempo que conmemora a monarcas escoceses y británicos.
La corona original de la torre desapareció durante una tormenta en 1633 y fue vuelta a construir.



En 1860 el King’s College se fusionó con el Marischal College, la segunda universidad de la ciudad, fundada en 1593, creándose así la actual Universidad de Aberdeen. Los edificios de la Edad Media integran desde entonces el Campus Old Aberdeen, también conocido como campus King’s College.
El claustro con los escudos escoceses de la Casa Real.

King´s College
Dirección:
Kings Quad, High St, Aberdeen
Contacto:
Horario:
De lunes a viernes de 09:00 a 15:30
Sábado y domingo cerrado
Precio:
Entrada gratuíta



La antigua biblioteca es hoy Centro de Conferencias. La King’s College Chapel está abierta al público para servicios religiosos, recorridos y eventos. En el interior se conserva gran parte de la estructura medieval, incluida la sillería del coro.





Distintos detalles de la construcción.


Distintas vistas de la zona universitaria en Old Aberdeen.


Union Street es una calle emblemática de Aberdeen. No solo es un punto de encuentro, sino también un símbolo de la historia y dinamismo de este destino escoses. Se construyó en el siglo XIX para aliviar la congestión de las vías estrechas y recibir a los visitantes desde las cinco entradas de la ciudad. Diseñada por Charles Abercrombie, fue un proyecto ambicioso que casi conduce a Aberdeen a la quiebra, pero el resultado fue una obra maestra de ingeniería que se ha convertido en el corazón de la ciudad.
Union Terrace Gardens, al final de Union Street.


La estatua del rey Eduardo VII al final de Union Street.
Una de las estructuras más impresionantes de Union Street es el Union Bridge, que ostenta el récord del puente de granito de un solo tramo más grande del mundo, con 130 pies de ancho. Erigido entre 1801 y 2005, es testimonio del ingenio humano y una maravilla arquitectónica que no te puedes perder.
Union Street es conocida localmente como la "Granite Mile" y por una buena razón. Esta arteria vial de una milla de longitud que abarca desde Castlegate hasta Holburn Junction, es un espectáculo impresionante de arquitectura de granito que brilla con el encanto y la elegancia propios de Aberdeen. Transitarla es sumergirse en la esencia misma de esta ciudad, con sus edificios históricos y su atmósfera acogedora.
Si quieres ir de compras, disfrutar de la vida nocturna o simplemente pasear y empaparte del ambiente de la ciudad, Union Street es el lugar apropiado. Antes de subir al hotel, compramos unas ensaladas en un súper de la cadena Tesco. Eran cerca de las 20:00 h...
La jornada había sido durilla con 200 Kms conduciendo y la caminata de la tarde bajo el sol, con 21º C, me quitaron las ganas de salir por la noche. Al día siguiente tocaba otro desplazamiento de 200 Kms y quería descansar un poco. Descargué las fotos, nos duchamos, cenamos y nos fuimos a descansar.
ABERDEEN, que en gaélico significa «desembocadura del Dee» es una ciudad a la que se conoce como La Ciudad de Granito y es la tercera ciudad en tamaño de Escocia, después de Glasgow y Edimburgo. Constituye un importante centro comercial y es además el principal puerto marítimo del nordeste del país. Se han descrito asentamientos en el área de Aberdeen desde al menos el 6000 a. C. La primera referencia que tenemos es el itinerario de la incursión hecha por Severo en el norte de Escocia en el siglo III, en el que Aberdeen recibe el nombre de Devana, esto es Ciudad en la ribera del Deva (o Dee). El lugar no adquirió importancia hasta 1179, cuando Guillermo el León le otorgó un fuero, que sería posteriormente confirmado por David I. En 1319 se le concedió el estatuto de burgo real. En 1336 Eduardo III de Inglaterra incendió la ciudad, pero fue rápidamente reconstruida y ampliada con el nombre de Nueva Aberdeen. Los archivos municipales, que datan de 1398, son los más antiguos de Escocia.

Aberdeen - Edimburgo
Nos levantamos a las 06:45 de la mañana. Habíamos quedado para desayunar a las 07:30 con la intención de salir temprano y aprovechar el día para ver algunas cosas por el camino, antes de entregar el coche en Edimburgo. A eso de las 09:00 horas, hicimos el check-out, cargamos el equipaje y nos pusimos en marcha. Estaba ya asumido que acabaría yo de completar todo el recorrido... El día, nuevamente, aunque con alguna nube, estaba maravilloso.
Bueno, volviendo al asunto... La primera parada marcada en la ruta era Dunnottar Castle, a 30 Kms de Aberdeen por la carretera A92. Eran casi las 10:00 de la mañana cuando llegamos al castillo. El cielo se había encapotado bastante, pero la temperatura era buena y no amenazaba con llover. La fortaleza, se ubica en un espectacular acantilado de la costa este de Escocia, en la localidad de Stonehaven. Dejamos el coche en el parking habilitado para las visitas y caminamos hasta la entrada. Ya a esa hora había gente merodeando por allí, aunque no molestaba en absoluto, porque, tampoco era una cantidad excesiva.
El Monumento a los Caídos levantado en 1923 se alza entre la genista.

Encaramada sobre una roca de 160 pies y rodeada por tres de sus lados por el Mar del Norte, estas dramáticas y evocadoras ruinas en la cima de los acantilados fueron en su día una fortaleza inexpugnable de los Earls Marischal, una de las familias más poderosas de Escocia. Campos de genista sobre un manto verde que acaban precipitándose al mar, hasta estrechas playas de gijarros, dejan unas increíbles estampas. A su lado, en lo alto de la ladera, se alza el Monumento a los Caídos, construido en 1923.
Dunnottar es mucho más que una simple curiosidad topográfica. Esta roca y los magníficos edificios que la rodean formaron, en su día, una fortaleza inexpugnable que guarda muchos secretos de gran parte de la historia de Escocia. Esta romántica y conmovedora ruina es el sueño de los amantes de la historia y el paraíso de los fotógrafos.
Estudios arqueológicos han encontrado evidencias de que los pictos vivieron en la pila marina de Dunnicaer, justo al norte de donde hoy se encuentra el castillo, entre el 5000 a. C. y el 700 d. C. Este es el fuerte picto más antiguo jamás descubierto; de hecho, el sustantivo "dun" significa "fuerte" en picto.
Sobre el 400 d. C., San Ninian, un misionero cristiano primitivo, establece un lugar de culto donde ahora se encuentra el castillo y convierte a los pictos al cristianismo. En el 900 d. C. el rey Donald II de Escocia es asesinado en Dunnottar por una fuerza invasora vikinga que acabó destruyendo parte de la fortaleza. Posteriormente, sufrió las consecuencias de las Guerras de Independencia. William Wallace atacó Dunnottar en la primera de ellas.
En 1652, durante la guerra entre Escocia, Inglaterra e Irlanda a mediados de la década de 1640, conocida como la Guerra de los Tres Reinos, el rey Carlos II fue huésped de Dunnottar, siendo atacado por el Ejército Parlamentario, liderado por Oliver Cromwell. El castillo desempeñó un papel vital en la custodia de las joyas de la corona escocesa, "los Honores de Escocia", actualmente expuestos en el Castillo de Edimburgo.
En 1717, tras la ruina y la pérdida de todos los bienes y títulos por parte del conde Marischal y tras 400 años siendo la sede del Clan Keithel el castillo se vende. Pero, doscientos años después, en 1919, Lord y Lady Cowdray compran el castillo y comienzan un extenso programa de trabajos de conservación y restauración. El castillo se reabre al público tras estas obras, perteneciendo a la familia Cowdray hasta el día de hoy.

Dunnottar Castle
Dirección:
Dunnottar Castle, Stonehaven
Contacto:
+4401569766320
https://www.dunnottarcastle.co.uk
Consulta aquí su pagina web para confirmar según
la temporada y el número de visitante.
NO ENTRA CON EL EXPLORER-PASS
Distintas vistas de Dunnottar Castle.



No entramos a verlo y, como comprenderéis, no era por las 15 £ que costaba, si no, porque ya habíamos visto varios castillos y el tiempo apremiaba para ver lo que teníamos previsto camino de la capital. Tras cerca de media hora por las inmediaciones, pusimos rumbo a la siguiente parada: Arbroath Abbey.

Nos separaban 55 Kms, alrededor de 1 hora de viaje, que, por motivos de alguna obra, hicimos por la carretera A90, dejando la costa y atravesando la campiña escocesa. Los campos de colza, de un amarillo intenso, las tierras labradas mostrando su “virginidad” de color negro y los campos de pasto salpicados de infinitos tonos verdes, quedaban plasmados sobre un lienzo azul celeste, componiendo unos inolvidables cuadros que el mismo Van Gogh hubiese firmado.
Los campos de colza llenaban el horizonte de un amarillo infinito.
Cansado de conducir, me mordía el labio malhumorado viendo pasar unas imágenes que no podría llevarme de recuerdo más que grabadas a fuego en mis retinas... Estaba bastante agobiado y me encaré y lo pagué con mis compañer@s. De verdad, LO SIENTO.
En un punto de la carretera paré y bajé del coche diciendo:
.- Quiero hacer unas fotos, porque me voy a ir sin ninguna de los campos de colza...
El coche nos había dado mucha libertad, pero, sólo deseaba llegar a Edimburgo, entregarlo y dejar de conducir...

El cielo se había despejado y, aunque todavía quedaba alguna nube, se abrieron enormes claros. Llegamos a la localidad de St. Vigeans, donde se encuentra Arbroath Abbey. La abadía, en su época de esplendor, debió ser un edificio impresionante. Todavía hoy, guarda un misterioso halo entre las ruinas de sus cuatro paredes. Esta visita entraba en el Explorer Pass, así que, no tuvimos que pagar nada, tan sólo enseñar los bonos en el teléfono móvil.

Arbroath Abbey
Dirección:
Calle Abbey, Arbroath
Contacto:
+4401241 878 756
Consulta aquí su pagina web para confirmar según
la temporada y el número de visitante.
OK EXPLORER-PASS



Distintas vistas de Arbroath Abbey.
El rey Guillermo I – también conocido como Guillermo el León – que a su muerte en 1214 fue enterrado allí mismo, fundó la abadía en 1178. La iglesia abacial en el corazón del complejo monástico comprendía: un presbiterio, un coro de monjes, dos transeptos y una nave de nueve tramos con pasillos laterales. El presbiterio, la sacristía y el transepto sur se conservan en gran medida, así como la casa del abad, la casa de invitados y un tramo considerable de muro del recinto.
La abadía es conocida principalmente por la Declaración de Arbroath, el documento más famoso de la historia escocesa. Consiste en una carta enviada en abril de 1320 al papa Juan XXII, firmada por 39 nobles, barones y hombres libres escoceses en respuesta a la excomunión de Robert the Bruce. Su frase más famosa es:
"En verdad no es por gloria, ni riquezas, ni honores por lo que luchamos, sino por
la libertad, aquello a lo que ningún hombre honesto renuncia sino con la vida misma."

Panorámica de Arbroath Abbey.

La visita me resultó muy grata e interesante. Entre cuatro paredes derruidas, tanta historia junta, pero, debíamos continuar... Desde allí fuimos hasta Dundee que alberga, amarrado al refugio de su puerto, el famoso Buque de Investigación Real Discovery que, tras recorrer el mundo y llegar a la Antártida, regresó a su base en Dundee en 1986 y desde entonces está bajo el cuidado del Dundee Heritage Trust.


A la izquierda el Discovery, en medio la skyline de Dundee y a la derecha el muelle de amarre del famoso barco.
La gesta fue lograda por Robert Falcon Scott, quien fue un oficial de la Marina Real Británica y un explorador que lideró dos expediciones a la Antártida:
-
la exitosa expedición Discovery (1901-1904)
-
la malograda expedición Terra Nova (1910-1913)
En la primera expedición Scott estableció un nuevo récord llegando hasta la latitud 82° S, descubriendo la meseta antártica en la que se encuentra el polo sur. En la segunda aventura, Scott lideró una partida de cinco hombres que compitieron contra la expedición del noruego Amunssen por ser los primeros en clavar su bandera en el polo sur. Scott y sus hombres alcanzaron su objetivo el 17 de enero de 1912, pero, fue algo más de un mes después de que lohubiera hecho la expedición Amundsen. A su regreso desde el polo, exhaustos y derrotados, quedaron aislados por un error de cálculo, por lo que, a una distancia de 261 km de su base en la península de Hut Point y a solo 20 km del siguiente depósito de suministros, Scott y sus compañeros murieron. Cuando se hallaron sus cuerpos estaban en posesión de los primeros fósiles antárticos que se han descubierto, correspondientes al árbol Glossopteris, lo cual probaba que la Antártida estuvo alguna vez poblada de bosques y unida a otros continentes. Aquellos hombres perdieron la carrera y la vida, pero, ganaron la gloria para siempre.
DUNDEE, constituye la cuarta ciudad más poblada de Escocia. Esta localidad se sitúa en la costa este, en la parte norte de la bahía del río Tay, cerca de su desembocadura en el mar del Norte, donde se convierte en ría y forma un estuario. La ciudad fue construida alrededor de una colina basáltica, llamada hoy en día Dundee Law, que tiene 174 metros de altura. Durante la Edad del Hierro, el lugar sobre el que actualmente se asienta Dundee estuvo ocupado por un asentamiento picto. La ciudad celebró su octogésimo aniversario en 1991. Es conocida como la «Ciudad del Discovery», en honor al RRS Discovery, la famosa embarcación de exploración antártica de Robert Falcon Scott y Ernest Shackleton, que fue construida en los muelles de la ciudad entre 1900 y 1901.
Tras ver el barco amarrado, a eso de las 13:15 horas decidimos comer allí mismo, en un restaurante junto al muelle. El rato de descanso me vino bien para relajarme un poco. Ya no quedaba nada para llegar a Edimburgo...
Reanudamos la marcha a eso de las 15:15, cruzando el río Tay por la A92, con dirección a St. Andrews, localidad que tenía ganas de conocer. Pero tras las paradas en Dundee y en Arbroath, tan sólo quedaba algo más de media hora para visitar la abadía, el castillo y la catedral... Como en la película del agente 007, aquello era “misión imposible”.




Calles del casco antiguo de St. Andrews.
ST. ANDREWS, situada en la costa este, es una de las ciudades más antiguas e históricamente importantes de Escocia, a pesar de su reducido tamaño. En excavaciones arqueológicas, se han encontrado asentamientos de los pictos. La leyenda dice que San Régulo trajo hasta aquí las reliquias de San Andrés, patrón de Escocia. En 1124 recibió el estatuto de "ciudad real" (royal burgh). Alberga las ruinas de un castillo y una catedral que, en su tiempo, fue la más grande del país, además de una de las universidades más antiguas y prestigiosas del Reino Unido. Es considerada como "la cuna del golf", ya que en ella se encuentran el Royal and Ancient Golf Club, el club de golf más antiguo del mundo. En la actualidad, la ciudad consta de un pequeño núcleo histórico, constituido principalmente por cuatro calles.
Llegamos a St. Andrews a eso de las 16:00 horas y, siendo sincero, lo cierto es que no teníamos tiempo para ver casi nada...


Arriba, la zona de acceso al castillo.
A la derecha distintas vistas de las ruinas de la catedral.



Tanto la entrada al castillo, como a la abadía, estaban incluidas en el Explorer Pass. Aparcamos y, casi a la carrera, fuimos hasta la abadía. La vimos desde afuera, desde el muro exterior, sin tan siquiera cruzarlo. Es verdad que andábamos un poco justos de tiempo, porque debíamos entregar el coche antes de las 19:00 horas, si no, nos cobrarían un día más de alquiler. Pero, yo hubiese apurado un poco más...

St. Andrew´s Cathedral
Dirección:
The Pends, St Andrews
Contacto:
+4401334 477 196
https://www.standrewscathedral.uk
Consulta aquí su pagina web para confirmar según
la temporada y el número de visitante.
OK EXPLORER-PASS
Panorámica de las ruinas de St. Andrew´s Cathedral.

Los orígenes de St. Andrew´s Cathedral se remontan hasta el año 742, cuando las reliquias del apóstol San Andrés (Saint Andrews), posteriormente patrón de Escocia, llegaron a esas tierras. Sobre una zona rocosa, justo donde hoy se alzan las ruinas de la catedral, se levantó entonces la iglesia de Saint Mary on the Rocks, la primera de las tres que sucesivamente irían ocupando este lugar. Sería ya en el año 1160 cuando el Obispo de Saint Andrews promovió la construcción de una gran catedral, cuyas ruinas son las que hoy podemos ver.
Su construcción se llevó a cabo a lo largo de 158 años, siendo finalmente consagrada en 1318, durante el reinado de Robert I the Bruce. En aquel momento era el edificio más grande de Escocia y la localidad, con más de 14.000 habitantes, una de las ciudades costeras más importantes al norte de Edimburgo. A partir de ahí su historia fue muy agitada, pasando por numerosas vicisitudes, ya que algún incendio, tormentas y vendavales fueron alterando su construcción ya que se ubica en un paraje agreste y muy expuesto a las inclemencias naturales.
Pero además la catedral de Saint Andrews fue víctima de los turbulentos momentos vividos en Escocia durante el siglo XVI con motivo de la Reforma Protestante, siendo saqueada y semiderruida. Así, de aquella catedral hoy solo queda una gran explanada con algunos muros en pie, uno de los frontales casi completo con sus dos altas torres a los lados y parte de lo que fue su claustro, de estilo gótico.
Tras esta vista relámpago, volvimos al coche y continuamos viaje. Entramos en Edimburgo tras cruzar el ensanchamiento del río Forth y dejar a la izquierda el famoso puente de hierro, el cual vimos en la lejanía. El GPS nos la lio bien, metiéndonos por una carretera secundaria para ir al aeropuerto. Además, al ser domingo y las 18:00 horas, la entrada a la ciudad sufría algunas retenciones. Finalmente, tras dar veinte mil vueltas, llegamos a dejar el coche a las 18:30, casi al límite... Entregamos el coche y fue como una liberación.
Además, nos dijeron que, al estar el seguro a “todo riesgo”, lo del roce de la aleta trasera quedaba cubierto y tan sólo rellenamos un impreso para pasar el parte a la compañía de seguros.
Esperamos al taxista de la empresa Welcome Pickups con la que habíamos contratado el traslado hasta Edimburgo. La hora pactada eran las 20:20, pensando en poder entregar el coche a las 20:00 horas, pero al adelantar la hora de entrega, pues nos quedaba un rato por delante.
Le dije a Isabel que llamase para saber si había posibilidad de venir antes a por nosotros y nos dijeron que el taxista estaba haciendo un servicio y que, cuando terminase, pasaría a recogernos. Finalmente, llegó a eso de las 20:15 horas.

La reserva de la empresa de taxis Welcome Pickups.
Tras recogernos, el taxi nos llevó hasta Holyrood Aparthotel, en el centro de Edimburgo, al final de la Royal Mile en su lado este. Hicimos el check-in y subimos a las habitaciones. El sitio estaba bastante bien, tenía de todo. Estaríamos allí tres noches, así que teníamos que comprar cosas para llenar el frigorífico.
Quedamos en reunirnos a la mañana siguiente en el hall a las 08:45, ya que, ese día, teníamos reservada la vista al castillo de Edimburgo. Rosa y yo bajamos a un súper de la cadena Tesco que teníamos justo en la parte de atrás del apartamento y estaba abierto hasta las 23:00 horas.
Compramos para desayunar leche, pan de molde, mantequilla, mermelada, plátanos, fresas, unas ensaladas y dos tiras de salmón para cenar. Luego, subimos, una ducha, hicimos la cena y, tras un rato de charla, nos fuimos a descansar.

El día había sido duro y muy tenso.
La reserva del apartamento de Edimburgo.

Edimburgo
Nos levantamos a las 07:15. El termómetro marcaba 9º C. Yo estaba bastante más relajado y había descansado bien. Desayunamos tranquilamente y bajamos a reunirnos con los compañeros. Al salir a la calle giramos a la derecha y subimos por Market Street, una paralela más al norte de la Royal Mile... Fuera como fuese, según subíamos hacia el castillo, me fui abstrayendo de las voces de la gente y mi imaginación se fue, de un plumazo, hasta la Edad Media.
En mi cabeza, los cascos de los caballos resobaban en la zona adoquinada al final de la Royal Mile, justo antes de llegar a la explanada de entrada. Las banderas y estandartes hondeaban al viento e incluso me parecía oír el tintineo de las cadenas bajando el puente levadizo...
A las 09:15 estábamos esperando a que abriesen las puertas para entrar. El cielo estaba azul, con algunas nubes que lo alegraban y 11º C de temperatura. Enseguida abrieron y, tras enseñar el Explorer Pass y la reserva del castillo, entramos por la rampa central.

El ticket digital de entrada.

Edinburgh Castle
Dirección:
Castle Hill, Edinburgh
Contacto:
+44 0131 225 9846
https://www.edinburghcastle.scot
Consulta aquí su pagina web para confirmar según
la temporada y el número de visitante.
Aunque entre en el Explorer Pass se recomienda
reservar la entrada anticipadamente.
OK EXPLORER-PASS
Edinburgh Castle desde la explanada de entrada.


El escudo real colocado sobre la entrada

Edinburgh Castle es una antigua fortaleza erigida sobre una roca de origen volcánico ubicada en el centro de la ciudad homónima y uno de los sitios fortificados más antiguos de Europa. Con una larga y rica historia como residencia real, guarnición militar, prisión y fortaleza, está lleno de historias emocionantes. Fue declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO en 1995.
Cuatro de sus lados se hallan protegidos por abruptos acantilados y el acceso al castillo queda limitado a una calle de pronunciada pendiente en el lado oriental. Aunque existen restos humanos desde la Edad del Hierro, el primer castillo se construyó en el siglo XII, durante el reinado de David I y continuó como residencia real hasta 1633.
Edinburgh Castle esta ubicado sobre una gran roca.
Se encuentra emplazado en la cima de la calle Castle Rock, una de las cuatro calles que forman la Royal Mile. Fue hogar de reyes y reinas durante muchos siglos. La reina Margarita murió aquí en 1093. La fortaleza era una de las más importantes del Reino de Escocia, por lo que participó activamente en múltiples conflictos históricos desde las guerras de Independencia de Escocia en el siglo XIV, hasta la rebelión jacobita de 1745. Actualmente sobreviven pocos edificios anteriores al largo asedio de 1571-1573 cuando las defensas fueron destruidas por bombardeos de artillería, con la excepción de la capilla de Santa Margarita del siglo XII (uno de los monumentos más antiguos de Edimburgo), el Palacio real y el gran salón del siglo XVI, aunque el interior de este fue modificado durante el periodo victoriano.

SABIAS QUE...
...en 1939, pilotos de la Luftwaffe derribados sobre el Firth of Forth fueron llevados al castillo y atendidos en el hospital militar. Mientras tanto la Corona de Escocia se ocultó del enemigo en la Torre de David, enterrada en un armario de letrinas.
El castillo es impresionante y está perfectamente conservado. Fuimos visitando estancias y alucinando con todo. Las distintas baterías, las casas de la guarnición, diferentes patios de armas...





El puente de entrada, el acceso al castillo, viviendas, baterías defensivas... Todo es impresieonante.
Las defensas del castillo han evolucionado a lo largo de cientos de años. El Mons Meg, uno de los mayores cañones medievales jamás fabricados, fue entregado al rey Jacobo II en 1457. La Batería de Media Luna, construida tras el asedio de Lang de 1573, estuvo armada durante 200 años con cañones de bronce conocidos como las Siete Hermanas. Seis cañones más defienden la batería de Argyle, con su vista abierta hacia el norte.








Detalles que me llamaron la atención a lo largo de la visita al castillo.


La capilla de Santa Margarita, en lo alto del castillo, es el edificio más antiguo de Edimburgo.
Siguiendo los pasos de soldados, reyes y reinas, que antaño caminaron por estas rampas adoquinadas, llegamos hasta la cima de la colina. La capilla de Santa Margarita construida en su honor por su hijo, el rey David I, es el edificio más antiguo de Edimburgo. El Gran Salón, terminado en 1511 para el rey Jacobo IV, acogía grandes banquetes y eventos de Estado. Pero el rey tuvo poco tiempo para disfrutar de su nueva incorporación. Jacobo IV murió en la batalla de Flodden en 1513, luchando contra las fuerzas inglesas enviadas por su cuñado, el rey Enrique VIII de Inglaterra. Sobre la puerta del Palacio Real están las iniciales doradas MAH – por María, Reina de Escocia, y su segundo marido Henry Stewart, Lord Darnley. María dio a luz a Jaime VI en el Palacio Real en 1566. Se convirtió en rey de Escocia a los 13 meses y unió las coronas de Escocia e Inglaterra en 1603.

SABIAS QUE...
...el primer espectáculo de fuegos artificiales en Escocia tuvo lugar en el Castillo de Edimburgo. En 1507, los fuegos artificiales formaron parte de un espectacular torneo de justas organizado por Jacobo IV.
La mayoría de los edificios del castillo albergan museos y salas con exposiciones audiovisuales, pero, también hay una sala que alberga las joyas de la Corona escocesa, llamadas "los Honores de Escocia". Datan de los siglos XV y XVI y constituyen las insignias reales más antiguas de las Islas Británicas. Hechos de oro, plata y gemas preciosas, fueron creados entre Escocia e Italia durante los reinados de Jacobo IV y Jacobo V. La corona, el cetro y la espada de estado se usaron juntos por primera vez para coronar a María Estuardo, María I de Escocia, cuando aún era un bebé, en el Castillo de Stirling en 1543. Posteriormente, se utilizaron en las coronaciones de Jaime VI en 1567, Carlos I en 1633 y, finalmente, para coronar a Carlos II en 1651.

Los "Honores de Escocia".

St. Mary´s Episcopal Cathedral.
A mediados del siglo XVII se escondieron para protegerlas de Oliver Cromwell, primero en el Castillo de Dunnottar, de donde se sacaron en secreto durante un asedio. Fueron enterradas a sólo unos kilómetros en la iglesia de Kinneff, donde permanecieron durante nueve años hasta que la monarquía fue reinstaurada en 1660. Empezaron a utilizarse entonces en las sesiones del primer Parlamento escocés para representar al monarca. Sin embargo, tras el Tratado de la Unión de 1707, dejó de ser necesario utilizarlas de esta forma, por lo que, al igual que en un cuento de hadas, se guardaron bajo candado en un arcón del Castillo de Edimburgo donde permanecieron olvidadas durante más de 100 años. No fue hasta 1818 cuando, a insistencia de Sir Walter Scott, se inició una búsqueda por el castillo hasta lograr encontrarlas. Durante la Segunda Guerra Mundial se escondieron de nuevo por miedo a una invasión Nazi. En total se han escondido en tres ocasiones... Pues bien, allí estaban, delante de nosotros. Está prohibido hacer fotos en esta zona del castillo, por eso, te dejo esta bajada de Internet.
A las 12:30, paramos a tomar un café en la cafetería del castillo y así organizar un poco la mañana. Decidimos bajar a ver St. Mary´s Episcopal Cathedral y luego poner rumbo al barrio de Dean. Toda ciudad tiene algún rincón disonante y sorprendente. En el caso de Edimburgo, es Dean Village, una antigua aldea molinera bañada por el río Water of Leith. A pesar de que no queda muy lejos del centro, las casitas junto al agua conforman un paisaje idílico que nadie situaría en una gran ciudad.
Situado a orillas del río Leith, Dean Village cuenta con unas casitas propias de cualquier aldea en las montañas, pero a pocos pasos del centro de Edimburgo. Este barrio, fue durante varios siglos una aldea independiente que, antaño, gozó de una importancia considerable como centro de producción de pan, pero, que en el siglo XIX acabó siendo "engullida" en el paisaje urbano de la capital escocesa.
Sus orígenes se remontan al siglo XII, cuando fue fundada por los monjes de la abadía de Holyrood. Con el paso del tiempo, se convirtió en la principal fábrica de harina de la zona, llegando a contar con varios molinos de agua destinados a tal fin.
No obstante, cuando otros pueblos de los alrededores fueron instalando nuevos molinos y cobrando importancia, Dean Village fue quedando prácticamente abandonada hasta finales del siglo XX, cuando comenzó su proceso de renovación aprovechando el potencial turístico que un lugar con semejantes características tenía para Edimburgo.
Realmente, Dean Village es un espacio para dejarse llevar y perderse sin rumbo fijo por sus puentes, sus callejuelas y sus rincones.
Imágenes de Dean Village, el barrio molinero de Edimburgo.



Pasear por el sendero que sigue el río fue placer. Estuvimos caminando casi dos horas y llegamos hasta el parque Dr. Neil’s Garden, un jardín oculto detrás de una iglesia en el barrio de Duddingston, con vistas al Duddingston Loch. Los nativos lo conocen como el jardín secreto de Edimburgo. Yo quería haber visto el llamado San Bernardo Well, un pozo de agua mineral situado en el sendero entre Dean Village y el barrio de Stockbridge, pero anduvimos al revés y finalmente, cuando salimos al centro, estábamos en el otro lado, a la altura de Haymarket Station.



Eran ya las 14:00 horas, con una temperatura de 18º C. Paramos a comer en un pub llamado “Plataform 5”. Pedimos un pastel de carne y una ensalada de salmón que, después de tan larga caminata, nos devolvieron a la vida como si del maná del desierto se tratase...
El local "Plataform 5" y los platos que comimos.
Tras la comida cogimos el tranvía en Haymarket Station y bajamos frente al monumento a Sir Walter Scott, un prolífico escritor escocés del Romanticismo, especializado en novelas históricas, género del que se le puede considerar inventor, además de ser poeta y editor. Algunos de sus títulos más famosos, como todos sabréis, son Ivanhoe, Rob Roy, The Lady of the Lake...
El Scott Monument es una construcción de estilo gótico de corte victoriano sita en los Princes Street Gardens, en las proximidades de la estación de ferrocarriles de Waverley. La torre, con una altura de 61metros, dispone de una escalera de caracol interna que permite acceder a los diversos pisos del edificio, desde los que se puede divisar la ciudad y alrededores. El piso más alto, al que se llega tras 287 peldaños, permite alcanzar la cúspide del edificio recibiendo, si lo consigues, un certificado conmemorativo. La mugrienta atmósfera del Edimburgo victoriano, que entonces era conocido como Auld Reekie, "la vieja ciudad humeante" o "la vieja chimenea" por la gran contaminación industrial, provocó que las piedras perdieran su color original, adquiriendo una tonalidad negruzca. En la actualidad una especie de aceite sigue rezumando por sus paredes, que conservan el tan característico color negro.
Scott Monument en Princes Street Gardens.


Los Princes Street Gardens en el centro de Edimburgo.
Hablando de los Princes Stree Gardens os contaré que, antaño, hubo un lago artificial que protegía el flanco norte del castillo, dejando como único punto de acceso la rampa central, ya que los otros flancos estaban protegidos por amplios acantilados. Este lago, llamado Nor'Loch, fue desecado en época georgiana con la construcción de la Ciudad Nueva, para ser usado como albañal al aire libre y más tarde como parque. Fue a partir de este momento cuando la ciudadela perdió la mayor parte de su papel defensivo.
A Rosa le empezó a doler una muela y se quiso retirar al apartamento a tomar algo para el dolor. Jesús e Isabel le dijeron que le acompañaban y yo me quedé para dar una vuelta por los Princes Street Gardens. Pasé el resto de la tarde haciendo fotos del castillo y la Royal Mile y, posteriormente, me acerqué a ver como estaba Rosa.



Distintas tomas del castillo desde los Princes Street Gardens.



Los alrededores de Princes Street Gardens dejaban imágenes muy interesantes.
Llegué al apartamento y vi que Rosa estaba bien, seguramente era cansancio más que otra cosa... Así que, decidí salir para subir al punto más alto de Holyrood Park, llamado Arthur's Seat, "el asiento de Arturo", un antiguo volcán a 251 m.s.n.m., con una vista excelente de la ciudad. También alberga un gran fuerte bien conservado. Este es uno de los cuatro castros que datan de hace unos 2.000 años. Según había leído, el conjunto del parque no tiene desperdicio, con abundante flora y geología. Además, dentro del parque también puedes visitar la Capilla de San Antonio del siglo XV, Salisbury Crags, una serie de acantilados de 150 pies que dominan el horizonte de Edimburgo, así como Duddingston Loch, un lago de agua dulce rico en aves.
La tarde empezó a cerrarse en niebla. La temperatura bajó súbitamente hasta los 9º C. Llegué a media ladera y para entonces no se veía a más de 15 metros. El aire era frío. Me armé de paciencia y seguí caminando, intentando llegar hasta la cima. Pero, además de la niebla, la noche empezaba a caer sobre la ciudad, así que, muy a mi pesar, di la vuelta y regresé al apartamento. Miré el teléfono y el podómetro me decía que, ese día, había recorrido 21 Kms.








El paseo que comenzó con una tarde despejada, acabó bajando de la colina envuelto en una cerrada niebla.
Antes de subir, hablé por teléfono con Rosa y quedamos en que compraba algo para cenar en el Tesco. Luego subí, me duché, preparé la cena y cenamos los dos tranquilamente, comentando las anécdotas del día. Descargué las fotos y nos fuimos a descansar. Acababa así la primera jornada en Edimburgo, el día había cundido bastante...
EDIMBURGO, como todos sabéis, es la capital de Escocia desde 1437. Es la segunda ciudad más grande de Escocia tras Glasgow. Ubicada en la costa este, a orillas del fiordo del río Forth. Es la segunda ciudad más visitada del Reino Unido después de Londres, con aproximadamente 13 millones de turistas al año. El origen del nombre de la ciudad se cree que procede de Din Eidyn 'Fuerte de Eidyn'. La primera prueba de la existencia de la ciudad como entidad separada del fuerte se constata en una proclama del siglo XII, que generalmente se cree que data del año 1124, de David I de Escocia, la cual le otorga terreno a la Iglesia de la Holy Rood de Edimburgo. Esto sugiere que la existencia oficial de la ciudad se origina entre los años 1018 y 1124. Documentos del siglo XIV muestran que ya el nombre se había transformado en la forma actual, con excepción de diferencias ortográficas (Edynburgh o Edynburghe), que eran solo grafías comunes en esa época.

Edimburgo
Sonó el reloj a las 05:30 de la mañana. Quería levantarme temprano para intentar hacer cima el Arthur´s Seat. Estaba cansado, pero, aun así, me levanté. Me asomé a la ventana y vi que el día estaba completamente cerrado en niebla. No era de extrañar, por algo era martes y trece...
.- Buuuuufff ¡! Así no subo, está como ayer – pensé decepcionado. Así que me volví a meter en la cama, aunque ya no me dormí.
Rosa y yo nos levantamos a las 08:00. Una ducha rápida para espabilar y desayunamos como los reyes en la habitación. Con las pilas cargadas, bajamos a reunirnos en el hall a las 09:45 horas, tal como habíamos quedado la víspera, para ir a ver el Botanical Garden.
Pedimos un taxi, porque, para ir desde el apartamento hasta la zona donde se ubica el jardín, teníamos que coger dos transportes; tranvía y bus o dos líneas de bus y, haciendo cuentas, nos salía mejor coger un taxi entre los cuatro. En algo más de diez minutos estábamos en la puerta del Jardín Botánico, justo a las 10:00 momento en el que abrían las puertas... Entramos, cogimos un par de mapas y empezamos a recorrer sus paseos cargados de flores, arbustos y árboles de todo el mundo.
The Edinburgh Royal Botanic Garden es un espacio de 28 hectáreas de extensión, es a la vez una institución científica y una atracción turística. Fue fundado en 1670 como Physic Garden un jardín donde se cultivaban plantas medicinales que utilizaban los médicos como remedios naturales. El Edinburgh Botanic Garden estaba inicialmente en Holyrood y después en Leith, hasta que en 1820 pasó a la ubicación actual. Es un lugar muy popular entre los residentes locales que se refieren a él como 'The Botanics'. Este jardín posee 34.752 plantas vivas con 17.858 tipos distintos cultivados, así como varios invernaderos.

The Royal Botanic Garden
Dirección:
Inverleith Row 20A, Edinburgh
Contacto:
+4401369 706 261
Abierto diariamente de 10:00 a 17:00
Excepto el 25 de diciembre y el 1 de enero
Precio: El Jardín Botánico es gratis
La entrada a los invernaderos que cuesta 6,50£
Robles, secuoyas, castaños, pinos...
En el botánico de Edimburgo puedes
encontrar árboles de todo el mundo




Casi al inicio del recorrido, me paré un momento para quitarme el jersey y hacer un par de fotos y, a raiz de eso, perdí de vista a mis compañeros, así que, a partir de ahí, anduve sólo toda la mañana. Fui viendo las distintas especies de árboles, algunos de ellos majestuosos, flores de los cinco continentes, un jardín japonés muy bonito, el jardín chino... Por el camino vi también animales como ardillas, muchos pájaros, una garza en el estanque, patos... Vamos, que la mañana estuvo súper entretenida.




















Azaleas, narcisos, magnolias, camelias, campanillas, rododendros, lirios, el cardo escocés... un sin fin de colores, olores y maravillosas sensaciones.





Patos, gallinetas, garzas... la vida surgía por sorpresa entre las plantas acuáticas de los estanques.




Los estanques, riachuelos y saltos de agua componían un bello paisaje lleno de sonidos, color y vida.
Alrededor de las 12:00 llamé a Rosa, no tenía cobertura, pero, finalmente pude hablar por WhatsApp. Me cayó la primera bronca. Me dijo que estaban tomando un café en una terraza junto a Inverleith House... Hacía un rato había pasado por allí, pero, ahora, estaba en la otra punta del parque. Le dije que iba para allí, para juntarnos...
Miré en el folleto y, sobre el plano, quise tomar un atajo para llegar antes, pero, me despisté y tomé un camino equivocado. Me di cuenta que estaba andando en círculos. Sonó el teléfono; el enfado era mayúsculo, tanto que no me dejó explicarle lo que me había pasado. Quedamos en reunirnos en la puerta oeste en quince minutos. Intentar explicar lo ocurrido sin mucho éxito, por cierto... Después fuimos hasta el barrio llamado Stockbridge, donde hay unas casas del s. XIX, construidas para los obreros de un antiguo barrio molinero de la época.




Algunas imágenes de Stockbridge. A la izquierda el puente que da nombre al barrio.
El barrio de Stockbridge se extiende a orillas del río Water of Leith, un poco más al noroeste del Dean Village y , como este último, fue engullido por la expansión de la ciudad en el s. XIX. Décadas después todavía conserva un aire de aldea que rezuma por sus callejuelas adoquinadas y sus casas de piedra con grandes ventanales y tejados de pizarra. Dimos un relajante paseo recorriendo algunas de sus calles donde se ubican las casas más antiguas y admirando lo bien conservado que está todo.
Stockbridge significa "puente de madera", aunque el puente principal del barrio se construyó en piedra en 1786. En los años 70, los alquileres económicos atrajeron al barrio a artistas y estudiantes, que lo tiñeron de un aire bohemio que sigue perdurando. Hoy en día, es una de las áreas residenciales más codiciadas de Edimburgo por su tranquilidad, las tiendas independientes, las galerías de arte y la naturaleza a un paso.
La mañana se había pasado en un suspiro. Decidimos comer allí mismo, en un restaurante llamado ”The Scran & Scallie”, un lugar bastante acogedor y muy escocés. Yo pedí un pastel de carne que, por cierto, estaba bastante bueno. Luego, tras un ratito de sobremesa, cogimos el bus nº 29 y bajamos al centro.
El pastel de carne y la tarjeta del restaurante.


Paramos frente al monumento a Scott. Las mujeres se fueron de compras y nosotros nos fuimos a ver la estación central del tren, llamada Edimburgh Waverley, marcada en las guías como un bello edificio, pero que, desgraciadamente, estaba en obras y completamente cubierta de andamios. Desde allí subimos a pasear por la Royal Mile para hacer tiempo hasta reunirnos con las mujeres a eso de las 17:00 horas.



Distintas imágenes de la Royal Mile y a la derecha uno de los muchos callejones llamados "closes" que la comunican con las calles inferiores.

Volvimos a coger la Royal Mile y bajamos paseando hasta el apartamento, viendo sin prisas, la calle más transitada del Old Town. Poco a poco, nos acercamos a Holyrrod y, a eso de las 19:30 horas llegamos al apartamento. Decidí no salir más, porque, la niebla se había echado encima nuevamente y, además, estaba cansado y me dolían los pies. El día había sido de mucho "patear"... Nos tomamos el resto de la tarde-noche con tranquilidad. Descargué las fotos y recogimos la maleta para que, al día siguiente, no anduviésemos muy apurados. Sería el último día en Edimburgo...
Preparamos la cena en la cocina del apartamento que, por cierto, estaba provista de todo lo necesario, cenamos tranquilamente, charlamos un rato y, tras una ducha calentita, nos fuimos a descansar.

Edimburgo
Me levanté a las 05:45 horas. Quería aprovechar el último día en Edimburgo y ver algunas cosas que llevaba apuntadas y aun me faltaban. Tomé un café en la habitación y me marché. A eso de las 06:00 de la mañana estaba caminando, casi en solitario, por la Royal Mile en dirección al castillo. Daba gusto caminar a esas horas, 9ºC y apenas gente por la calle. La mañana estaba un poco nublada pero la luz era bonita para la fotografía. Me paré primero en una iglesia que habíamos visto todos los días...




Me encontré la Royal Mile y los "closes" prácticamente vacíos...

Tron Kirk
Dirección:
Riddle's Court, 322 Lawnmarket, Edinburgh
Contacto:
+440131 220 1232
https://www.shbt.org.uk/our-projects/the-tron/
Abierto diariamente
Precio:
Entrada gratuita
Tron Kirk.

Se trata de Tron Kirk. La iglesia data del siglo XVII, encargada por el rey Carlos I en 1633. Su nombre proviene de la "Tron", una viga de madera para el pesaje público de mercancías y que una vez estuvo frente a la iglesia, en el casco antiguo de Edimburgo.
La primera piedra se colocó en 1637 y el edificio se utilizó por primera vez para el culto en 1641, aunque no se completó definitivamente hasta 1647. Fue diseñada por John Mylne, el Maestro Masón Real, con una mezcla de elementos paladinos y góticos. En el exterior, las grandes vidrieras con tracería están rematadas con frontones y la entrada frontal y las esquinas están decoradas con pilastras jónicas.
El interior se conserva el techo original de estilo martillo. Originalmente, el edificio tenía forma de T, pero fue truncado en 1785 para formar el actual edificio rectangular. La aguja original, añadida por Thomas Sandilands en 1671, era de madera. Esta, se incendió en 1824 y fue reemplazada por la actual aguja octogonal de piedra, diseñada por los arquitectos Richard y Robert Dickson. En 1888 fueron instaladas las vidrieras victorianas que aún se conservan. Seguí caminando por la Royal Mile y llegué enseguida hasta la explanada del castillo. Algunos trabajadores llegaban en bicicleta... Me hizo ilusión que no hubiese nadie, quería hacer una buena foto, pero al querer pasar la línea de entrada, un guardia de seguridad salió de la garita y me dio el alto...

Edinburgh Castle.
- ¡! Stop ¡! It´s close .- Me dijo el guardia.
- Good mornig, only one moment, I would like to make a picture, please.
- No, imposible, it´s close.
- Only fifty meters, I don´t want to go inside.
- No, it´s close...
Así que, viendo que no había nada que hacer hice una foto y, posteriormente, me encaminé hacia St. Columba´s Free Church, una iglesia que data de 1858, de estilo neogótico con una llamativa puerta roja. Actualmente, el edificio se utiliza como centro de artes y eventos, conocido como The Hub.
St. Columba´s Free Church.


Grassmarket.
Junto a esta iglesia, hay unas escaleras para bajar hasta Grassmarket, una plaza de mercado histórica en el centro de la ciudad. Las excavaciones arqueológicas en los años 2000, encontraron evidencias de que estuvo activo desde los siglos XI o XII, posiblemente una granja, junto a la confluencia de dos grandes rutas de transporte de ganado hacia Edimburgo. En un lado aún pueden verse algunas de las partes que se conservan de las murallas de la ciudad.
La vista hacia el norte, dominada por el castillo, es una de las vistas icónicas de la ciudad. Fue desde 1477, uno de los principales mercados de Edimburgo, parte del cual se dedicaba a la venta de ganado, de ahí el nombre "mercado del pasto". Además, la plaza se llenaba de comerciantes
mayoristas para suministrar a los tenderos rurales. Como punto de encuentro para comerciantes de mercado y pastores de ganado, era tradicionalmente un lugar de tabernas, posadas y alojamientos temporales, hecho que aún se refleja en el uso de algunos de los edificios circundantes. El mercado de carne cerró en 1911 cuando se construyó un nuevo matadero municipal.
Pero, además, Grassmarket también era un lugar tradicional de ejecuciones públicas hasta 1764, cuando fueron trasladadas hasta Old Toolboth.
Bien, pues allí mismo, en Grassmarket, comienza Victoria Street, la famosa calle en curva con las casas de colores y yo... ¡! Podía hacer fotos sin apenas gente ¡!
Tras recorrer un par de veces la calle, puse rumbo al cementerio de Greyfriars y ver así, de paso, la estatua del perro Bobby.
Bobby perteneció a John Gray, que trabajaba para la policía local de Edimburgo como vigilante nocturno. Ambos fueron inseparables durante aproximadamente dos años, pero, el 8 de febrero de 1858, Gray murió de tuberculosis. Fue enterrado en el cementerio Greyfriars. Se dice que Bobby, que vivió durante los 14 años posteriores a la muerte de Gray, pasó el resto de su vida junto a la tumba de su amo.
Comienzo de Victoria Stree .





A la izquierda la estatua del perro Bobby en la puerta del cementerio de Greyfriars. La placa conmemorativa, la entrada al camposanto y el jardín memorial para le perro dentro del cementerio.
Bobby murió en 1872 y fue enterrado junto a la puerta de la Greyfriars Kirkyard, cerca de la tumba de Grey, pero no en el mismo cementerio por considerarse un lugar sagrado.
Pasé un rato en el cementerio, volví a Victoria Street y subí la calle para enlazar con la Royal Mile e ir al apartamento a desayunar con Rosa. Llegué sobre la 07:45, Rosa se estaba levantando de la cama. Preparamos el desayuno y lo tomamos tranquilamente mientras le contaba mi paseo matutino.
Tras desayunar, debíamos recoger todo porque hoy abandonábamos el apartamento. Por la tarde, nos recogería un taxi para llevarnos a un hotel junto al aeropuerto, ya que, a la mañana siguiente volábamos muy temprano. Anduvimos bastante rápidos y, como teníamos tiempo de sobra, decidimos subir a Calton Hill antes de juntarnos con los compañeros. Habíamos quedado a las 10:45 para hacer el check-out...
Cowgate Church junto a Greyfriars.

Apenas 15 minutos a pie desde el apartamento en Holyrood y una subida bastante suave para llegar a la explanada de arriba. La colina está catalogada como Patrimonio de la Humanidad desde 1995, como todo el Old Town de Edimburgo. Este punto ofrece las mejores vistas de la ciudad. Arriba, se encuentran diversos monumentos que hacen que Calton Hill reciba el apodo de "la Atenas del norte".
Ahí están la Columna de Nelsson -por su victoria en Trafalgar-, el Monumento Nacional -diseñado para homenajear a los caídos en las Guerras Napoleónicas (nunca terminado)- y el Observatorio Astronómico.
Como nos pasa a menudo, uno de los monumentos estaba siendo restaurado. Se trataba de la Columna de Nelsson, que la encontramos totalmente andamiada... ¡! Que pena ¡! Aún y todo, las vistas desde allí arriba, bien valen ese agradable paseo.



En Calton Hill encontramos los edificios del Observatorio Astronómico, la Columna de Nelsson y el Monumento Nacional.




Desde Calton Hill tenemos unas maravillosa vistas de Edimburgo. Aproveché el alcance de mi Teleobjetivo 80/400 para recrearme.
Tras dar la vuelta a la colina bajamos para reunirnos con Jesús e Isabel. El cielo se iba despejando y esas nubes plomizas que nos habían acompañado toda la mañana empezaban a desvanecerse y a mostrar grandes claros. Hicimos el check-out, dejamos las maletas en consigna y nos fuimos a hacer la vista de la National Galery of Scotland. Este museo, gratuito, como prácticamente todos en Escocia, bueno en todo el Rino Unido, se ubica en Princess Street Gardens, junto al monumento al escritor Walter Scott.
La National Galery está bien, no es el Museo del Prado, ni el Louvre, pero está muy bien organizada y tiene una pequeña muestra de pintura de varios siglos, además de una sala de pintores escoceses.

La National Galery y los Princess Street Gardens.

El edificio central de la National Galery of Scotland.
Podemos ver algún Rembrandt, Goya, Velázquez, Zurbarán, El Greco y, de los modernistas, algún Monet, Degas, Cezanne... En general pasamos un rato muy ameno, porque, siempre es agradable impregnar las retinas de buenas obras de arte.

Acabamos la visita sobre las 13:45 y comimos allí mismo, en el restaurante del museo. Rosa y yo tomamos una crema de puerros y calabacín con bacalao que estaba bastante rica. Mientras comíamos, le comenté a Jesús que, por la mañana, temprano, había ido a ver las casas de colores de Victoria Street y quiso bajar a verlas. A esa hora el termómetro marcaba, otro día más, los 18ºC y lucía el sol, aunque empezaba a soplar un viento fresco...
El plato de crema de bacalao y puerros de la comida.
Finalmente fuimos los cuatro dando el último paseo por Edimburgo. Como podréis imaginar, Victoria Street, a esa hora de la tarde, estaba abarrotada de gente. Posteriormente, desde Victoria Street, subimos a la Royal Mile. Entramos en la catedral de St. Gilles, muy bonita, por cierto.
St. Gilles Cathedral también conocida como High Kirk o la Iglesia del Cardo, es una de las tres catedrales de Edimburgo. Es uno de los edificios parroquiales medievales más importantes de Escocia. La primera iglesia de San Giles era un pequeño edificio románico del que solo quedan fragmentos. Fue fundada en 1124 por el rey David I. El edificio existente comenzó a construirse en el siglo XIV y se amplió hasta principios del siglo XVI; se realizaron modificaciones significativas en los siglos XIX y XX, incluyendo la adición de la Capilla del Cardo. En 1559, la iglesia se volvió protestante con John Knox, la figura principal de la Reforma escocesa. Desde la época medieval, St. Gilles ha sido escenario de eventos y servicios de importancia nacional; allí se celebran los servicios de la Orden del Cardo. Además de albergar una congregación activa que sigue en funcionamiento tras más de 900 años.

St. Gilles Cathedral
Dirección:
High Street, Edinburgh
Contacto:
+440131 226 0674
https://www.stgilescathedral.org.uk
Horario:
Lunes a viernes: 10:00 a 18:00
Sábados: de 09:00 a 17:00
Domingos: 13:00 a 17:00






El exterior de St. Gilles Cathedral es una obra de arte en todo su esplendor. Gárgolas, tallas de antiguos reyes escoceses... Arte e historia en sus vetustos muros.








Dentro de St. Gilles Cathedral encontramos hermosas vidrieras y magníficas tallas de distintos materiales.
Ya era cuestión de hacer tiempo hasta la hora de ir al hotel del aeropuerto... Nos sentamos a tomar un café en un pub de la Royal Mile y desde allí, aprovechando el teleobjetivo, hice algunas fotos de los curiosos personajes que iba viendo por la calle...




En la calle: cada ciudad tiene sus propios personajes curiosos...
Desde allí mismo, contactamos con el taxista por teléfono para preguntarle si era posible recogernos a las 18:00 horas en lugar de a las 20:00 como estaba programado de antemano. Nos contestó enseguida con una respuesta afirmativa, así que, desde allí, bajamos hasta el apartamento de Holyrood y esperamos al taxi.

Puntual, a las 18:00 horas, nos recogió el taxista en un Mercesdes tipo van, lujoso y espacioso. Cómodamente nos trasladó hasta el Holiday Inn Express Edimburgo Airport Hotel y, tras media hora larga de trayecto, llegamos a eso de las 18:40. Hicimos el check-in y nos acomodamos en la habitación. Ordenamos las maletas para prepararlas para el vuelo y bajamos a cenar a las 19:45 horas, ya que, al día siguiente, nos teníamos que levantar a las 03:00 de la madrugada y desayunar algo antes del vuelo de regreso. Yo cené un fish & chips para despedirme de Escocia. Tras la cena, una ducha, un último repaso a todo y a descansar.

La reserva del hotel y la del servicio de traslado.

Edimburgo - Biarritz - Astigarraga
Nos levantamos a las 03:00 de la madrugada, con 3ºC de temperatura. Teníamos todo recogido, así que, fue asearnos y vestirnos para bajar a desayunar ya con maletas y todo. Hicimos check-out y compré los tickets para el suttle. Nos cobraron 2.5 £ por cabeza. Aunque el precio del hotel parezca un poco caro ( casi 140 € por persona y noche ), la comodidad de estar junto al aeropuerto, el traslado y poder desayunar y cenar allí mimos es una gozada y creo que vale la pena pagarlo.
Lo de poder desayunar a esas horas, aunque parezca que no va a entrar nada, nos vino de maravilla. Porque, poder irte al aeropuerto con algo sólido y caliente en el estómago está muy bien... A eso de las 04:10 cogimos el bus y a las 04:20 estábamos entrando por la puerta de salidas del aeropuerto de Edimburgo.
Hicimos el bag-drop y pasamos sin problemas el control de seguridad. A las 05:05 anunciaron la puerta de embarque ( 1-F ). Puntuales embarcamos en el vuelo FR6016 en un Boeing 737-800, como en el viaje de ida.
Con unos minutos de retraso, a las 06:15, despegamos hacia Biarritz. Sobrevolamos el famoso puente rojo, el histórico Forth Bridge, un puente ferroviario en ménsula, reconocido como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en julio de 2015. Fue construido entre 1882 y 1890, siendo el primer gran puente de acero del mundo y un símbolo de la ingeniería victoriana.



El Boing 737, Forth Bridge, la tarjeta de embarque y la reserva del bus desde Biarritz a Donostia.

El vuelo fue tranquilo, sólo unas pequeñas turbulencias al cruzar el Canal de la Mancha. Aterrizamos sin contratiempos a las 09:25 de la mañana, tras 2h 10 m de vuelo. Pasamos el control pasaportes, recogimos el equipaje y salimos a esperar el autobús que nos llevaría a Donostia a las 11:35. Luego, desde la estación de autobuses de Donostia, cogimos un taxi hasta Astigarraga.
Después de haber pasado doce días sin ver una gota de lluvia, en las siempre húmedas tierras de Escocia, llegamos a nuestra casa a eso de las 12:45 h, donde nos recibió un fino txiri-miri... Ya veis, caprichos de la vida.
Así pusimos punto final a esta maravillosa experiencia por tierras escocesas, un viaje a la historia, al pasado y al presente, de un país con una maravillosa gente, simpática, amable y cordial. Muchas gracias a tod@s por vuestro recibimiento.
Os dejo aquí abajo una recopilación de las notas más importantes a tener en cuenta para organizar este viaje. Espero que os sean de ayuda.
NOTAS :
* ANTES DE VIAJAR
> Pasaporte en regla ya que al ser parte de Reino Unido no sirve el DNI.
> Debéis tramitar on-line un visado llamado eTA. Lo podrás obtener aquí: https://uk-eta.visasyst.com ( Te adelanto que tarda unas 48 horas y cuesta 10 £ )
> Si queréis alquilar un coche, además de llevar el carnet de conducir español, debéis tramitar el internacional en la Oficina Provincial de Tráfico. Para Guipúzcoa está en la Plaza Julio Caro Baroja 2 de San Sebastián. Cuesta 10 € y sirve para un año. Te lo tramitan al momento. Debéis llevar una fotografía tipo carnet y una tarjeta de crédito, no aceptan metálico. Puedes pedir hora en: https://www.dgt.es o en el teléfono 060.
> Puedes cambiar libras esterlinas en algún banco español. El cambio está aproximadamente a 1 € = 0,86 £ ( 01/02/2026 )
* EN ESCOCIA
> Recuerda que los billetes de libras antiguas no se aceptan y que Escocia acuña sus propios billetes. De todas formas aceptan las libras inglesas sin problema.
> Puedes pagar casi todo con tarjeta de crédito.
> Se conduce por la izquierda... Ten cuidado. Te aconsejo alquilar un coche automático y gasolina ( los puntos de recarga eléctricos no están muy extendidos por las Highland )
> Cuando tengas necesidad de comprar comida no lo dudes... Igual el próximo supermercado está desabastecido.
> Los supermercados más aconsejables son de la cadena Tesco. A última hora suelen poner la sección reduced, con cosas rebajadas por temas de caducidad.
> Recuerda que los pubs son lugares muy recurrentes para comer bien por un módico precio.
> Comprueba la web de los sitios a visitar antes de ir, a veces, puede estar cerrado por obras o inclemencias meteorológicas. Puedes ahorrarte muchos kilómetros.
> Recuerda comprobar la hora de la última admisión de los monumentos. Si llegas tarde... NO ENTRAS. La mayoría cierra entre las 16:00 y 17:00 horas.
> Respeta el entorno, animales, plantas y piedras pertenecen al lugar donde están. No alteres sus ecosistemas.
> Y, sobre todo... DISFRUTA del viaje !!
P.D.
Unos días después de llegar a casa, recibí un email de la compañía de alquiler, diciendo que el importe de la franquicia no era suficiente y reclamando el resto de dinero del arreglo. En total 400 € que pagamos entre los cuatro. Es lo malo de estas operaciones a distancia, te tienes que fiar de lo que te dicen...
Mòran taing a chàirdean
¡! Alba gu bráth ¡!

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